La agresión y amenazas a una funcionaria de salud durante la madrugada del domingo reabrieron el debate por la seguridad en los dispositivos de urgencia de Ovalle. La AFUSAM alerta sobre agresiones normalizadas y entornos inseguros, mientras el municipio informó la activación de protocolos y Carabineros señaló que no tuvo conocimiento formal del incidente.
Un grave episodio de amenazas y agresión contra una funcionaria de salud, ocurrido durante un turno nocturno en el Servicio de Atención de Urgencia (SAR) Marcos Macuada de Ovalle, volvió a poner en evidencia las debilidades en materia de seguridad que enfrentan los equipos de salud, especialmente en horarios nocturnos y fines de semana. El hecho fue denunciado por la presidenta de AFUSAM Ovalle, Ivette Maurin, quien relató que la situación se registró la madrugada del domingo, cerca de la 1 de la madruagada, cuando un paciente en situación de calle se tornó violento al interior del recinto. Según explicó, el individuo amenazó de forma directa a una funcionaria, se abalanzó de manera intimidante y portaba un arma blanca, además de lanzar piedras hacia el sector exterior, una vez fue sacado del recinto por los guardias, generando un escenario de alto riesgo para trabajadores y usuarios.
Ante la agresión, los guardias del establecimiento debieron intervenir para contener la situación y proteger al personal, pese a contar con atribuciones limitadas. Desde el gremio advirtieron que estos funcionarios no están preparados para enfrentar hechos de violencia de esta magnitud, quedando expuestos en primera línea. “Más que guardias, muchas veces son solo apoyo; ya que muchos son adultos mayores, que quedan expuestos frente a este tipo de hechos”, advirtió la dirigenta gremial.
INTENTO DE DENUNCIA Y REGISTRO INSTITUCIONAL
De acuerdo con lo señalado por AFUSAM, se intentó realizar la denuncia tras el incidente, sin que se concretara una respuesta inmediata. Posteriormente, personal de Carabineros habría concurrido al recinto por otro procedimiento, instancia en la que se intentó formalizar el hecho. Finalmente, la denuncia fue canalizada por la vía institucional, a través de la dirección del establecimiento de salud.
Para el gremio, esta secuencia refleja una dificultad estructural en la activación oportuna de procedimientos, lo que contribuye a una sensación de desprotección entre los equipos, particularmente durante la madrugada, cuando la dotación es menor y el entorno se vuelve más vulnerable.
Según explicó la presidenta de AFUSAM, muchas situaciones no se denuncian por temor, desgaste o porque se han ido normalizando conductas de maltrato, lo que invisibiliza el real alcance del problema. “Las agresiones no comienzan de golpe; suelen escalar. Primero son verbales, luego amenazas y finalmente hechos más graves”, advirtió Maurin.
Esta situación, indicó, impacta directamente en el clima laboral, genera temor entre los equipos de salud y provoca una sensación de desprotección. “Después de estos hechos queda un vacío. La pregunta es hasta cuándo se aguanta”, afirmó, agregando que, si bien existe apoyo psicológico, la prevención sigue siendo insuficiente.
PROTOCOLOS Y APOYO A LA FUNCIONARIA
Desde el municipio de Ovalle lamentaron y rechazaron “categóricamente la agresión sufrida por nuestra funcionaria durante su turno en el SAR Marcos Macuada. Ante este hecho, informamos que se activaron de manera inmediata los protocolos internos de seguridad, específicamente la Norma 28, que regula el actuar ante agresiones a trabajadores de la salud”.
Asimismo, remarcaron que “desde el primer momento, el Departamento de Salud Municipal brindó acompañamiento a la afectada a través de la activación de primeros auxilios psicológicos. Tras este apoyo inicial, la funcionaria fue derivada a la Asociación Chilena de Seguridad (AChs), presentándose formalmente el pasado miércoles 21 de enero para recibir todas las prestaciones médicas y el seguimiento correspondiente”.
CENTROS DE SALUD COMO “LUGARES SENSIBLES”
Consultado por El Ovallino, el mayor Carlos Sepúlveda, comisario de la Tercera Comisaría de Carabineros de Ovalle, indicó que la institución no tomó conocimiento formal de la situación denunciada. No obstante, explicó que los centros de salud están considerados como “lugares sensibles” dentro de las cartas de situación que maneja Carabineros.
En ese contexto, señaló que la prevención se encuentra presente, ya sea mediante rondas o a través de la concurrencia policial ante distintos procedimientos. “El solo hecho de encontrarse en el lugar ya constituye una acción preventiva”, indicó, precisando que la llegada de los dispositivos policiales se activa en base a requerimientos específicos, cuando se ve afectado el orden o la seguridad.
Asimismo, el comisario calificó este tipo de hechos como lamentables y reprochables, enfatizando que los funcionarios de salud “están para la atención del público y lo que menos se espera es que ocurran este tipo de situaciones”.
Finalmente, la presidenta de AFUSAM hizo un llamado a la comunidad a respetar a los funcionarios de salud, recordando que los dispositivos de urgencia operan con recursos limitados y bajo sistemas de priorización clínica que no dependen del orden de llegada.
