• Foto: Rodolfo Pizarro
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Las 20 delegaciones iniciaron la tradicional marcha desde la Plaza de Armas hasta el Estadio Diaguitas, lugar donde se oficializó la inauguración del certamen.

Tuvieron que pasar nueve años para que las delegaciones participantes del torneo internacional Kico Rojas pudieran desfilar rumbo al estadio municipal de Ovalle. Y así lo hicieron, ya que los 1.200 niños que compiten en distintas categorías iniciaron la caminata desde la Plaza de Armas hasta el recinto deportivo.

Desde la versión del año 2009 que no ocurría eso y los pequeños futbolistas lucieron su mejor vestuario representar fielmente sus colores. Fue el caso de los equipos trasandinos, quienes ya se transforman en visita habitual a cada edición del certamen.

Tal es el caso de la escuela de fútbol de El Porvenir, donde el entrandor Ricardo Barrionuevo es el principal gestor de la institución. Provenientes de la ciudad de Villa María, en la provincia de Córdoba, los argentinos vienen en búsqueda de la copa del certamen en varias categorías.

Y desde la ciudad de Bahía Blanca, en plena costa del Océano Atlántico llegó Efuba. Después de casi 36 horas de viaje, la Escuela de Fútbol de Bahiense cruzó la cordillera de Los Andes para competir en cuatro categorías.

“Estamos acá para que esto sea una experiencia linda para los chicos, que ganen experiencia, sepan integrarse a los grupos en los viajes. Lo principal de todo esto es que esto es una escuela de vida. El fútbol es lindo, deja muchos recuerdos, muchos amigos, conoces lugares y abre puertas importantes que si no fuera por el fútbol sería imposible. Da cosas que otras actividades no entrega”, dijo Manuel Alberto Cheiles, entrenador de la escuela y mítica figura de Olimpo de Bahía Blanca en la primera división del fútbol argentino.

Incluso recuierda cómo conoció a una de las últimas figuras surgidas en la ciudad, el delantero Rodrigo Palacio.

“José (papá de Rodrigo) estaba radicado en Bahía, jugaba en Olimpo y vimos nacer a Rodrigo junto con sus hermanas. Ahí uno saca ‘chapa’ de decir ‘yo lo vi nacer a Rodrigo’”, ríe.

Luego de comenzar en la Plaza de Armas de Ovalle, las delegaciones se encaminaron por calle Victoria para llegar hasta avenida La Chimba y hacer ingreso al Estadio Diaguita de Ovalle.

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