Los 200 milímetros que cayeron, por ejemplo, en Rapel, no se habían vivido en los últimos 20 años, cifras que quedarán en los anales de la comunidad científica.

Las últimas precipitaciones caídas en toda la región de Coquimbo pasarán a la historia de los registros hidrometeorológicos, ya que en un solo evento se registró en algunos casos más del doble del agua caída de todo un año.

El evento comenzó el pasado miércoles al finalizar la tarde en toda la región, pero fue el día jueves donde las lluvias no terminaron de caer hasta el día viernes por la noche. Casi 48 horas de intensas lluvias que alertaron a los habitantes de las ciudades y de las localidades rurales.

Ante tal evento, el meteorólogo Cristóbal Juliá no dudó en precisar que el agua caída fue un hecho histórico, dada la cantidad de agua caída y el corto período en que precipitó.

“Si bien ha llovido en mayor cantidad en años anteriores en el acumulado anual, al menos en lo que respecta a un solo evento esto viene a dejar datos históricos y que no se habían visto, principalmente en los sectores que alcanzaron prácticamente los 200 mm de agua caída”, afirmó.

De acuerdo a la información meteorológica del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas, Ceaza, la mayor pluviometría se registró en Rapel, la interior de la comuna de Monte Patria, donde los instrumentos marcaron 200.2 milímetros, seguido por Quebrada Seca con 191.8 mm, Ovalle con 114.2 mm y Combarbalá que marcó 184.7 mm. Todas cifras halagüeñas de cara a la sequía, pero que permitieron la evacuación desde la ribera del río Limarí y varios problemas de conectividad.

“Hay muchos factores que son atribuidos a este evento inusual, indicadores que se van sumando. El fenómeno del Niño en estos momentos está en fase neutra y no podemos atribuirle responsabilidad. Además, podemos atribuir a esto el cambio climático que acá en la región de Coquimbo se toca muy poco y estamos muy susceptibles. Hay varios factores, pero son solo conjeturas, debe haber un análisis profundos para sacar conclusiones al respecto y se determinará a qué responde este evento”, explica.

Las lluvias fueron las más intensas en los últimos 20 años en un solo evento, donde Juliá anticipa que el fenómeno podría ser parte de un patrón que está comenzando en los últimos años, como el de agosto del 2015, en el 2011 y este año, “podría estar formándose un patrón que indica eventos extremos. Por el otro lado, tenemos una sequía que se arrastra por cerca de 20 años y, por tanto, tenemos dos extremos en un mismo período. No es difícil tratar de asociar a algo más grande que esté ocurriendo y que podría ser el cambio climático. Esto puede ser los primeros indicios o consecuencias tangibles del cambio climático y en la región seremos los primeros en sentir sus efectos”, dijo.

¿INVIERNO LLUVIOSO?

Estas lluvias, para el profesional, no reflejan que la zona vivirá un invierno lluvioso, sino solamente es un evento aislado “muy inusual, algo que no habíamos visto y que imagino que la comunidad científica estudiará esto”, sostuvo.

Durante la semana se previó un nuevo sistema frontal que afectaría a la región. Sin embargo, el meteorólogo indicó que no llegará a la provincia de Limarí y solo lo haría con alguna probabilidad al sur de la región.

 

 

 

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