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Miércoles, Enero 28, 2026

¿Año lluvioso? Expertos llaman a la cautela y anticipan un escenario incierto

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Meteorólogos coinciden en que, si bien podrían registrarse algunas lluvias durante el año, llaman a la cautela y advierten que, por ahora, no se proyecta un año lluvioso en la Región de Coquimbo, sino un escenario más seco, con lluvias puntuales y alta incertidumbre.

La pregunta se repite cada año con fuerza en la Región de Coquimbo, especialmente tras más de una década marcada por la sequía: ¿será este un año lluvioso o no? A la luz de los antecedentes técnicos disponibles hasta ahora, la respuesta de los meteorólogos es clara en un punto clave: no existen certezas y por el momento, el escenario más probable apunta a un año más seco que lo normal, aunque no exento de precipitaciones puntuales.

Así lo advierten especialistas consultados, quienes coinciden en que los modelos climáticos permiten proyectar tendencias generales, pero no asegurar ni la cantidad ni la distribución de las lluvias, particularmente en una región caracterizada por su alta variabilidad climática.
La pregunta se repite cada año con fuerza en la Región de Coquimbo, especialmente tras más de una década marcada por la sequía: ¿será este un año lluvioso o no? A la luz de los antecedentes técnicos disponibles hasta ahora, la respuesta de los meteorólogos es clara en un punto clave: no existen certezas y por el momento, el escenario más probable apunta a un año más seco que lo normal, aunque no exento de precipitaciones puntuales.

Así lo advierten especialistas consultados, quienes coinciden en que los modelos climáticos permiten proyectar tendencias generales, pero no asegurar ni la cantidad ni la distribución de las lluvias, particularmente en una región caracterizada por su alta variabilidad climática.

UN INVIERNO MÁS SECO, PERO NO SIN LLUVIAS

Desde el Servicio Meteorológico de la Armada, su jefe, Gonzalo Espinosa Doggenweiler, explicó que actualmente la zona centro-norte del país atraviesa una estación seca, lo que reduce la probabilidad de precipitaciones abundantes en el corto plazo.
“El escenario que debiéramos enfrentar es el de un invierno algo más seco que lo normal. Eso no implica que no tengamos precipitaciones, pero lo más probable es que sean escasas y concentradas en eventos puntuales”, señaló.

De acuerdo al especialista, las lluvias que puedan registrarse durante el año responderían principalmente a episodios intensos pero de bajo monto, con mayor impacto en sectores cordilleranos, influenciados por el denominado invierno altiplánico. En contraste, el litoral regional se vería afectado por la temperatura superficial del mar, lo que haría prever precipitaciones incluso más bajas que lo normal en la costa.

INCERTIDUMBRE Y POSIBLES CAMBIOS HACIA EL INVIERNO

Una mirada complementaria entrega el meteorólogo Gianfranco Marcone, quien recalca que, a fines de enero, el comportamiento del año aún está lejos de estar definido. Según explica, el verano se encuentra influenciado por condiciones asociadas al fenómeno de La Niña, que suele traer menos lluvias y temperaturas levemente más bajas, pero este patrón convive con otros factores que complejizan el pronóstico.

“Hay un calentamiento importante del Océano Pacífico frente a Chile, lo que genera mayor evaporación y nubosidad, aumentando las posibilidades de precipitaciones puntuales. Por eso el escenario todavía es incierto”, indicó.

Marcone añade que el desarrollo del año dependerá en gran medida de lo que ocurra en los próximos meses. Existe la posibilidad de una transición hacia El Niño durante el invierno, lo que podría abrir la puerta a precipitaciones sobre lo normal en ese período, aunque aclara que esto aún no está confirmado.

“Si tenemos un primer semestre bajo lo normal y luego un invierno más lluvioso, el balance anual dependerá de cuánto llueva realmente. Hoy, la incertidumbre sigue siendo alta”, sostiene.

INCERTIDUMBRE Y POSIBLES CAMBIOS HACIA EL INVIERNO

Una mirada complementaria entrega el meteorólogo Gianfranco Marcone, quien recalca que, a fines de enero, el comportamiento del año aún está lejos de estar definido. Según explica, el verano se encuentra influenciado por condiciones asociadas al fenómeno de La Niña, que suele traer menos lluvias y temperaturas levemente más bajas, pero este patrón convive con otros factores que complejizan el pronóstico.

“Hay un calentamiento importante del Océano Pacífico frente a Chile, lo que genera mayor evaporación y nubosidad, aumentando las posibilidades de precipitaciones puntuales. Por eso el escenario todavía es incierto”, indicó.

Marcone añade que el desarrollo del año dependerá en gran medida de lo que ocurra en los próximos meses. Existe la posibilidad de una transición hacia El Niño durante el invierno, lo que podría abrir la puerta a precipitaciones sobre lo normal en ese período, aunque aclara que esto aún no está confirmado.

“Si tenemos un primer semestre bajo lo normal y luego un invierno más lluvioso, el balance anual dependerá de cuánto llueva realmente. Hoy, la incertidumbre sigue siendo alta”, sostiene.

LLUVIAS INTENSAS, PERO MAL DISTRIBUIDAS

Ambos expertos coinciden en un punto que se ha repetido en los últimos años: el riesgo de lluvias de corta duración, intensas y mal distribuidas, fenómeno que se ha visto acentuado por el cambio climático. Este tipo de eventos, aunque pueden generar impactos locales relevantes, no necesariamente se traducen en una mejora sostenida de la disponibilidad hídrica para embalses, napas o sistemas de agua potable rural.

En este contexto, los especialistas llaman a la cautela y a no interpretar algunos episodios de lluvia como el fin de la sequía estructural que afecta a la región.

LLAMADO A NO GENERAR FALSAS EXPECTATIVAS

Pese a la natural expectativa que generan los pronósticos, el mensaje desde el ámbito técnico es claro: no es momento de relajar las medidas de ahorro y planificación del agua. La recomendación apunta a mantener una mirada prudente y prepararse para escenarios conservadores, tanto en el consumo humano como en las actividades productivas.

Por ahora, la Región de Coquimbo enfrenta un año marcado por la incertidumbre climática, donde las lluvias podrían llegar, pero difícilmente permitirán hablar de un año lluvioso en términos generales. El invierno será, una vez más, la clave para definir el balance final.

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