El caudal actual alcanza apenas los 589 litros por segundo, el cual es comparable con uno de los períodos más complejos de escasez hídrica. Autoridades y dirigentes de APR alertan por riesgos en riego agrícola y consumo humano, por lo que llaman a extremar el cuidado del agua.
Río Hurtado atraviesa un escenario de alta fragilidad hídrica. El caudal que abastece actualmente a las localidades de la comuna alcanza 589 litros por segundo, un nivel crítico para esta época y comparable con 2022, cuando la comuna enfrentó restricciones severas de agua. La cifra representa cerca de la mitad del flujo proyectado para la temporada estival y tensiona, el riego agrícola y el consumo humano.
Gestión municipal y medidas preventivas
La alcaldesa Carmen Juana Olivares explicó que el volumen de agua que baja desde la cordillera es “muy poco” y que, frente a este escenario, el municipio activó resguardos preventivos con foco en el consumo humano. Entre ellos, destacó la telemetría en todos los estanques APR (nueve sistemas más uno artesanal), que permite monitorear niveles en tiempo real y anticipar apoyos cuando se detectan descensos críticos.
En el plano operativo, informó que este jueves se realizará el desagüe desde el primer sector de riego para permitir que el agua llegue a la comunidad de Tahuinco y se reinicien los turnos hacia los sectores bajos. Por ello, reiteró el llamado a no extraer agua del río durante el cambio de turno, ya sea con bombas u otros medios, para no interrumpir el flujo.
La proyección para lo que resta de la temporada es acotada: se esperan al menos dos turnos más de riego, cuya concreción dependerá del consumo responsable de la comunidad. Además, el municipio ofició a la autoridad provincial para prever apoyo con camiones aljibe durante enero y febrero, meses que se anticipan complejos.
“Estamos preparándonos para enfrentar un período complejo durante lo que queda de enero y febrero. Esta situación ya fue informada a nivel provincial para prever apoyos como la entrega de agua mediante camiones aljibe”, comentó la alcaldesa.
Impacto local: APR Huampulla
En terreno, los efectos ya se sienten. El presidente del APR de Huampulla, Juan Godoy Ramírez, explicó que cuando el caudal es bajo, los turnos de riego aguas arriba reducen aún más el flujo río abajo, impidiendo la recarga de napas que abastecen a los pozos. “El agua se va por los canales y el río queda casi sin agua en los sectores bajos; así, las napas no se recargan y aparecen los problemas”, señaló, tras constatar sectores donde el agua ya no estaba llegando. “Yo recorrí sectores donde el agua ya no estaba llegando río abajo; el caudal es tan poco que no alcanza a correr como debiera”, enfatizó.
Godoy advirtió que el verano recién comienza y que, con altas temperaturas, el consumo aumenta mientras el aporte natural no se recupera, elevando el riesgo de un escenario aún más complejo para las próximas semanas.
Mirada provincial
Desde la Asociación Gremial de APR del Limarí, su presidente Luis Alfaro coincidió en que el impacto ya es visible en varios sistemas. “Cuando el río trae tan poco caudal, las napas no se alimentan y los APR empiezan a flaquear; los pozos son bajos y el nivel del agua disminuye rápidamente”, explicó.
Alfaro señaló que “estamos recién a mediados de enero y el escenario ya es complejo. Si esto se mantiene, en febrero perfectamente podríamos estar hablando de una situación de emergencia”, expresó y agregó que en algunos sectores, los APR ya dependen del apoyo permanente de camiones aljibe, lo que evidencia la fragilidad estructural del abastecimiento y la necesidad de medidas preventivas de fondo, como profundización de pozos y puntos de carguío con apoyo estatal.
“Este es un problema que se repite desde hace años. Las respuestas han sido reactivas, no preventivas, y muchos compromisos para mejorar la infraestructura hídrica aún no se concretan”, señaló el dirigente.
Escenario regional
El seremi de Obras Públicas, Javier Sandoval confirmó que la situación del río Hurtado se enmarca en un escenario regional de disponibilidad hídrica limitada. Según explicó, los pronósticos oficiales para la temporada primavera 2025–verano 2026 ya advertían que los caudales en la Región de Coquimbo se ubicarían por debajo de los niveles históricos y de la temporada anterior, en un contexto marcado por 16 años consecutivos de sequía a nivel país.
“En el caso de la Región de Coquimbo proyectamos un escenario de disponibilidad limitada, con volúmenes esperados de un 72% bajo el promedio histórico y 51% menor al registrado en la temporada pasada”, señaló.
Respecto al río Hurtado, el seremi explicó que las proyecciones se realizan a partir de la estación fluviométrica ubicada en San Agustín. “Para la temporada primavera–verano se pronosticaron caudales promedio pasantes de 16 millones de metros cúbicos, pero con las mediciones actuales el volumen ajustado a marzo de 2026 sería de 14 millones de metros cúbicos”, indicó.
En ese sentido, advirtió que factores climáticos pueden agravar el escenario. “Si se presentan temperaturas superiores a lo normal, se acelera el deshielo, aumenta momentáneamente el caudal, pero queda menos disponibilidad de agua para el resto de la temporada”, puntualizó.
