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Con máscaras y encapuchados un grupo de sujetos entró a la tienda de lencería “Casa Amaral” de calle Coquimbo, rompiendo las cortinas de seguridad y se llevaron más de 1 millón de pesos en especies.

Un momento impactante sufrió la dueña de la tienda “Casa Amaral” de calle Coquimbo. El emprendimiento que con mucho esfuerzo logró sacar adelante, la noche de este martes sufrió el peor de los robos desde que inició su negocio.

Luego de los disturbios que se produjeron en calle Libertad luego de las manifestaciones de ese día, según testigos, un grupo de sujetos encapuchados y con máscaras, rompieron la vitrina y robaron todo lo pudieron.

“A las 21:40 horas la alarma me avisa que se ha activado la zona 1, que significa que las personas ya estaban adentro. Llamé a mi hijo y llegamos rápidamente, estaba Carabineros y desde Dabed al parecer los llamaron”, indica la dueña del local Patricia Díaz.

A su vez, la propietaria indicó que una vez que vio la tienda, todo era un desastre. “Para mí fue impactante. No es primera vez que sufro un robo, el primero fue en el 2017, pero ahora destrozaron muchas cosas, quebraron vidrios, rompieron puertas y para mí fue impactante”.

La cortina y los vidrios de la mampara fueron destrozados por la turba que entró en cosa de minutos al local ovallino. En especies, la dueña comenta que se llevaron más de un millón y medio de pesos. “Se llevaron fajas, pantys, sostenes, camisetas, toalla. Lo que es más caro”.

Díaz indica que algunos vecinos le señalaron que “eran 12 chiquillos encapuchados, incluso quedó una máscara de Halloween aquí en la tienda”, aseguró la propietaria.

Patricia, tiene este local de ropa interior hace un par de años, desde sus inicios fue trabajadora del área de lencería en la conocida tienda “Casa Domb” y luego se independizó. Comenta que las pérdidas que sufrió durante la noche de este martes son grandes. “Nosotros empezamos con créditos de las empresas, en el rubro de la ropa interior (…) que te roben después no te puedes recuperar, porque eso es una perdida, entonces tiene que volver a pedir para lo que estás pagando. En el fondo, trabajas para pagar y no te está quedando algo para ti”.

En cuanto a los destrozos, Patricia manifiesta que, “hablando con el maestro, tenemos que reponer todo. Son más de 500 mil pesos. Tenemos que reponer puertas, vidrios y tenemos que hacer otra protección más”.

“Ha sido difícil, en este momento lo es para todos, entonces es una lucha día a día. Que venga alguien y te destruya tus cosas, que robe, de verdad que cuesta recuperarse. La verdad de las cosas es que no me imaginé que nos podía suceder, no están en los planes de nadie que les pase algo así. Pero nos tocó”, declara la dueña de Casa Amaral.

Asimismo, la propietaria realiza una crítica a quienes dañan a través de ese movimiento. “Ahora a reponerse del golpe, que en realidad es un golpe bajo. Yo pienso que todos tenemos derechos a protestar y decir lo que estamos sintiendo, pero llega un momento que estos se descontrola. Lamentablemente ellos no saben respetar, a mí me ha costado, es mi sacrificio y ellos vienen y lo rompen todo en un momento, no tienen derechos. Dónde queda la vulneración de mis derechos, la vulneración de nosotros”, finaliza Patria Díaz.

 

 

 

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