Tras varias semanas de especulaciones, ayer el Presidente electo, Sebastián Piñera, nominó al UDI Sergio Gahona Salazar como intendente de la Región de Coquimbo.
La confirmación de la designación se produjo pasadas las 18.00 horas, cuando Piñera presentó a 8 jefes regionales; sin embargo, desde el mediodía de ayer, fuentes de la Coalición por el Cambio advertían la identidad del elegido.
Si bien el ex vicerrector de la sede La Serena de Inacap fue uno de los nombres que primero se mencionó para el cargo, hace algún tiempo su opción se daba por descontada.
El motivo: que el gremialista hubiera sido derrotado en los comicios de diciembre, porque se decía que Piñera evitaría dar premios de consuelo a quienes hubiesen perdido en las urnas. Otra de las razones que se esgrimía era el trabajo que el ex académico había aceptado en una importante empresa minera en la Región de Antofagasta.
Durante la ceremonia de designación de las nuevas autoridades, que se efectuó en Santiago, el mandatario electo manifestó, respecto a las nominaciones, que "el criterio establecido es en primer lugar la vocación del servicio público. En segundo lugar, un criterio de excelencia; y en tercer lugar un fuerte y férreo compromiso con nuestro programa de gobierno".
Ex candidato. Durante la campaña parlamentaria, Gahona destacó que proviene de una familia de clase media de la pampa, resaltando que estudió en liceos municipalizados de distintas ciudades del Norte Grande.
Vive desde hace 10 años en La Serena y se ha desempeñado tanto en el ámbito público como privado.
Hasta mediados del año pasado, fue vicerrector de la sede La Serena de Inacap; también integró la Corporación Industrial para el Desarrollo Regional (Cidere), el Consejo Regional de Educación, de la Cámara Regional de Turismo de la Cámara Chilena de la Construcción, entre otras instituciones.
En las pasadas Parlamentarias, el próximo intendente compitió en representación de la UDI por el 7º Distrito, comicios en los que logró un 17,55%.
Oportunidad increíble. Tras el anuncio del mandatario electo, el futuro intendente sostuvo que a las 18.00 horas de ayer, fue convocado por Piñera para asumir la jefatura regional.
En ese contexto, Gahona se declaró que si bien el sucesor de la Presidenta Michelle Bachelet “ya sabía que yo había tomado otro camino, que estaba trabajando en una compañía (...), me pidió que lo acompañara en esta misión de gobernar Chile desde la Intendencia de la Cuarta Región”.
El próximo jefe regional manifestó que “ésta es una oportunidad increíble de poder servir al país, poder trabajar con la gente, por el bien de nuestra región y poder compartir sueños con la comunidad, los gobernadores y los nuevos seremis”.
Respecto a los desafíos que deberá asumir en su nuevo cargo, el representante gremialista sostuvo que “hace poco más de una hora recibí el llamado de Sebastián Piñera y la verdad es que en su minuto, podremos ver las prioridades y en función de ello, realizar nuestro plan de trabajo”.
Fantasma electoral. La designación de Gahona replica el cuadro que se dio en febrero de 2006, cuando la Presidenta Michelle Bachelet nominó en la Intendencia al decé Ricardo Cifuentes, quien fue derrotado en las Parlamentarias de 2005 por el socialista Marcelo Díaz (PS) en el Séptimo Distrito. Ambos personeros mantuvieron una friccionada relación durante la administración Bachelet, que muchos actores políticos atribuyen a las rencillas suscitadas entre ambos en el proceso electoral.
En este escenario, en algunos sectores se estima que el cuadro podría repetirse entre Gahona y su ex compañero de fórmula en las elecciones de diciembre, el reelecto diputado Mario Bertolino (RN). Esto considerando que en el tramo final de la campaña hubo algunos roces entre ambas candidaturas, a raíz de un acto de campaña organizado por Gahona en Las Compañías. Sin embargo, la ex dupla niega este eventual escenario. “Tengo un gran aprecio por el diputado Mario Bertolino, conozco su forma de trabajar, sé lo caballero que es y sé que ambos queremos lo mejor para el país, por lo tanto, vamos a trabajar sin ningún tipo de roce”. Por su parte, el legislador manifestó que “con Sergio nos conocemos, nos tenemos bastante respeto e hiciemos una campaña, la mayoría de las veces, sin problemas. Y cuando los hubo, no me cabe duda que no tuvo injerencia, por lo tanto, tenemos la intención de trabajar por conseguir lo mejor para la región”.
Sin embargo, advirtió que pese a que será un legislador oficialista, no dejará de cumplir con sus labores de fiscalización de los actos de gobierno.




