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El Ovallino
Sandra Rojas de 56 años, se desempeña como profesora de educación básica general, tiene a su cargo más de 105 alumnos, realiza turnos éticos y además tiene que lidiar con las nuevas tecnologías para poder dictar clases a sus alumnos. Sumándole a esto, el complejo panorama que vive Ovalle debido al aumento de contagios de covid-19.

Por Viviana Badilla Vargas.

Sin lugar a duda, la pandemia que aqueja al mundo ha dejado a miles de personas inhabilitadas a realizar sus trabajos con normalidad. Esto debido a que los contagios pueden aumentar abruptamente, como resultado de la cercanía entre una y otra persona.

Así es el escenario de los profesores de Chile y el mundo, los cuales se encuentran en sus hogares dictando clases online, y a su vez realizando turnos éticos en sus respectivos recintos de estudios.

Tal es el caso de Sandra Rojas Vásquez, quien se dedica hace más de 35 años en la docencia. Actualmente, se desempeña como profesora de educación general básica en el Colegio Bicentenario de las Artes o más conocido como la Escuela de Música.

Del mismo modo, como el resto de los docentes, Sandra ha tenido que adaptarse a lo que es el mundo cibernético. Lo cual ha sido complejo, ya que realizar clases a distancia nunca será lo mismo que estar en un aula.

“Cuesta asumir las nuevas tecnologías, principalmente un profesional como yo que no nació en estos tiempos modernos”, comentó.

Asimismo, se organiza para entregarles el material necesario a sus alumnos, no solamente online, sino que también en las dependencias de la Escuela de Música, ya que a los estudiantes que no tiene acceso a internet se les facilita el material impreso en la institución.

“Envío un cronograma semanal, planificado por día y según asignatura a tratar, de acuerdo a actividades a realizar, donde mis alumnos y alumnas se orienten en cuanto a tiempo a dedicar por cada  actividad. Posterior a esto, ellos me envían sus resultados para evaluarlos y retroalimentarlos, ya sea por llamadas y correos. En algunas ocasiones, y en la escuela envió y recibo carpetas de alumnos/as que no tiene como enviarme sus tareas”, aseguró.

Igualmente, Sandra lleva acabo todas las medidas pertinentes al momento de interactuar con apoderados, ya que siempre está el riesgo de poder ser contagiada y ser un vector del virus para su familia que se encuentra en casa.

“Tanto en el colegio como de forma personal tomo muchas medidas de seguridad, tanto para el cuidado de mi familia, el personal de la escuela y el de los apoderados.  Uso barreras protectoras, guantes, mascarillas, mantengo mi distanciamiento social, lavado frecuente de manos y utilizó alcohol gel”, puntualizó.

En definitiva, el ser profesora o profesor en estos tiempos de crisis sanitaria es una labor que hay que destacar, ya que los queridos docentes hacen un doble esfuerzo al tener actualizar a los tiempos, para así nutrir de conocimientos a sus queridos pupilos.

“Espero que la pandemia termine pronto, para volverme a reencontrar con mis alumnos, debido a que extraño sus risas, preguntas y abrazos, ya que son muy de piel. Además, de poder compartir el día a día con mis colegas y asistentes”, finalizó.

FRASE: “Esta situación ha sido estresante y complicada. Sin embargo, siempre estoy tratando de organizar los tiempos para otorgar una buena ayuda a mis estudiantes”. Sandra Rojas, profesora.

PIE DE FOTO: La querida profesora Sandra dictando clases de matematicas a sus alumnos.

 

 

 

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