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Una vez que Argentina autorizó la apertura de su frontera para el paso ganadero para este domingo 15 de diciembre, decenas de crianceros subieron a la cordillera para poder alimentar sus rebaños en medio de la sequía

La postergada autorización para cruzar la frontera con Argentina y alimentar al ganado caprino de la zona, por fin llegó. Luego de que en primera instancia autoridades de los dos países acordaran una veranada adelantada, y luego fuera incluso atrasada con respecto a todos los años (1 de diciembre), fue este domingo 15 de diciembre cuando al fin los productores pudieron traspasar la frontera.

El presidente de la Asociación de Crianceros de Monte Patria, David Arancibia, explicó a El Ovallino que muchos de los ganaderos locales ya subieron o están en camino, y que esta semana subirá el último grupo de crianceros de los que decidieron ir a la cordillera chilena y argentina en busca de pasto fresco para su ganado.

De quienes han decidido por esta opción, los más rezagados subirán hasta el sábado, según refiere Arancibia, quien indicó que fueron muchos quienes decidieron subir y pastar en suelo chileno a la espera de que el país vecino autorizara el ingreso del ganado, pautado para el domingo 15 de diciembre pasado.

De hecho, reconoció que sería poco más del 5% de los crianceros quienes todavía no han subido, mientras que casi la totalidad de productores ya estarían en la cordillera o en camino a llegar a su destino.

Consultado sobre la cantidad de cabras y crianceros, estimó que este año no se llegará ni cerca de la cuota permitida por las autoridades argentinas, porque  la mayoría habría perdido hasta la mitad de su rebaño, por lo que difícilmente puedan acercarse a unas 60mil cabezas de ganado entre quienes suban a la cordillera.

“Las personas que viven en la parte baja perdieron parte de su rebaño, luego de que decretaran que no se abriría la frontera con Argentina. Eso retrasó los planes y además que se comenzaron a buscar algo de pasto verde para darle al ganado y no todos los pudieron soportar y murieron más cabras de las que deberían haber muerto”, lamentó Arancibia.

Precisó que principalmente serían afectados los productores de Rapel, de Cerrillos de Rapel, y de la misma Monte Patria, quienes vieron reducidos sus rebaños casi a la mitad, ya que aseguró que quienes tendrían 200 cabezas de ganado, habrían visto morir al menos cien.

Apoyo sin efecto

Consultado por el apoyo recibido para capear la situación, el dirigente indicó que sería muy poco, y que prácticamente o tuvo ningún efecto lo que le brindaron a los crianceros.

“Se entregaron unas cajas familiares con un valor de diez mil pesos cuando nosotros lo que pedíamos era una caja de insumos de primera necesidad de manera humanitaria, que pudiera durar aunque sea un mes. Esos recursos yo considero que fueron mal distribuidos por la autoridad, porque no surtieron efectos, ni para los crianceros ni para su ganado”.

Agregó que algunos habrían recibido una ayuda de 10mil pesos, pero que tuvieron que pagar un flete de 20mil pesos para bajar a buscarla, lo que culminó con cuentas negativas para los productores. Añadió que otras comunas habrían recibido cajas de ayuda humanitaria por el valor de cien mil pesos que les ayudarían a sortear un mes.

Sin catastro reciente

Criticó Arancibia que la atención de las emergencias por parte de los organismos públicos estaría en manos de profesionales que estarían dedicados a producciones de grandes volúmenes de cosas, pero no asistentes sociales que puedan atender el drama real que pueda estar viviendo el campo.

“Si vemos el tema de las estadísticas, no hay ningún levantamiento ni ninguna ficha que diga las afectaciones ni las condiciones de vida que tiene cada criancero”.

Comparó que cuando se decreta una zona de emergencia en temas de terremotos o desastres naturales, se busca el levantamiento de las fichas Fibe (Fichas Básicas de Emergencia) donde se tiene el conocimiento de quienes son los afectados y sus edades y condiciones, mientras que las entregas de recursos y ayudas a crianceros se hacen con registros desactualizados.

“Las ayudas se entregan a nóminas desactualizadas. Se le entrega ayuda a personas que no tienen cabras y algunos de quienes se ven con necesidad ni siquiera está recibiendo apoyo. Se hace con catastros desactualizados. Nosotros acá en Monte Patria intentamos hacer bien los registros y desde el Indap nos acusaron que nosotros queríamos dejar por fuera a la gente y eso no es así, sino que nosotros queremos que los recursos que asigna el gobierno que son el Indap, lleguen a las personas que realmente lo necesitan”.

Indicó que han tenido la intención de hacer una mesa de coordinación con las instituciones y que al final sintieron que las instituciones no tienen completamente claro cuál es el servicio público para el cual están laborando y que parte del problema sería que éstos casi no salen de sus oficinas.

“Si tú vas a hacer un reclamo te fichan y luego no puedes acceder a proyectos ni programas ni beneficios. El otro día fui a pedir desparasitación para las cordilleras de Huanto, Hualtaca, Huantillo y El Carrizo, y en el SAG ni siquiera conocen la cordillera, lo único que me dijeron ellos es que yo debo pedirle al dueño de la cordillera que vaya a inscribir la cordillera al SAG, para que puedan tener conocimiento de que esas áreas existen”.

Insistió en que se deben trabajar en políticas serias que sean sustentables para los crianceros y aplicables por parte del Estado.

Durante la temporada 2018-2019 de las veranadas, desde la provincia subieron cerca de 75 mil animales, entre caprinos, ovinos, bovinos, caballos, mulas y asnos, con un total de 464 crianceros, mientras que para esta temporada inicialmente estaría autorizada una población de 80 mil cabezas de ganado que luego fue rebajada a 50 mil, cuota que sin embargo, pudiera no ser alcanzada.

 

 

 

 

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