• El 9 de mayo de 2017 a los 8 años de edad, falleció Matías Muñoz Castillo
  • Rosa Robles, abuela materna de Matías, y Braulio Muñoz, padre del menor
  • Fernanda Castillo en el último trimestre de embarazo.
El hijo de una joven familia ovallina nació con un severo daño neurológico el 14 de febrero de 2009 en el Hospital de Ovalle. Las consecuencias de esa mala atención médica finalmente acabaron con su vida a la edad de 8 años.

Hace casi nueve años, un hecho ocurrido al interior del Hospital de Ovalle cambió el destino de una joven familia de nuestra comuna. 

Braulio Muñoz (18) y Fernanda Castillo (16) esperaban con ansias a su primer hijo; Matías. “Era todo muy lindo, estaban empezando su familia, eran muy niños, fue muy especial porque ella se embarazó y fue todo muy bonito. Se querían mucho”, recuerda Carmen Berríos, miembro de la agrupación Denuncia Hospital Ovalle, y quien además  conocía al padre de familia desde hace algunos años atrás.

Nueve años más tarde y tras una ardua batalla legal patrocinada por el abogado Iván Olavarría Domínguez, se escribió un capítulo decidor en este caso, ya que el Segundo Juzgado de Letras de La Serena condenó al Servicio de Salud de Coquimbo  a pagar una indemnización de perjuicios dedoscientos millones de pesos a Matías, confirmando así que como consecuencia de una cesárea tardía, el menor había nacido con daño neurológico. 

De acuerdo a la resolución, “resulta fundadamente probado que las afecciones médicas experimentadas por el menor, son indudablemente consecuencia directa de la crisis médica sufrida por su madre al momento del pre parto, de esa forma el paro cardiorrespiratorio que ella sufrió y su posterior y eficaz reanimación (…), llevaron a realizarle, una vez estabilizada, una cesárea de urgencia, producto de la cual nace (…) con síntomas de asfixia neonatal, relacionada ésta última de manera indudable con los largos minutos en que no se prestó la debida atención médica a su madre”.

Además el reciente fallo agrega que, “este dolor, angustia y sufrimiento deben ser reparados por el Servicio de Salud de Coquimbo”.

Recordemos que ésta es la segunda causa ganada por la familia, ya que en noviembre de 2015,  la Corte Suprema condenó al Servicio de Salud de Coquimbo a pagar una indemnización de doscientos millones a los padres de Fernanda por concepto de daño moral, luego que se corrobora que su deceso se produjo por una sobredosis de anestesia que se le suministró en la atención del parto de Matías.

SECUELAS

La pérdida de su pareja y la compleja situación médica de su hijo tras el parto, causaron profunda desazón al joven padre, “cambió de la noche a la mañana en un 100%, de ser un niño feliz, inquieto, pasó a ser una niño triste”, dice Berríos.

Por otra parte, luego del parto, Matías resultó con una condición irreversible y secuelas directas que lo acompañaron hasta su muerte, ocurrida el 9 de mayo de 2017 a los 8 años. Sus familiares le dieron los cuidados especiales que necesitaba debido a su condición neurológica, entre ellos, terapias y rehabilitación en Teletón en Coquimbo. Pese a los esfuerzos el menor nunca pudo crecer como un niño normal ni sobreponerse a las duras condiciones de su nacimiento.

“Fue por la mala atención que tuvo Fernanda. Al momento del parto Matías nació con una asfixia neonatal, tenía daño neurológico severo. Ella fue con sus síntomas, estaba hospitalizada pero al inyectarle la epidural la dejaron sola y ella hizo un paro. Supe que la matrona que la atendió en ese momento no supo reaccionar, no la reanimó, no llamó a nadie, solamente se dedicó a hacerle cariño en la mano. Eso llevó a que ella quedara en coma, fue trasladada a La Serena y falleció el día 16 de febrero. Tuvieron que sacarle el bebé, todo eso demoró entonces al nacer Matías nació con esa asfixia”, afirma.

En el contexto del reciente fallo, se atreve a afirmar que este tipo de victorias judiciales generarían relevantes cuestionamientos al sistema de atención de salud local, “gracias a todas las personas que han hecho demandas nuestros hijos van  a tener una mejor atención en salud porque va a llegar un momento en que el Gobierno va a decir ‘por qué en el Hospital de Ovalle hemos gastado tanto dinero’. Para que de una vez por todas hagan ahí una auditoria como corresponde”.

La agrupación también destaca la labor jurídica emprendida por Olavarría, abogado que patrocina éste y otros casos de negligencias médicas en Ovalle. En ese sentido añade, “la idea de nosotros es que con todo esto que se va a haciendo, se mejore algún día la salud pública”.

ABUELA Y PADRE

Tras conocer el fallo condenatorio del caso, Rosa Robles, abuela de Matías y madre de Fernanda, afirma, “tenemos sentimientos encontrados porque no podemos tampoco celebrar que ganamos. De repente, sí estamos contentos por el hecho de poder decir ‘le ganamos al Servicio de Salud’, pero la plata no soluciona todo el dolor que hemos tenido nosotros. Son 8 años de mucho dolor, de ver al Matías como estaba”.

En tanto, Braulio Muñoz, papá de Matías, sostiene, “se hizo justicia. Lo principal es que no sigan pasando estas cosas. La plata no va a curar el dolor pero igual hay que salir adelante”.

Respecto al proceso emocional que ha llevado por todas las situaciones que ha vivido, indica, “ha sido difícil, siempre el dolor va  a estar ahí”.

Para él este caso puede ser un ejemplo para que la gente no se quede de brazos cruzados ante este tipo de negligencias y puedan demandar si es necesario, “tienen que tener paciencia no más y estar tranquilos, las cosas no son altiro como uno o la gente piensa. Lleva tiempo y papeleos”.

En cuanto  a la interrogante de si emprenderán nuevas acciones legales en el futuro, Robles comenta, “con el caso del Mati ya cerramos por completo otra acción. Si no se hizo justicia con ellos (el personal médico que ejecutó la negligencia), Dios sabrá cuándo se va a hacer y su conciencia es tema de ellos”.

El punto que les genera más desconcierto es que el personal responsable de la negligencia sufridapor Matías y Fernanda, siga cumpliendo funciones al interior del Hospital de Ovalle, “siguen trabajando como si nada, los veo salir de ahí”, dice Muñoz.   En ese punto Robles revela que incluso, tuvieron que tratar con ellos durante las constantes idas al hospital de Matías, “los vimos todos los días que estuvimos ahí. Nunca los han sacado”.

De hecho revelan que esa frustración y el intercambio de palabras que han tenido con ellos,  les ha valido demandas interpuestas por el propio personal médico de ese recinto, “un día el Matías estaba mal en el hospital y Braulio le dijo cosas a la matrona. Ella lo demandó y él estuvo en riesgo de estar preso o detenido”, recuerda Robles. Además menciona que recibieron consecuencias legales por unmensaje que escribieron en un lienzo durante una protesta en Ovalle.

“¿Qué pasó con Fernanda?, ¿por qué ella murió si estaba bien y por qué Matías quedó muerto en vida?, a lo mejor su tristeza lo llevó a morir porque estuvo 8 años sin su mamá”, concluye la madre de la joven víctima de malas prácticas hospitalarias. 

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