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El artista ovallino transfiere su identidad indígena a través de la poesía y pinturas. En algunas de sus obras utiliza una técnica ancestral que consiste en el uso de fuego y humo.

En el marco de la celebración del año nuevo indígena, el artista y escritor ovallino Patricio Olivares-Marín realizó un recuento de las obras en las cuales ha impregnado su identidad con el pueblo diaguita.

El artista tiene una teoría en cuanto a la identidad actual de su pueblo, ejemplificando en una comparación con las otras naciones originarias, “en el norte uno puede ver a los aymaras con sus vestimentas, lo propio con los Rapa Nui en su isla, o como andan los mapuches con su atuendo. El diaguita en tanto no se identifica tanto por la vestimenta, sino que es más allá, se lleva al corazón”, comenzó señalando.

De esta manera, él cree que el diaguita al no ser identificado a simple vista, puede ser reconocido según sus obras, la más conocidas son las vasijas y jarrones, pero Olivares-Marín agrega otra expresión, “yo como pintor y artista plástico estoy constantemente tratando de esparcir mi cultura diaguita por medio de mi arte, de hecho mi temática plástica es eso, hablar de mi cultura por medio de mis pinturas”.

Dos de sus obras llevan el nombre de “Flor del Valle”, por un lado una ilustración hecha por carboncillo, y por otro lado un poema, ambas inspiradas en su abuela, quien le heredó su identidad diaguita.

Pero quizás una de las obras más emblemáticas llega con la utilización de una técnica ancestral. Patricio usa el fuego y el humo para pintar, una técnica difícil, pero que rescata la herencia de los pueblos originarios.

“Una de mis pinturas es sobre una mamá transportando a su hija en un aguayo, entonces yo por medio de esa pintura quise transmitir el apego y el respeto a la vida, y esa costumbre que se mantiene sobre todo en las culturas del norte”, contó el artista sobre su obra, agregando que “me basé en literatura arqueológica y en lo que se ha encontrado y que hoy está en el museo del Limarí, entonces no hay un invento ahí, todo lo que traspasé a la pintura la basé en los hallazgos del museo”.

Para finalizar, Patricio Olivares-Marín espera que con su arte, así como también con otras acciones, el pueblo sea reconocido y no invisibilizado, “me encantaría que en este día quede claro que los diaguitas estamos vivos”, sentenció.

 

Poema Flor del Valle 

 

Dulce bien,

aroma de la mañana,

eterna mirada,

así eres y lo eres todo.

Mujer, ¿quién te llamó india?,

si por verdes praderas

los dominios de tu sangre van.

Amor inacabable de tus hijos en ti,

Del hombre que te ama

está su aroma en tu piel,

y tú amas toda virtud en él.

Perteneces a la tierra

y la tierra te pertenece.

Mujer diaguita,

belleza inextinguible,

¿se pueden apagar las llamas del Sol?

Fragmento de los cielos,

nadie negará

que eres la guerrera

de las horas más difíciles

hasta las noches más sombrías

de la vida.

Así eres y lo eres todo.

 

Patricio Olivares-Marín

 

 

 

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