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El ciclista acumula kilómetros por las rutas de Chile. Luego de debutar el año pasado en la Vuelta a Chile, el pedalero espera consolidarse en los campeonatos nacionales, todo con el objetivo de integrar la selección nacional.

Uno de los últimos exponentes en la actualidad del ciclismo local es Carlos Pastén. El pedalero del Club Fusión derrocha velocidad por las rutas de Chile, transformándose en el futuro de las dos ruedas, surgido desde el Limarí.

Las competencias en la provincia de Limarí, la Triple Vuelta a Coquimbo, la ascensión a Andacollo, los múltiples desafíos en la región de Atacama, el campeonato nacional federado, la Vuelta al Maule Centro y la Vuelta a Chile, son las carreras que ya conocen de la destreza de Carlos sobre los pedales.

Sin embargo, antes de inclinarse por el ciclismo, los inicios de Carlos fueron en el atletismo, pero debió alejarse de esa actividad por problemas físicos. Posteriormente intentó con la natación, pero descubrió la bicicleta. Para una Navidad, sus padres se consiguieron una bicicleta de fierro “muy pesada, como de los años ‘80”, cuenta Carlos, y comenzó a salir los domingo y en vacaciones. Iba a Sotaquí, a La Paloma, recorría la carretera hacia Socos sin parar, “lo hacía por quemar calorías solamente”, dice.

Fue justo en uno de sus innumerables recorridos por la calurosa ruta que une Ovalle con Monte Patria que un miembro del club Fusión lo vio arriba de la añosa bicicleta. Esa persona fue Óscar Sánchez, quien observó más allá. Observó el esfuerzo, el estado de ‘la máquina’, la perseverancia y la soledad en que Carlos corría esa ruta.

“Carlos andaba en una bicicleta de acero antigua. Yo también empecé en algo así, entonces me llamó mucho la atención ver a un chico joven entrenando en esas condiciones y tener la valentía de entrenar rumbo al interior, hasta Monte Patria”, rememora Sánchez, miembro activo de Fusión.

Óscar también corría esa ruta, pero era primera vez que veía a Carlos. Se detuvieron y comenzaron a entablar una fluida conversación. El pedalero de más experiencia lo invitó a unirse al Club Fusión, pero los inconvenientes económicos y lo costoso de practicar ciclismo hacía imposible que Pastén se animara a correr.

“Yo estudié técnico en deportes y mi idea siempre ha sido reclutar gente joven. A Carlos lo vi, miré su físico y dije ‘este chico está ideal para que compita’, tiene el porte y más encima tiene las ganas. Teniendo muy poco material, tenía todas las ganas. Eso fue un valor primordial”, agrega el ciclista.

Pero Óscar lo invitó a presenciar una carrera para que evidenciara la pasión por las dos ruedas. Allí conoció al resto del equipo y les contó sus condiciones para pedalear.

“Al principio no me gustaba el ciclismo, lo hacía porque solo tenía dos alternativas, y Hernán (Ríos) me invitó a su casa con el resto del equipo a ver carreras, carreras y más carreras. Allí me explicaron los sprint y todo eso. Al final de ver tanta carrera, terminó por gustarme (ríe)”, dice Carlos.

“Teníamos que cambiarle la mentalidad del otro deporte que tenía en mente. Lo entusiasmábamos a ver videos y meterle la adrenalina del ciclismo. Fue así como de a poco les pasamos videos. Ahora yo le consigo videos a él (ríe)”, cuenta Hernán Ríos, quizás el representante del club más reconocido.

Desde ese momento llegaron los entrenamientos, los constantes esfuerzos y los primeros reconocimientos. De la misma forma llegó su nueva bicicleta, donde los integrantes del club organizaron una especie de teletón y donaron elementos para armar la primera máquina de calidad del corredor.

LA IMPORTANCIA DE GASTÓN VIDELA

Hace dos semanas, el círculo del ciclismo local se estremeció con el fallecimiento de Gastón Videla, presidente del Club Fusión. El otrora ciclista fue uno de los primeros en brindar apoyo a Carlos para que comenzara a rodar en su pasión.

“Gastón fue una gran pérdida. Primero, por la forma en la que se fue, impactante, y la otra, por el gran apoyo que me brindó sin ningún interés de por medio desde mis inicios. Me pasaba material, me ayudaba con la mecánica, me dio el pie para iniciar mi negocio de mi tienda online de artículos de ciclismo”, cuenta Carlos.

Gastón Videla falleció en plena ruta mientras entrenaba con sus amigos del club, en ese grupo iba Carlos junto a otros ciclistas.

“Fue penoso, una pérdida importante en mi vida, por el apoyo que me entregó, cuando pocas personas lo hacían, él lo hizo”, recuerda con nostalgia.

DESAFÍOS

La partida de Videla, dice el ciclista, que le entrega mayores fuerzas para seguir por sus objetivos de mediano y largo plazo. Para abril próximo competirá en el campeonato nacional de la Federación de Ciclismo de Chile, donde espera realizar una buena presentación.

Pero no se queda allí, ya que sus metas son mayores, pintadas con los colores de la bandera chilena.

“Espero probarme en la selección, es algo que voy a perseverar hasta lograrlo. Además, quiero demostrar mis capacidades para enganchar en algún equipo y disputar el clasificatorio en la Vuelta a Chile”, confía Pastén.

Buscará la revancha. En el año 2017 corrió por primera vez la tradicional vuelta ciclista más importante del país. Integró el equipo de CCA de la región de Valparaíso, acumulando experiencia con el conocido pedalero nacional Gonzalo Miranda. Incluso en una de las pruebas, la performance del ovallino fue clave para que Miranda ganara uno de los días. Lo escoltó, estuvo cuidando sus espaldas para que otros ciclistas no le arrebataran el primer lugar. Y Carlos cumplió a cabalidad.

Y es esa experiencia la que lo mantiene con chances de integrarse a un equipo con aspiraciones para la edición 2019 de la Vuelta.

Carlos es el presente y futuro del ciclismo ovallino. Si se esmera tal como lo ha hecho hasta ahora puede quedar en la historia de la disciplina en la zona. Para esto, su desafío a mediano plazo es el clasificatorio para la Vuelta al Maule Centro con el equipo de Ciclos Talca, con el cual ya acumula varios competencias defendiendo su tricota.

“Lo que más queremos es que haya un representante de Ovalle, que represente los colores de la ciudad y que sea mencionada para el sur. A mí me impresiona que lo quieran desde el sur, siendo que en Curicó es una tierra por excelencia de ciclistas a nivel nacional. Y es bien destacable que ellos miren hacia un chico de Ovalle”, destaca Óscar Sánchez.

“Esto para mí es mi vida. Cuando me subo a la bicicleta me olvido de los problemas, es como una terapia y me sirve para encontrarme conmigo mismo”, reflexiona Carlos.

En los pedales de Carlos está el devenir del ciclismo regional, donde el ovallino espera no defraudar a las expectativas.

 

 

 

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