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A través del programa del Ministerio de Vivienda, “Te Caché”, que promueve la realización de denuncias ante la mala utilización de casas entregadas por el Estado, se busca erradicar esta problemática que les quita la oportunidad a numerosas familias de poder acceder al beneficio de contar con un hogar.

Christian Armaza

A principios de 2019, el gobierno dio a conocer una serie de irregularidades relacionadas con el mal uso de viviendas asignadas por el Estado, las cuales no estaban siendo ocupadas por la familia beneficiada o eran utilizadas con otros fines, como el arriendo, lucrando así a partir de viviendas destinadas a familias de escasos recursos.

Dicha situación dio origen a numerosas fiscalizaciones en la región para reasignar esas casas mal utilizadas a otras familias que realmente, necesitaban esas viviendas. Nació así el programa “Te Caché”, que promueve la realización de denuncias ante la mala utilización de viviendas entregadas por el Estado, especialmente por el incumplimiento de beneficiarios de no habitar un periodo mínimo de cinco años.

Es en ese contexto, que este viernes, el ministro de Vivienda, Cristian Monckeberg llegó a la región para hacer entrega de la primera vivienda social recuperada y renovada, la cual fue otorgada a Nicole Castillo, joven madre de Coquimbo

En el marco del programa de fiscalización "Te Caché", Cristian Monckeberg, ministro de Vivienda y Urbanismo, entregó las llaves de una recuperada y renovada vivienda social a Nicole Castillo, una joven madre que reside en el sector del loteo Nueva Vida, en Coquimbo, quien accedió a dicha vivienda luego de que ésta fuese reasignada.

“Estoy feliz. Además esta es una meta que permite poder recuperar a mis hijos” explicó, pues por la falta de vivienda, sus hijos vivían en un hogar del SENAME. “Ojalá que estos programas se mantengan, especialmente para la gente que lo necesita”, agregó emocionada.

Por su parte, el ministro de Vivienda, Cristian Monckeberg, señaló que evidentemente “a nadie le gusta andar quitando casas, pero en algún minuto hay que hacerlo como en este caso, pues hay viviendas que se arriendan, otras que no se ocupan. Incluso, hay otras que se transforman en locales comerciales. Es entendible que se pueda compartir la vivienda residencial con algún pequeño local, pero cuando no se usan para el destino para el cual fueron diseñadas, eso está mal, porque aquí hay recursos públicos y ahorro de las familias involucrados”, explicó la autoridad.

En ese sentido, Monckeberg aseguró que las fiscalizaciones para detectar el mal uso de viviendas sociales seguirán efectuándose, a la vez que llamó a los dirigentes vecinales a apoyar la iniciativa, denunciando el mal uso de casas sociales.

“Son ellos los que más nos pueden ayudar, porque es su barrio. Igual los propios vecinos nos pueden ayudar. El que quiera dar información, lo puede dar de forma reservada, incluso a través de la página web”, remarcó.

 

 

 

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