• En la provincia de Limarí varios invernaderos fueron destruidos por las lluvias generados grandes pérdidas para los productores.
Lo anterior significa que no llegará el agua de riego para salvar lo que ha quedado luego de que las aguas lluvias arrasaran con las plantaciones en una gran extensión.

Las lluvias registradas hace dos semanas, a juicio de las autoridades, tuvieron ribetes históricos, con registros nunca antes vistos. Esto provocó, por cierto, daños en la agricultura, afectando principalmente a la infraestructura de canales, los que en muchos casos quedaron embancados o cortados. La situación inquieta toda vez que se debe trabajar contra el tiempo para su habilitación, procurando que los cultivos vuelvan a recibir agua para el riego y evitar así mayores pérdidas. Según detalla el seremi de esta cartera, Andrés Chiang, los principales daños se concentraron en los canales de Elqui, río abajo del embalse Puclaro. Aquí la preocupación es que existe una gran cantidad de hortaliceros, con cerca de 5 mil hectáreas, por lo cual se están maximizando los esfuerzos para su reposición. “Si nosotros, en este esfuerzo mancomunado entre las autoridades de gobierno y los regantes, no logramos hacer que fluya nuevamente el agua, sobre todo del canal Bellavista y otros como El Hinojal, más o menos se estarían afectando unas 5 mil hectáreas de hortalizas”, explica la autoridad. La buena noticia, indica, es que por el momento existen algunos sistemas de resguardo. El agua caída equivale a tres riegos, “así que nos da un poco de holgura, unos 15 días, pero además hay algunos agricultores, sobre todo los más grandes, que tienen pozos, cerca del 50% de ellos, pero estamos preocupados por los más pequeños”. Sin embargo, asegura que ya se están realizando las gestiones. De hecho, la semana pasada llegó hasta la región el subsecretario de Agricultura, Claudio Ternicier, quien informó a nivel central de la situación y se ha coordinado el trabajo con el Ministerio de Obras Públicas. “Ya tenemos la maquinaria trabajando, por ejemplo, en la quebrada del Arrayán, donde está cortado en una extensión muy grande, en por lo menos 20 o 25 metros, así que muy pronto esperamos tener muy buenas noticias”. 

MEDIDAS 

Para acelerar estas acciones, de hecho el intendente regional, Claudio Ibáñez, solicitó al subsecretario declarar zona de emergencia agrícola. Esta medida permitiría la facilidad de operar los recursos. “También, por ejemplo, en programas que para nosotros son regulares, como el de suelos degradados, que tiene más de 2 mil millones de pesos para la región, facilita que podamos encauzar esos recursos y focalizarlos a emergencias. Hay que hacer todo un proceso, pero es rápido y permite que los montos que ya tenemos en la región los podamos refocalizar para enfrentar la emergencia. Además permite gestionar de una manera apropiada y con mayor celeridad recursos adicionales”, puntualizó Chiang. Además existe otro porcentaje de afectación de canales en LimarÍ y Choapa, principalmente en los sectores cordilleranos donde cruzaron las quebradas.“Existe un gran porcentaje de canales de toda la región que están embancados, que tienen arena y tierra que hay que sacar para que pueda pasar el agua. Ese es un trabajo un poco más sencillo, es usar palas y maquinarias para retirar ese material”.Sin duda el sector agrícola que resultó más afectado fue el hortalicero, en las tres provincias. En Elqui Los perjuicios más importantes se concentran río abajo del embalse Puclaro, donde existen cerca de 5 mil hectáreas de cultivos que corren el riesgo de deteriorarse de no rehabilitar estas infraestructuras en los próximos 15 días.

SECTORES AFECTADOS

En Elqui, el aumento del caudal de la quebrada Santa Gracia arrasó con cerca de 80 hectáreas, principalmente de alcachofas, apios y lechugas. En Limarí, en tanto, según detalla Fidel Salinas, dirigente del sindicato Valle El Palqui, la fuerza del agua provocó que se destruyeran varios invernaderos que se desplomaron producto de la humedad. “Se trata de pequeños productores que estaban justamente en época de cosecha y que han tratado de recuperar los cultivos, pero después se vino otra lluvia y ya no estaban con el plástico. Los tomates se parten sin la protección y se generan enfermedades como la botritis”. Según indicó, en la ribera del tranque serían más de 70 los agricultores afectados “en la parte alta, en Santa Fe, otros 20, en Santa Rosa deben ser unos 18 y otros sectores que están más para El Tome”. Los cultivos corresponden principalmente a tomates y porotos. “Este mes se corta el poroto y ahora con la sobre humedad que hay se complica y las plantaciones empiezan a tener problemas en la pudrición y caída de flores, merman las producciones y mucha gente va a perderlas”. El otro inconveniente que presentan, dice, son los accesos, porque los caminos quedaron muy deteriorados. El seremi de Agricultura dice estar al tanto de esta situación y señala que los detalles del daño los está elaborando Indap, aunque ya se han informado acciones. “Lo importante es que ya hay medidas que anunció el subsecretario. Cada uno de los afectados, que constate los daños, va a ser socorrido con ayudas, con fomento para las inversiones, con bonos, así que cada uno de ellos tiene que tener la tranquilidad de que van a ser apoyados para que vuelvan a retomar su actividad productiva sin mayor problema”, precisó Chiang.  

 

 

 

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