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El matrimonio esperaba pasar un mejor vivir en Chañaral de Carén, sin embargo, acusan que las presuntas malas prácticas de una empresa agrícola cercana, le ha afectado tanto su salud física como mental. Empresa señalada asegura que las denuncias son infundadas y que sus procedimientos se ajustan a la normativa vigente

Loreto Flores Ardiles / Monte Patria

Tras la llegada de la pandemia el año 2019, muchas personas decidieron quedarse en sus hogares para protegerse del virus, María Isabel fue una de ellas, quien pudo optar a teletrabajar durante este periodo, tiempo después le tocó jubilar, instancia que encontró perfecta para mudarse con su esposo al campo, luego de vivir una larga temporada en Ovalle.

Fue así que llegaron hasta Chañaral de Carén, donde esperaban disfrutar de los aires limpios y despejados de Monte Patria, no obstante, no tenían contemplado que la tranquilidad se empañaría con la llegada de una empresa que instaló parrones, a solo unos 50 metros de su casa.

“Nosotros llegamos acá el año 2020, antes veníamos solo los fines de semana, pero después nos radicamos acá, la empresa llegó después, como el 2021 y de inmediato hizo plantación de viñas, de parras, ahora esa producción está creciendo y dará uvas como en marzo, entonces fumigan muy seguido, tan seguido que eso nos ha afectado mucho”, señaló María Isabel.

Ahí comenzarían los problemas para la pareja, ella con una enfermedad crónica como la hipertensión y él con problemas en sus pulmones, ambos  acudiendo más de una vez al Centro de Salud Familiar (CESFAM).

“Hemos recurrido intoxicados al Cesfam de Carén, yo he ido cuatro veces y no he ido más veces porque he tenido que irme a Ovalle cuando avisan que van a fumigar, lo mismo le pasa a mi esposo, él tiene 72 años y tiene muy afectados sus pulmones, yo no quiero que se enferme más”.

Entre los síntomas que aquejaría a la pareja estaría, el picor en los ojos, nariz, garganta, estornudos además de dermatitis, en conjunto con las alzas de presión de María Isabel, situación que los ha obligado a asistir reiteradas veces al centro de salud.

PROTESTA                                        

Es así que tras una serie de intoxicaciones y tener que abandonar su hogar sobrepasó a la pareja, decidiendo protestar justamente cuando se iba a realizar una nueva  fumigación, específicamente la noche del jueves.

“Ya dijimos basta, nos fuimos al Cesfam antes que la empresa empezara a fumigar y ahí nos quedamos afuera a pasar la noche, pero por tema del mal tiempo y que había mucho viento, la empresa nos avisó, cerca de la medianoche, que ya no iban a fumigar y recién nos fuimos a la casa”, indicó.

“Es ilógico que nosotros tengamos que salir a dormir afuera, dejar nuestra casa y nuestras camitas esperándonos, no es correcto que nosotros tengamos que salir (…) estábamos en nuestra camioneta, nos fuimos preparados y dormiríamos ahí porque ya no queremos irnos a Ovalle, no corresponde que nos estemos yendo a otra casa, a otra ciudad para proteger nuestra salud”.

“Yo me decidí a hacer lo que hice para poder sensibilizar un poco, tanto a la comunidad como a las autoridades, porque ya la forma que tenemos de vivir acá no es la más adecuada, estamos afectados”, señaló María Isabel.

BUSCANDO SOLUCIONES

“Hemos hablado, en mesas, con grupo de campesinos, municipalidad, Seremi de Salud, el Cesfam de Carén, hemos trabajado y analizado este tema, todos sabemos que es peligroso y que uno a la larga se enferma, hemos logrado algo, pero muy poco. La solución que obtuvimos ha sido que la empresa nos informe cuando va a fumigar, porque antes no lo hacía, fumigaba nomás y nosotros nos enfermábamos”, relató la afectada.

En palabras de la vecina de Chañaral de Carén, la empresa estaría cumpliendo con el protocolo de avisarles 24 horas antes de cada fumigación, por lo que ellos durante esos días han optado por encerrarse o bien dejar su hogar y prevenir el mal rato de pasar varias horas con los síntomas antes nombrados.

“A parte, debo decir que se logró que pusieran unas mallas, aunque el olor pasa igual, lo que buscamos es que se fiscalice, si bien han venido desde la Seremi de Salud y ellos han hecho los informes, pero vemos que a la empresa no le pasa nada, siguen fumigando”.

FISCALIZACIONES

Finalmente, la pareja de adultos mayores cree que falta un trabajo mucho más riguroso de las autoridades, que si bien saben del caso y han aplicado sanciones previas, esto no se ha visto reflejado en las prácticas de la empresa agrícola.

“Vemos que la empresa sigue igual fumigando, con los mismos químicos que nos provocan ardor, dermatitis, son distintos los productos que aplican, pero nosotros no sabemos quién fiscaliza, qué químicos están poniendo, por qué nos está afectando, ellos deberían tener mejores prácticas, algo más ecológico, algo más amigable con las personas”.

“Creo que la manifestación que hicimos como pareja en la noche tiene que sensibilizar a la comunidad y la comunidad moverse, porque a todos nos está pasando lo mismo”, puntualizó la señora María Isabel.

RESPUESTA DESDE CARSAL

Por último, Diario El Ovallino tomó contacto con la empresa en cuestión, quienes a través de la administración indicaron lo siguiente: “La empresa CARSAL lamenta que algunas personas, de manera reiterada en el tiempo, hayan hecho denuncias infundadas en contra de la empresa. En años anteriores, la misma familia ha hecho denuncias y ninguna ha resultado ser efectiva, porque todas han sido desestimadas por las autoridades sanitarias y jurisdiccionales”.

“En lo pertinente la empresa declara, una vez más, que los hechos denunciados no son efectivos pues nuestros procedimientos agrícolas de cultivo de fruta se han ajustado estrictamente a las normas sanitarias legales y ambientales”.

 “Ante la reiteración permanente de infundadas denuncias, la empresa se reserva el derecho de estudiar las acciones legales en contra de quienes difunden hechos falsos en medios de comunicación, dañando la honra de los trabajadores y de la compañía”.

 

 

 

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