Los emprendedores de Fondo Esperanza (FE) se preparan durante todo el año para poder ofrecer lo mejor de sus productos y servicios durante el período de calor.

La época estival es una de las más fructíferas en lo que a vender y negocios se refiere. En cada una de las regiones, las personas sacan provecho de los visitantes y del crecimiento de la actividad turística. Diversas son las actividades y servicios ofrecidos, tales como alojamientos,  alimentación y  restaurantes, entre algunos.

Por esto, queremos mostrar el trabajo que realizan esforzadamente las personas que forman parte de la comunidad de emprendimiento solidario más grande de Chile, destacando en esta oportunidad, a cuatro integrantes de la institución que han dado un sello personal a sus emprendimientos.

En Papudo, V Región,  Karen Vicencio ingresó a FE sin saber que este sería un paso importante para su negocio. “Al comienzo entré de puro curiosa, pero después me sirvió harto para darle forma a mi emprendimiento de venta de jugos naturales y helados artesanales. Si bien partí con otro rubro, confeccionando cuellos en telar y vendiendo vasos con tutti frutti en la misma playa, ahora me ha servido para consolidarme con este negocio”.

Nilton Castro, de la comuna de La Granja, Región Metropolitana,  le dio un aire fresco, veraniego y dinámico a su venta de churros. Durante el verano se traslada a La Serena, donde ofrece sus productos. “Allá empiezo a producir a las 7 de la mañana fabricándolos para entregar a mis vendedores. El último año llegué a elaborar como 2 mil churros ¡Quedé pal loly!, pero me gusta porque más que un trabajo para mí esto es como un pasatiempo, donde me entretengo y tiro la talla”, agrega.

En la VII Región, Carlos Martínez se ha dedicado al rubro del turismo, cerca del Lago Vichuquén. En su hostal y restaurante “Su Casa” ofrece comidas típicas y un muy buen lugar para descansar. “Tenemos vista panorámica al lago porque estamos a 500 metros de distancia”. En este lugar podrá encontrar preparaciones como pastel de choclo, costillar asado, entre otros.

Ceviche, pescados frescos y empanadas de mariscos, son los productos ofrecidos por Mirza Merino, emprendedora de Tomé, VII Región. “Mi local ‘Donde Mirza’, me ha dado muchas satisfacciones, entre ellas el tener mi casa propia y arreglarla muy bonita. Ahí trabajo entre casi puros hombres, los que se han portado realmente bien conmigo. Ellos me ayudan cuando hay que trasladar cosas de peso. También me piropean y dan harto ánimo. En este lugar se necesita mucho coraje, porque nos levantamos temprano y trasladamos cosas que pesan”, cuenta.

El acceso a mostrar sus productos y servicios, genera mucha más venta para los emprendedores que forman parte de Fondo Esperanza. Así es como en el sur de nuestro país se aprovechan los paisajes y diversos recursos. En el norte, las playas y buen clima, generan fuentes de trabajo para muchos emprendedores que ponen lo mejor de sí, logrando con estos ingresos, mantener a sus familias en períodos que son más escasos. Por esto, si se encuentra con alguno de ellos en sus vacaciones, no olvide el cariño, pasión y esfuerzo que ponen en cada uno de sus emprendimientos.

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