Apoderados y especialistas coinciden en que si el proyecto logra convertirse en ley, tal como ha pasado en Australia y, próximamente en Francia, podría servir para modificar ciertas conductas de los escolares, así como para prevenir situaciones como el consumo sin supervisión de ciertos contenidos y disminuir distracciones.
El senador Felipe Kast anunció el ingreso de un proyecto de ley que busca prohibir las redes sociales a menores de 16 años. Siguiendo los pasos de países como Australia y Francia, el parlamentario detalló que la iniciativa buscará también exigir a las plataformas sociales una verificación real de la edad de sus usuarios, proteger datos personales y aplicar multas a empresas que incumplan las normativas.
De aprobarse esta iniciativa, anunciada en un principio por el diputado UDI, Cristóbal Martínez, el control y responsabilidad ya no estará en manos de padres, madres y tutores, sino que de la misma plataforma digital.
Al respecto, Javiera Jeria, apoderada de un alumno de tercero básico, dijo que “es importante restringir el uso de redes sociales para menores, considerando el riesgo al que se exponen en una comunidad virtual donde no se puede comprobar quién está del otro lado de la pantalla. También creo que las redes sociales tienen demasiada información falsa y los menores no tienen la madurez cognitiva ni emocional suficiente para diferenciar entre lo falso y lo real. Yo opino que eso entorpece su desarrollo”.
En esa línea, indicó que “las redes sociales pueden ser utilizadas por los mismos menores de edad para menoscabar a sus pares, ya que están muy normalizadas y muchos padres no se involucran ni intervienen en lo que sus hijos ven, comparten o hacen con el celular”.
A su vez, Marcela Quintero, apoderada de una alumna de séptimo básico,consideró positiva la iniciativa, “pero también se ve que puede ser un poco impracticable porque si los mismos padres no fiscalizan es difícil que un proyecto de ley así finalmente pueda funcionar. En caso de que funcione, sí sería bueno porque evitaría que los niños tengan acceso a ciertas informaciones que son sensibles o contenido inapropiado o que sea muy explícito. Además, se pueden prevenir situaciones de bullying entre escolares o tener fotos que puedan ser compartidas no de buena manera”, recalcó.
¿QUÉ DICEN LOS EXPERTOS?
Soledad Garcés, académica de la Escuela de Psicología y parte del Diplomado en Bienestar emocional de la Universidad de Los Andes, indicó que “varios países europeos, están discutiendo normativas para prohibir el uso de redes sociales en menores de 15 o 16 años. Australia, desde el 10 de diciembre del 2025, ya lo tiene como ley”.
Según la experta, el uso desmedido de redes sociales e internet en adolescentes, “está teniendo un alto costo para los Estados, en cuanto a salud mental y otras problemáticas que están impactando en la infancia y adolescencia”.
En esa línea, indicó que “se observa una correlación entre el uso de tecnología interactiva y el acoso escolar, la ansiedad, depresión, bajo rendimiento académico, entre otros puntos, que los gobiernos han decidido erradicar de raíz, con la implementación de estas medidas. Deciden privilegiar una infancia y adolescencia más sana, conectada con la realidad y con espacios propicios para el desarrollo emocional saludable”.
Asimismo, explicó que las medidas consideran sanciones a las empresas de redes sociales, que permitan el acceso a menores de edad, obligándolas a tener ingresos biométricos y otros sistemas de verificación de edad. Por otro lado, destacó que en Chile, en marzo 2026, entra en vigencia la ley que prohíbe el uso de teléfonos y dispositivos móviles en la sala de clases, permitiendo a los colegios que puedan implementar la medida también en los recreos.
“Esta medida es buena para partir la discusión en nuestro país sobre el impacto de las tecnologías en la infancia y adolescencia, pero debe ir considerándose su ampliación a la regulación en el hogar y medidas regulatorias hacia los padres también”, puntualizó.
Por su parte, Mario Benavides, experto en educación, se refirió a la prohibición del uso de celulares en colegios, señalando que “la iniciativa presenta múltiples ventajas en términos académicos, ya que permite disminuir las distracciones en el aula, ampliar la sociabilidad de los estudiantes y favorecer los procesos de aprendizaje, sin perjuicio de reconocer las situaciones de excepción asociadas a necesidades educativas especiales o emergencias propias de cada establecimiento. En ese sentido, la ley promueve, a mi juicio, un uso responsable de la tecnología dentro del espacio educativo”.
En cuanto al uso de redes sociales por parte de menores de edad, sostuvo que “es evidente que vivimos en una era donde niños y estudiantes utilizan de manera permanente los teléfonos móviles y plataformas digitales. Sin embargo, diversos estudios científicos advierten que este uso excesivo genera ansiedad, afecta la concentración y el sueño, y puede derivar en una dependencia constante. A ello se suman problemáticas como el ciberacoso, las burlas, amenazas y situaciones que afectan gravemente la autoestima, así como la exposición a violencia y a procesos de sexualización temprana, riesgos que requieren un mayor control y acompañamiento por parte de los padres”.
