Los consejeros regionales identificaron las principales obras que continúan pendientes en la provincia, entre ellas, el alcantarillado de Recoleta, la reposición del Liceo Frey Montalva, la construcción de nuevos CESFAM y proyectos hídricos de gran escala. Falencias técnicas, costos crecientes, procesos administrativos y restricciones presupuestarias explican parte del estancamiento.
Los proyectos que siguen detenidos en la provincia del Limarí generan preocupación entre las comunidades y también en el propio Consejo Regional. Según explican consejeros del territorio, las principales iniciativas pendientes responden a una combinación de dificultades técnicas, problemas administrativos, obras abandonadas por empresas contratistas y restricciones presupuestarias que han reducido la capacidad de inversión del gobierno regional.
PROYECTOS DE ALCANTARILLADO Y EDUCACIÓN
Uno de los casos más emblemáticos es el alcantarillado de Recoleta, en Ovalle. El consejero Carlos Ramos subraya que este proyecto arrastra más de una década de retrasos y sigue siendo “una espinita pendiente” para el territorio. “Recoleta y El Trapiche son proyectos importantísimos; la gente hace mucho rato que los espera y seguimos al debe”, afirmó. Las causas de que aún no se concreten, detalla, van desde quiebras de empresas hasta trabajos inconclusos y una burocracia que ha impedido cerrar etapas para avanzar hacia la solución definitiva.
En la misma línea, la consejera Tatiana Cortés coincide en que Recoleta sigue siendo uno de los puntos críticos de la provincia. “El alcantarillado de Recoleta es un proyecto importante que debe resolverse, la comunidad lleva muchos años esperando”. Para ella, las demoras en proyectos de esta envergadura suelen deberse a una combinación de factores técnicos, problemas de terreno y alzas de costos que desfinancian las obras. “A veces las empresas privadas no alcanzan con los recursos para finalizar las obras y quedan botadas. Ahí se produce todo un entramado administrativo para reiniciar procesos”, explicó.
Cortés también destacó la reposición del Liceo Frey Montalva de Monte Patria, proyecto prioritario que sigue en espera, manteniendo sectores dañados desde hace una década y que debería ingresar en una etapa de demolición. “Es una obra muy sentida por la comunidad, que ha esperado por años una solución definitiva”, señaló la consejera.
OBRAS PARA ENFRENTAR LA CRISIS HÍDRICA
Mientras tanto, desde una perspectiva más estratégica, el consejero Max Aguirre identifica dos iniciativas estructurales que considera esenciales para el futuro del Limarí: una desaladora multipropósito para la provincia y la construcción de embalses de cabecera. Ambos proyectos, recalca, son necesarios para enfrentar la crisis hídrica que afecta tanto al Limarí como al Elqui. “La prioridad para mí sería contar con una desaladora multipropósito. También sería importante contar con embalses de cabecera o pequeños embalses que aseguren el almacenamiento y abastecimiento hídrico”, sostuvo.
Aguirre advierte además que el avance de nuevos proyectos se ha visto afectado por decisiones a nivel central. “La Dirección de Presupuestos no hacía las transferencias de recursos aprobados por el Parlamento. Eso generó un cuello de botella que impidió pagar obras y asignar recursos a nuevos proyectos”, explicó.
PROYECTOS DE SALUD
El consejero Bernardo Chávez, representante del Limarí en la Mesa GORE–MINSAL, sostuvo que varios proyectos de salud también permanecen detenidos debido a extensas etapas de revisión técnica y permisos a nivel central. Entre ellos, mencionó el avance del nuevo CESFAM Jorge Jordán, en la población Media Hacienda, pero que se encuentra a la espera del permiso de pertinencia en Santiago. “Estamos esperando el visto bueno del nivel central para que el proyecto regrese a la región y podamos entregarlo a la municipalidad. Será una gran obra para la parte alta de Ovalle”, afirmó.
Además, detalló que proyectos como el paso de posta rural a CESFAM en Huamalata, debido al crecimiento poblacional y la infraestructura proyectada para El Durazno en Combarbalá, también están pendientes, en etapa de completar trámites sectoriales antes de poder avanzar a ejecución.
COMPROMISOS POR CUMPLIR
Pese a las dificultades, los consejeros llaman a mantener expectativas y a seguir empujando estos procesos. Ramos afirmó que “los consejeros estamos conscientes de lo pendiente y vamos a seguir peleando por estos proyectos”. Aguirre insiste en que el cuerpo colegiado trabaja para destrabar iniciativas atrapadas. Cortés apunta a que la organización comunitaria sigue siendo clave para lograr avances. Y Chávez, desde el área de salud, reconoce que pedir paciencia es difícil, pero necesario.
“En salud es mucho pedir, pero es lo que puedo decir: paciencia, porque todo tiene su tiempo en el servicio público”, concluyó. A puertas de 2026, Limarí entra con una carpeta de obras diversas, necesidades acumuladas y una fuerte demanda por acelerar procesos. El desafío será lograr que estas iniciativas pasen, por fin, del papel a la ejecución.
