Hoy concluyen las actividades con el Santo Rosario a las 10:00 horas, la Santa Misa al mediodía en el templo, el tradicional Esquinazo de la Chilenidad a las 17:00 horas en la Plaza Ceremonial y la Santa Misa a las 20:00 horas, para finalizar con la subida de la Imagen Sagrada al templo a las 21:00 horas.
Ayer, la localidad de Sotaquí, en la comuna de Ovalle, vivió una de las jornadas centrales de la Fiesta Grande del Niño Dios, una de las celebraciones religiosas y culturales más significativas de la Región de Coquimbo y del norte de Chile, la cual congrega a alrededor de 100 mil visitantes.
Durante la jornada, los peregrinos participaron de misas tanto en el templo como en el campo de oración, además de las procesiones programadas, donde los fieles manifestaron su fe, devoción y agradecimiento al Niño Dios.
Francisco Macuada, uno de los coordinadores de la fiesta, sostuvo que gracias a la colaboración de distintas instituciones, las celebraciones —que desde su inicio registraron una masiva concurrencia— se han desarrollado de manera ordenada y sin mayores inconvenientes.
“En conjunto con el municipio y la Delegación Presidencial hemos implementado ciertas medidas de seguridad para poder resguardar a los peregrinos que vienen al santuario y a los vecinos de Sotaquí. Este año hemos podido coexistir de muy buena manera con el comercio y la parte religiosa; no ha habido ningún conflicto mayor con el tema de los lugares habilitados”, indicó Macuada.
El alcalde de Ovalle, Héctor Vega, señaló que “como municipio hemos desplegado un trabajo de meses, codo a codo con la comunidad religiosa y las juntas de vecinos para que este fin de semana sea de verdadera fe y tranquilidad. Como parte de esta organización, hemos instalado un dispositivo de seguridad permanente junto a Carabineros, nuestros fiscalizadores, personal municipal y seguridad privada, para asegurar que nada empañe la experiencia de los miles de peregrinos que hoy nos visitan desde distintos puntos de la región y del país”.
La autoridad comunal agregó que “si bien se han producido algunos inconvenientes menores, entendemos que es parte de la dinámica normal por la magnitud y la alta convocatoria de esta festividad. Esto nos permite tomar nota y reforzar aún más los resguardos para las próximas ediciones. Sin embargo, el balance general es de mucha satisfacción, porque la jornada se ha desarrollado de forma tranquila y cumpliendo con los objetivos de seguridad que nos trazamos junto a la comunidad”.
Un ambiente lleno de alegría
La Fiesta Grande se realiza el domingo siguiente al 6 de enero, fecha que coincide con la celebración de la Pascua de Negros o Epifanía, recordando el día en que la imagen del Niño Dios fue consagrada en la parroquia de Sotaquí. Su origen se remonta a un culto familiar que se fue popularizando y masificando con el paso de los años, hasta convertirse en una verdadera fiesta.
Este año no fue la excepción, ya que desde temprano se registró una alta afluencia de peregrinos provenientes tanto del interior de la región como de otras zonas del país. Se observaron grupos de personas de todas las edades que caminaron desde Ovalle para participar en la celebración.
“La gente está contenta, con muchos sentimientos encontrados de volverse a encontrar con el niñito”, comentó a El Ovallino Mathias Gahona, voluntario de la iglesia desde hace aproximadamente cinco años, quien sostuvo que los fieles encuentran consuelo y se reencuentran con sus seres queridos. “La gente viene a encontrar esperanza, consuelo, a veces a encontrarse con amigos, con familia. Acá se ve mucho el tema de la unión: gente de muchos lugares de Chile, incluso del extranjero, viene al santuario a reencontrarse consigo misma y también con el resto”, añadió.
Cristian Piñones, presidente zonal de bailes religiosos de Ovalle, explicó que esta es una fiesta “donde se demuestra realmente la fe, el valor que tiene cada persona y el amor que le tenemos a la imagen del Niño Dios”.
Este año participaron un total de 38 bailes religiosos, así lo confirmó Piñones. “Nosotros en la agrupación tenemos 34 bailes y recibimos la visita de bailes de Andacollo. Son 38 bailes: de instrumento grueso, bailes chinos tradicionales y también hay una morenada”, indicó.
El dirigente señaló que su participación en los bailes religiosos comenzó en su infancia, hace ya 46 años. “Cuando uno crece dentro de un grupo familiar donde lo más importante es el amor a Dios, a la Virgen y a los santos, uno crece con esa misma intención de entregarles también a las personas que vienen detrás lo mismo. Entonces significa mucho: amor, sacrificio, pasión, todo lo bueno que nosotros podemos entregarle al Señor”.
Hoy lunes 12 de enero concluyen las actividades con el Santo Rosario a las 10:00 horas, la Santa Misa al mediodía en el templo, el tradicional Esquinazo de la Chilenidad a las 17:00 horas en la Plaza Ceremonial y la Santa Misa a las 20:00 horas, para finalizar con la subida de la Imagen Sagrada al templo a las 21:00 horas.
