• Un año ha pasado desde la puesta en marcha de la ruta D-43 que une Ovalle con La Serena y Coquimbo.
  • Pese a su puesta en funcionamiento, vecinos de las localidades aledañas a la carretera, denunciaron una serie de falencias en la construcción de la vía que hacían inseguro su tránsito y recorrido.
  • El alto valor del peaje de la nueva doble vía fue una de las causas de las movilizaciones ciudadanas que se llevaron a cabo el año pasado.
  • A un año de su puesta en marcha, el gobierno comprometió una serie de obras complementarias para la carretera, cuya construcción debería iniciarse pronto.
Crédito fotografía: 
CHRISTIAN ARMAZA
La apertura de la carretera que une Ovalle con La Serena y Coquimbo, estuvo marcada por críticas a su diseño y falencias en su construcción, además del alto costo del peaje, factores que incluso, motivaron movilizaciones ciudadanas. Sin embargo, la obra es también defendida por haber mejorado los tiempos de circulación y la fluidez en el tránsito vehicular entre ambas ciudades.

Durante largos años fue una de las obras más esperadas por los automovilistas y usuarios que recorrían los poco más de 80 kilómetros que separan Ovalle con la conurbación de La Serena y Coquimbo.

Finalmente cuando el año pasado, dicha obra se concretó, las reacciones no necesariamente fueron las esperadas, en especial, producto del alto valor del peaje que quedó fijado finalmente en 2.500 pesos, valor que meses más tarde, subió a 2.550 para vehículos menores.

La nueva doble vía presentaba además, una serie de detalles que ciertamente hacían imposible considerar a  esta ruta como finalizada, especialmente, en relación a la falta de obras de seguridad vial que presentaba la carretera o a la construcción deficiente de algunas de sus terminaciones, lo que fue duramente reprochado por los vecinos de las localidades aledañas a la vía.

Estas dos situaciones – falencias en su construcción y sobre todo, el alto costo del peaje – motivaron que se generaran protestas y movilizaciones para encontrar una solución a estas problemáticas.

Ahora bien, un año más tarde ¿cuál es la situación de la doble vía?

Pues lo primero que hay que decir, es que la carretera aún no está terminada. O mejor dicho, faltan obras anexas que aún están pendientes.

LAS EVALUACIONES

Reconociendo esta última situación es que, sin embargo, la evaluación que se hace a nivel general desde el gobierno, es positiva.

Al respecto, el seremi de Obras Públicas, Pablo Herman, señaló que “la evaluación de este primer año es sumamente positiva. Los comentarios que uno mismo ha recibido como seremi de Obras Públicas en base a distintos gremios de transporte y algunas comunidades locales, es que los cambios son significativos”.

En efecto, de la obra se rescata que ha permitido disminuir considerablemente los tiempos de viaje entre Ovalle, La Serena y Coquimbo, así como, mejorar la fluidez del tránsito vehicular. Pero lo más importante, se  ha reducido notoriamente, los índices de accidentabilidad. “Le hemos exigido a la concesionaria que mantenga bien la ruta, sobre todo, las rejas perimetrales para que no accedan animales a la carretera. Más allá de las mejoras que tenemos que realizar, nosotros estamos continuamente encima de la concesionaria para que ésta cumpla el contrato” señaló el seremi.

Así por ejemplo, desde el gremio de los camioneros, el presidente de la Asociación de Camiones Ovalle-Limarí, Guillermo Fernández, sostuvo que si bien, el tema del peaje causó incomodidad, el beneficio se tradujo en mejoras en la circulación.

“Ha habido un costo para nosotros como gremio sin duda por el peaje, pero nos hemos ido acostumbrando a que esto iba a ser así, algunas gestiones se hicieron, y se llegó a un valor que creemos que no está tan lejos de lo que se cobra en otras partes, es un poco más caro. Pero también es un costo que - y no lo podemos negar - que ha traído beneficios por otro lado. Tenemos que ser honestos, en especial en el tema seguridad. El viaje entre La Serena y Ovalle ha cambiado muchísimo” sostuvo el dirigente.

LAS OBRAS QUE FALTAN

Volviendo a los temas que aún están pendientes, el seremi de Obras Públicas, Pablo Herman afirmó que durante todos estos meses se ha estado trabajando tanto en coordinación con la empresa concesionaria como con los vecinos de las comunidades aledañas a la ruta D-43 para concretar las obras que buscan mejorar aquellas problemáticas denunciadas por los propios vecinos, como son por ejemplo, falta de pasarelas, escasa iluminación, paraderos alejados, o pasos peatonales bajo la carretera que con las lluvias han quedado inundados.

Para ello sostiene la autoridad, se ha gestionado con la concesionaria, una redistribución de algunos recursos consistente en aproximadamente, 150 mil UF.

“Ya la resolución para la redistribución de esos recursos fue firmada y hoy estamos esperando con el Ministerio de Desarrollo Social, la rentabilidad de esas obras para poder iniciar su ejecución” explicó la autoridad, obras complementarias que en total, suman 11.

“Entendiendo los tiempos que le toma al Ministerio de Desarrollo Social para rentabilizar las obras, nosotros creemos que vamos a contar con el RS este año, y de esta manera, poder empezar con la ejecución  de las obras” añadió el titular de Obras Públicas.

Entre esas obras están incluidas pasarelas, senderos peatonales y mejoramiento de señaléticas. Cabe señalar además, que se agregan otras obras que en principio, no estaban contempladas como por ejemplo, el acceso a la ruta que va hacia Río Hurtado, para el cual, ya existe un diseño, faltando aún el financiamiento.

Al respecto, el presidente de la junta de vecinos de Pejerreyes, y vocero del Movimiento “Dignidad para el Limarí”, Fernando Elorza, destacó la disposición de la autoridad para reunirse con los vecinos y se mostró esperanzado en la próxima concreción de dichas obras complementarias, pero aclaró que como ciudadanos, no bajarán la guardia y harán cumplir los acuerdos alcanzados con el gobierno.

“Esperamos que los acuerdos se cumplan, porque la verdad, la gente de las comunidades igual están inquietas. La gente ve que pasa el tiempo y no ve obras materiales. Por eso se piensa que no se está avanzando. Pero al menos, intento explicarles que sí se está haciendo la tramitación de las obras y en base a eso, estudiar tiempos razonables para concretarlas. Pero si no se cumple, vamos a tener que manifestarnos nuevamente. Sería lamentable llegar a eso, pero no nos quedaría otra alternativa, pues aquí hay un compromiso de que esas obras se van a hacer” afirmó.

EL PEAJE SIEMPRE PRESENTE

Respecto al cobro por el uso de la doble vía, el seremi de Obras Públicas, Pablo Herman, fue tajante al afirmar que “ninguna de las obras complementarias que se construirán van a estar asociadas al cobro del peaje”.

Y es que este cobro siempre fue objeto de polémica y rechazo desde un inicio.

Así, a un año de su puesta en marcha, Felipe Barraza, presidente de la Organización Regional de Usuarios del Transporte, criticó duramente el cobro de los actuales 2.550 pesos, pues a su juicio, los perjudicados han sido efectivamente, quienes utilizan la ruta todos los días.

“Acá se ha apoyando a la empresa concesionara por sobre el bienestar de los usuarios” señaló, agregando que este cobro “ha encarecido el costo de la vida de las personas que transitan desde Limarí hasta Elqui y viceversa”.

“Creemos que aquí el gobierno ha fallado al haber prometido una mejor calidad de vida para los usuarios, cuando en la práctica, esto no ha sucedido, pues los únicos perjudicados con este peaje hemos sido los ciudadanos, los usuarios que utilizamos regularmente el transporte público, producto del alza de tarifas” añadió Barraza.

“La verdad es que nosotros seguimos rechazando el peaje” señaló el dirigente, agregando que “algunas alternativas que propusieron de poner un peaje en Andacollo para bajar el de Ovalle, es desvestir a un santo para vestir a otro y eso no corresponde. No podemos perjudicar a otras comunas y a otros ciudadanos por una obra mal hecha y mal instalada”.

Sin embargo, el seremi de Obras Públicas, Pablo Herman, si bien reconoció que este problema marcó la puesta en marcha de la ruta, afirmó que “si no se hubieran hecho las gestiones que realizamos en conjunto con el intendenta Lucia Pinto, el valor del peaje seria hoy de más 3 mil pesos. Existió un conflicto debido a una poca comunicación desde la administración anterior” sostuvo.

 

Denuncias

Cabe señalar que a un año de su apertura, el seremi de Obras Públicas aprovechó de hacer un llamado tanto a los vecinos de las localidades aledañas a la ruta D-43 como a los usuarios de la misma, a denunciar todos aquellos problemas o situaciones que puedan alterar el buen funcionamiento de la ruta, así como la seguridad al momento de transitar por ella.

“Todas aquellas irregularidades que vean (en la ruta), por favor hagan las denuncias, pues así quedan catastrados los reclamos y así nosotros podemos exigir a la concesionaria que actúe, porque por lo general, los reclamos no se hacen, y la concesionaria dice que no tiene reclamos” afirmó la autoridad.

 

 

 

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