• En el Hospital de Coquimbo fue ingresada a pabellón la niña de 1 año y 11 meses.
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El hecho ocurrió el pasado 25 de septiembre en el Jardín infantil Limarí, ubicado en calle Yungay. Fundación Integra, reconoció la ocurrencia de la situación y aseguraron que se realizó una investigación interna y se hará acompañamiento a la familia. En tanto, Sindy, madre de la menor, además de considerar que no se tomaron las precauciones necesarias para evitar este hecho, no descarta tomar acciones legales.

Sindy y su hija de sólo 1 año y 11 meses, han vivido días complejos tras un grave accidente que la pequeña sufrió al interior del Jardín Infantil Limarí, ubicado en calle Yungay.

El hecho ocurrió el pasado 25 de septiembre durante la tarde, cuando la niña estaba afirmada de una bisagra de una reja, la cual al cerrarse le cercenó un porcentaje de la punta de su dedo del medio de la mano derecha, además de causarle la pérdida total de la uña del anular.

Sobre cómo sucedió el accidente, Rojas, relata, “por lo que me dijeron las tía, era la hora de patio, justo en el cambio de la sala, parece que había una de ellas transitando de una sala a la otra”. En ese contexto, la madre explica que en el recinto existiría una reja de fierro con la que dividen algunos espacios.

“Una tía dijo que abrió la reja pero venía un niñito de su curso por atrás, y él empujó la reja y mi hija era la que estaba afirmada por el lado de las bisagras (…) La reja rebotó, mi hija estaba con los dedos reventados, la punta del dedo del medio con la uña quedó pegado en el fierro, quedó el hueso en el aire, tuvo una fractura expuesta. Tuvieron que amputarle la punta, con el pedazo no se pudo hacer nada como para pegárselo”.

De acuerdo a su testimonio, una de las parvularias corrió con la niña hasta el baño para poder detener la hemorragia y se recogió la parte faltante del dedo, se envolvió en gasa y se dejó con hielo para su conservación. Tras el accidente en el jardín, contactaron a la familia y la niña llegó hasta el Servicio de Urgencias del nosocomio local.

SITUACIÓN MÉDICA

Más tarde fue trasladada hasta el Hospital de Coquimbo, en donde se decidió que sería sometida a una intervención quirúrgica. La pequeña sufrió una fractura expuesta de dedo medio derecho. En su ficha de egreso desde el nosocomio coquimbano se consignó que presentaba, “amputación traumática de tercio distal de falange distal de dedo medio mano derecha”. En el mismo documento se señala que en el pabellón, “se realizó un aseo quirúrgico y sutura bajo anestesia general, procedimiento sin incidentes”.

FALTA DE SUPERVISIÓN

Rojas no oculta su desazón por lo acontecido y considera que no hubo supervisión suficiente para prever el hecho.  “Creo que fue como un descuido tremendo de parte de las tías porque igual ellas tienen pequeños que tienen que estar vigilando prácticamente en todo momento”, más aún en ese minuto en que “se estaba moviendo la reja”.

Otro eje dentro de su malestar, es la infraestructura, ya que de acuerdo a su punto de vista la reja, “no es apropiada para un jardín”.

La madre manifiesta que tratará de iniciar acciones legales, “voy a ver el tema de un abogado para que me oriente”.

SECUELAS

“Mi hija va a vivir de por vida así, solamente alcanzaron a cubrirle el hueso  y si se infectaba eso le hubieran tenido que amputar el hueso completo”, declara.

Por estos días la niña se recupera en su hogar, está acudiendo a un traumatólogo y se le hacen curaciones. “Es una niña demasiado fuerte, valiente”.

¿Cuáles son sus emociones y pensamientos frente a la situación vivida por su hija”, Rojas sentencia, “es terrible, es pésimo, mal, triste. Hay muchos sentimientos encontrados porque a mi hija no la tenía así, tenía todas sus partes bien, todo formado, prácticamente una niña sana. Yo sé que después esto va a ser un problema cuando esté más grande, está el tema del bullying, sé que se van a reír de sus manos”.

La familia descarta de plano que ella retorne al jardín, “estoy pensando en cuidarla yo”. Además cuenta que por “trauma”, la niña no querrá volver a ir.

Confiesa que, “no le cabe en la cabeza”, que su hija haya sufrido tal grado de afectación por el cierre de una reja, en vez de sólo un problema menor en la uña o un dolor momentáneo sin mayores secuelas.

MEDIDAS POR PARTE DEL JARDIN

A través de su directora regional, Javiera Adaro, la Fundación Integra ha señalado, “lamentamos lo ocurrido, comprendemos y compartimos la preocupación de la familia, sabemos que cualquier accidente que afecte a un hijo es muy doloroso. Por eso, desde el primer momento en el jardín infantil se activó el protocolo para estos casos, que entre otras cosas, implica primeros auxilios y el traslado inmediato a un centro de salud”.

Adaro explicó que han estado atentos al estado de la menor y que se llevó a cabo una investigación interna, “hemos acompañado a la niña y su familia en todo momento y el equipo del jardín infantil ha hecho seguimiento del estado de su salud. Además, el prevencionista de riesgos de Integra desarrolló una investigación del accidente, cuyos resultados se dieron a conocer ayer (martes 2 de octubre) a la madre en una reunión que sostuvieron profesionales del departamento de Promoción y Protección de la Infancia de Integra con ella”.

De igual modo mencionaron su intención de, “continuar acompañando a T.I.R.R y su familia en su recuperación y brindando los apoyos que corresponda”.

Adaro precisó que tras la ocurrencia del hecho se tomaron medidas inmediatas, “se consideró aislar la zona del accidente y se ha determinado retirar la puerta de la reja delimitadora donde se produjo el accidente, para evitar otros eventos similares. Además de aquello, se efectuará una capacitación al equipo educativo para reforzar las medidas de prevención y primeros auxilios”.

 

 

 

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