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Roberto Rivas Suárez
El almacén de artículos de hogar ubicado en calle Benavente sufrió un nuevo robo esta semana, cuando sujetos al amparo de la oscuridad de la madrugada abrieron rompieron una calamina y sustrajeron mercancía y dinero en efectivo. Comerciantes piden más iluminación y vigilancia.

Cuando en el mes de julio entraron por primera vez a robar en su negocio, Eduardo Araya pensó que había sido víctima fortuita del vandalismo que ha crecido en los últimos años y que esa acción delictiva quedaría simplemente como un hecho aislado.

En agosto nuevamente los delincuentes entraron en su negocio, ubicado en calle Benavente, abriendo un hueco entre las calaminas del techo y llevándose algunos objetos de valor y de nuevo dinero en efectivo. Tras esa segunda incursión confiesa ahora que pensó que sería la última.

Cuando en la madrugada del sábado se dio cuenta que habían robado los focos de seguridad y vigilancia que había puesto en el frontis de su Comercial Prisam, supo que se había quedado corto con las estimaciones y decidió que esta semana tomaría acciones de seguridad.

Sin tiempo

Pero los delincuentes no le dieron tregua y la madrugada de este lunes abrieron de nuevo el techo, rompiendo varias láminas, vigas y parte del mobiliario de la tienda que cumple ya 16 años de funcionamiento, y de nuevo cargaron con cajas de mercancía, dinero en efectivo y algunos objetos de valor puestos en venta.

“Cuando llegué en la mañana y abrí la tienda me di cuenta del desastre que habían hecho. Rompieron la caja para llevarse las monedas, porque yo no guardo efectivo, quebraron vidrios, rompieron un mueble para usarlo como escalera, y hasta se cambiaron de ropa dentro del local”, acusó Araya, señalando que inmediatamente hizo la denuncia en Carabineros y que sería su sección de Investigaciones Policiales la que iniciaría las pesquisas respectivas.

Uno de las variables que facilita la acción delictiva tiene que ver con el terreno vecino. En el lugar donde antes estuvo la Pensión Marielena y la Juguetería Armando –hoy mudada a la vuelta de la esquina- quedó un terreno a la espera de alguna construcción, ya que la vieja casa fue demolida. Desde allí habrían podido ingresar los antisociales a los techos del lugar.

Oscuridad

Por su parte, la propietaria de la Juguetería Armando, Amelia Rojas, ubicada en la misma manzana pero en calle Tocopilla, señaló que si bien los delincuentes no robaron dentro de su negocio, sí sustrajeron los focos de seguridad que tenían instalados en la fachada.

“Seguramente lo hacen para luego aprovechar la oscuridad y robar en los negocios. Hace poco robaron en un restaurante en la misma cuadra, así que lo que más necesitamos es patrullaje y vigilancia”, pidió Rojas.

Seguridad

Por su parte, Yasna Mercado, integrante de la agrupación de comerciantes de Benavente, destaca los esfuerzos en seguridad que han hecho desde la galería La Económica y desde otros locales para evitar este tipo de incidentes.

“Nosotros hemos creado un grupo de whatsapp en el que también está integrado Carabineros, y cuando tenemos un alerta de robo, activamos el grupo y la policía hace una ronda. Hemos tenido buenos resultados con el grupo”, aseguró Mercado, quien invitó a los comerciantes a reforzar las medidas de seguridad y a activarse con el resto de los locatarios de la zona.

 

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