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Roberto Rivas Suárez
El dirigente gremial advirtió el esfuerzo que hacen los comerciantes tradicionales al cuidar a sus colaboradores y clientes, por lo que pidió voltear la mirada de la inspección a quienes ejercen la venta de productos en las calles

Ante el regreso a la etapa de Transición y la aplicación del Plan Ovalle, que destaca mayor fiscalización sobre todo al comercio establecido, el presidente de la Cámara de Comercio de Ovalle, Washington Altamirano, pidió a las autoridades voltear la mirada hacia quienes todavía ejercen la venta sin control en la calle, al considerar que son uno de los factores del alza en los contagios de Covid.

“Es una lástima que tengamos que retroceder, estamos muy preocupados por la poca responsabilidad que ha tenido mucha gente y eso se refleja en el aumento de contagios. Eso hace retroceder la parte social, la parte económica de la ciudad, tomando en cuenta que tuvimos muchos comerciantes (restaurantes, pubs, cafés) que se mantuvieron cerrados por casi seis meses, y si seguimos retrocediendo es un golpe tremendo, sobre todo para los que lograron reinstalarse”, señaló.

Aseguró que los comerciantes establecidos se encuentran cumpliendo  con todos los protocolos que les exigen las autoridades, desde respetar el aforo hasta mantener los elementos de limpieza y protección.

“Nuestra inquietud ha sido siempre tratar de cuidar a nuestra gente, nuestros colaboradores y nuestros clientes. Pero más allá de eso, la gran preocupación en Ovalle, la Serena y Coquimbo es el comercio ambulante. El municipio instaló un lugar adecuado para que se mudaran los ambulantes pero se puede ver mucha gente vendiendo en las calles de Vicuña Mackenna, y en Benavente es imposible caminar. Si esto no se ataca, si no se saca a la gente de las calles van a seguir proliferando y aumentando los contagios”, estimó Altamirano.

El dirigente gremial encontró como una gran solución la propuesta aportada por el ente municipal a un lado de la Avenida La Feria, pero insistió que debe ser masiva para todos los vendedores en situación de calle.

Consultado sobre las medidas más restrictivas, advirtió el compromiso transversal de parte de los comerciantes establecidos por cumplir con la normativa sanitaria.

“Pero el gran problema es la gente que anda en la calle. Lo lógico es que la mayor fiscalización se haga al comercio informal, porque quienes están en la calle no tienen ningún tipo de cuidado. Yo sé que hay un problema social y que la gente necesita trabajar, pero ya se entregó un lugar físico a los ambulantes, entonces ya depende de las autoridades que se muden todos los ambulantes”, destacó Altamirano.

Resaltó el ejemplo de Temuco, donde no habría comercio ambulante desde hace mucho tiempo, al lograr las autoridades municipales lugares comunes para los vendedores.

“Allá no permiten por ningún motivo que se instalen comerciantes ambulantes en la calle, entonces eso depende solamente de la autoridad, de la fiscalización y de poner mano dura. Aquí ya vimos que además es un problema de salud, que debemos prevenir, porque si viene una segunda ola, y lo estamos viendo en los países europeos, vendrá con mucha más fuerza. Por eso es responsabilidad de todos. Por eso la autoridad debe salir a fiscalizar”, puntualizó el representante gremial.

 

 

 

 

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