El perro ha sido el mejor amigo del hombre por siglos. Dentro de ellos se encuentran los "quiltros", que en el último tiempo han tenido la suerte de ser famosos, gracias a distintos personajes de la televisión o revistas.
¿Quién no conoce a Washington el can de Condorito? O ¿al perrito de Lipigas hablando con el canino de Barack Obama? Suerte para ellos, son los que tienen un hogar donde vivir y comer, pero no es la misma suerte que corren miles de sus "compatriotas". Es normal verlos deambulando por el centro de Coquimbo o La Serena y cruzándose en la mitad de un partido de fútbol, siempre con esa cara de melancolía, que tienen por la vida de hambre, miseria y, en algunos casos, enfermedades que les tocó.
La IV Región no escapa a este fenómeno que sucede en todo Chile. Es normal que cuando un extranjero visita la nación quede sorprendido por la cantidad de canes que hay en las ciudades.
Para el director de servicios de la comunidad de la municipalidad de La Serena, Jesús Parra, el problema va más allá. El asunto es que ellos aparte de contaminar, al dejar sus desechos o al romper las bolsas de basura, también pueden agredir a la ciudadanía cuando están con una perra en celo.
En la sede comunal Pablo Neruda de Las Compañías se realizó una campaña de esterilización. El evento fue patrocinado por la municipalidad de La Serena y por la sociedad protectora de animales "Los Fieles Amigos".
El encargado del centro de rescate canino de Coquimbo, Roberto Hernández, afirmó que en esa ciudad hay alrededor de 20 mil perros, de los cuales hay cerca de 12 mil que son callejeros, vale decir que viven en comunidad, que la gente los alimenta, pero no los mantiene en sus hogares.
El profesional explicó que a los canes los rescatan y el veterinario, Alejandro Espinoza, los atiende siempre cuando haya un tratamiento posible.
Agregó que mucha gente acoge a los perros abandonados y que esto lamentablemente fomenta el actuar de personas inhumanas, porque a muchos animales los abandonan recién nacidos cuando aún no son capaces ni de abrir sus ojos.




