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Leonel Pizarro
Aún existen localidades en la comuna que no cuentan con sistema de agua potable. Ante la crisis hídrica, alrededor de 11.353 personas en la provincia del Limarí no cuentan con este suministro vital. En Ovalle son 1447 personas que deben ser abastecidas con camiones aljibes.

Es difícil pensar que en pleno siglo XXI aún existan familias que viven sin sistema de agua potable, aun cuando la tecnología avanza a pasos agigantados. Esos son algunos de los problemas que viven más de 11.353 personas en la provincia de Limarí y en Ovalle son alrededor de 1.447 personas y más aún cuando están a pocos minutos de la urbanización.

Claudio vive en Los Llanos de la Chimba y cada 15 días recibe agua potable desde camiones aljibes. En su casa son cinco personas, y cada quincena son abastecidos con 600 litros de agua potable. Tiene 6 bidones de 100 litros y desde ahí utilizan para cocinar, higiene y como bebestible. “Vienen cada 15 días, pero a veces se demoran y llegar y vienen cada 20. Nos tenemos que medir, no es llegar y sacar y tirarla. Hay que tantear los días hasta que venga el próximo camión”, explica.

En promedio, son 8 los litros de agua que por persona pueden utilizar hasta la próxima recarga y en la casa de Claudio viven 5 personas. Una cantidad muy limitada a diferencia de lo que se gasta diariamente en una casa con sistema de agua potable.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una ducha de 10 minutos consume 200 litros de agua, un promedio bastante superior al consumo diario que obtiene la familia de Claudio, quien lleva más de 30 años viviendo en el mismo sector, a unos pocos minutos de la ciudad de Ovalle.

CAMIONES ALJIBES

En la actualidad, un estudio desarrollado por la Fundación Amulén, junto con el Centro de Cambio Climático Global y el Centro de Derecho y Gestión de Agua de la Universidad Católica de Chile denominado “Radiografía del agua rural de Chile: Visualización de un problema oculto”, reveló que en nuestro país existe un 42,2% de la población rural que no cuenta con abastecimiento formal de agua potable. Una realidad que no deja de preocupar tras el avance de la crisis hídrica.

 A nivel nacional, hay 10 regiones que están siendo abastecidas por camiones aljibes. Entre las regiones más afectadas están Biobío, La Araucanía y Coquimbo, concentrando el 66% del gasto público”. En los últimos cinco años el gasto en camiones aljibes supera los 150.000.000.000 pesos.

En la provincia de Limarí, son 11.353 personas que son abastecidas con camiones alijes. En cuanto a las comunas; en Punitaqui es la que presenta mayor demanda con 4.026 personas, seguida por Combarbalá con 3.741, Monte Patria con 1.740, Ovalle 1.447 y Río Hurtado 402 personas.

Al respecto, el director regional de la Onemi, Rubén Contador, a través de una publicación en el diario El Día, señaló en el mes de julio que estos datos corresponden a las personas que han sido beneficiadas dentro del proceso de déficit hídrico de la región. “A Onemi en particular le corresponde tramitar todo lo que son las solicitudes de los informes ALFA que emiten los niveles comunales”.

Esas solicitudes son suscritas por intendenta regional en conjunto con el director regional de Onemi “y se solicitan los fondos de emergencia a nivel nacional, al ministerio del Interior”, indica Contador.

 Además, la autoridad detalla que “el promedio de agua que se entrega por persona en forma diaria es 50 litros”. Resalta que está pensada solo para el consumo humano “y no va orientada ni a abastecimiento de animales ni para otro tipo de acciones, esa es la norma que mantiene el Proyecto Esfera de la ONU como mínimo suficiente para casos de sobrevivencia”.

La misma situación vive Luz María Torres, quien vive en el mismo sector. En su hogar con seis personas y son abastecidos con 2 mil litros de agua durante la misma cantidad de tiempo que Claudio. “Esperar un camión cada quince días es mucho, en comparación para alguien que vive en la ciudad, hay personas que se bañan dos veces al día, casi tres, pero nosotros no podemos darnos ese lujo, es complicado”.

A su vez, Luz María comenta que lo más complejo de este sistema es lavar la ropa, “para lavar yo no puedo usar una lavadora automática, yo lavo a mano. Tengo un familiar enfermo en donde tengo que lavar constantemente, es complicado para nosotros”.

Según datos de la Superintendencia de Servicios Sanitarios, en promedio son 285 litros de agua los que se ocupan para lavar la ropa en una lavadora eléctrica, acción que evidentemente no puede realizar Luz María.

Otros de los complejos que tiene que vivir la familia, es cuando llegan las visitas, “es complejo, porque cuando recibes visitas y ellos vienen de la ciudad, no saben cuidar el agua, incluso uno tiene que estar diciendo y es molesto para ellos que nos vienen a visitar”, indica Torres.

Además, otro de los gastos que se potencian en el consumo básico pro familia es la eletricidad. “Nosotros utilizamos ‘hidropack’, lo que realmente nos facilita la distribución del agua, pero el gasto en electricidad es muy elevado, lo que nos ahorramos en agua, lo gastamos en luz”, asegura la afectada.

“Todos los vecinos tienen el mismo problema. Nosotros vivimos cerca, pero al interior debe ser más complicado, ya que por las distancias quizás hay menos cantidad de agua por casa”, señala Luz María.

De esta manera es que Torres comenta que ya se está a la espera de la construcción del sistema de agua potable que fue anunciado como aprobado hace algunos meses. “Ya lo aprobaron, somos más de 100 vecinos que estamos a la espera de esta obra, esperemos sea pronto”, afirma.

EN SITUACIÓN CRÍTICA

Hace más de un mes, el presidente de la Asociación Gremial de APR del Limarí, Luis Alfaro conversó con el diario El Ovallino y se refirió al crítico momento por el que están pasando sus asociados, debido a la escasez hídrica. Sin agua, se encuentran numerosos comités de agua potable rural (APR) de la provincia del Limarí producto de esta crisis que ha afectado hasta el momento zona.

“Tenemos situaciones críticas en Combarbalá, en Monte Patria, en las zonas rurales de Ovalle. Esto ya no es algo puntual, pues ya se está generalizando la problemática de la falta de agua. Y lo más crítico de esto, es que ya estamos a fines de julio y el Ministerio de Obras Públicas, a través de la DOH, no ha desbloqueado ni un centavo, ni siquiera para la mantención de los comités de agua potable para enfrentar la sequía”, indicó en aquella oportunidad el dirigente.

Tras esta problemáticas, Alfaro aseguró que, “la situación es crítica. Efectivamente hay algunos comités que tienen agua, sobre todo los que están en lo alto de la cordillera, como Chañaral de Carén o El Maqui. Pero esas son excepciones a la regla, pues cuando vamos bajando hacia el valle, la cosa se va poniendo más difícil”.

 

 

 

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