La región invierte en formación médica y programas de especialización para enfrentar el déficit de profesionales en hospitales y atención primaria, aunque advierten que las necesidades son urgentes y actuales.
En recientes ediciones de Diario El Día se ha evidenciado que la Región de Coquimbo enfrenta un importante déficit de médicos especialistas y de profesionales para la Atención Primaria de Salud (APS), escenario que ha impulsado distintas medidas para reforzar la red pública. Entre ellas, destaca la reciente incorporación de 28 nuevos especialistas, quienes pasaron a fortalecer hospitales y centros de atención primaria en Coquimbo, La Serena y Ovalle.
Respecto de los esfuerzos que se están realizando para enfrentar esta situación, el director del Servicio de Salud Coquimbo, Ernesto Jorquera, explicó que “se ha aumentado sistemáticamente el número de profesionales para la Atención Primaria, tanto en la administración municipal como en los hospitales comunitarios. Actualmente hay 157 médicos en Etapa de Destinación y Formación (EDF), lo que es casi el doble de profesionales en comparación con los últimos seis a ocho años”.
El directivo agregó que “esta política, que se creó en los años 50, ha sido muy exitosa en Chile y consiste en llevar a profesionales a sectores rurales. Es un esfuerzo grande, porque se contrae un compromiso con estos profesionales, quienes, luego de cumplir entre tres y seis años de trabajo en las localidades que les corresponden, tienen la posibilidad de acceder a becas de formación en especialidad”.
Jorquera recalcó además que “con esto se cubre la dotación de médicos generales y su posterior especialización. Si queremos que esto aumente, necesitaremos más médicos generales en formación, por lo que vemos con expectativa positiva el desarrollo de la carrera de Medicina de la Universidad de La Serena, que comenzará este año, en un esfuerzo conjunto con el Gobierno Central y el Gobierno Regional, sumado a lo que ya se realiza con la Universidad Católica del Norte y la Universidad del Alba”.
En cuanto a las especialidades, el director señaló que “la política nacional conocida como período asistencial obligatorio implica que quienes estudian una especialidad con financiamiento estatal contraen la obligación de trabajar en un servicio u hospital designado”. Añadió que esta estrategia “en la región ha podido ser ampliada con el apoyo del Gobierno Regional, en un trabajo conjunto con la Universidad Católica del Norte, la Universidad de Chile, la Universidad Católica y la Universidad del Desarrollo, para que esos profesionales se queden acá”.
Asimismo, detalló que actualmente 724 médicos especialistas trabajan en la red regional y que, considerando la entrada en funcionamiento de los nuevos recintos hospitalarios, “proyectamos una brecha aproximada de 400 especialistas”.
Necesidades urgentes y actuales
Al respecto, el Gobernador Regional de Coquimbo, Cristóbal Juliá, afirmó que “hemos asumido nuestra responsabilidad, comprometiendo recursos regionales para el financiamiento de la Escuela de Medicina de la Universidad de La Serena, con un aporte de $14.219 millones, entendiendo que fortalecer la formación médica en la región es parte de la solución”.
No obstante, advirtió que “sabemos que este tipo de inversiones tiene resultados de mediano y largo plazo, que se materializarán en un horizonte de seis años, mientras las necesidades de atención son urgentes y actuales”.
El gobernador agregó que el Gobierno Regional también ha financiado el Programa Becas Coquimbo, que permitirá la formación de 94 especialistas y 17 subespecialistas, focalizados en áreas con brechas críticas como anatomía patológica, anestesiología, dermatología, imagenología y psiquiatría infantojuvenil.
“Estos avances no serán suficientes si no existe un compromiso mayor y coordinado del sistema universitario y del Estado. Es clave fortalecer la capacidad de las universidades regionales para formar más médicos, especialmente especialistas y subespecialistas en áreas donde existen déficits evidentes, más aún considerando la próxima puesta en marcha de tres nuevos hospitales, que requerirán dotaciones médicas adecuadas”, advirtió.
En esa línea, insistió en que “se requiere una respuesta estructural, con visión común, que permita asegurar atención oportuna y de calidad para todas las personas, especialmente en las zonas rurales”.
Dos grandes problemas
Desde el Colegio Médico de la Región de Coquimbo (Colmed), su presidente Fernando Carvajal sostuvo que “nuestra región enfrenta dos problemas: uno tiene que ver con la falta de especialistas y subespecialistas para los hospitales de alta complejidad, y el otro con la forma de financiamiento de la APS, que limita su capacidad de contratación y de ofrecer estímulos suficientes para retener a los médicos”.
El dirigente explicó que esta situación “se logra paliar parcialmente con la estrategia de los médicos en Etapa de Destinación y Formación, un programa ministerial muy exitoso que lleva médicos a zonas rurales por un período entre tres y seis años, con el compromiso de formarse posteriormente como especialistas”. A ello sumó el trabajo conjunto entre el GORE, el Servicio de Salud Coquimbo y la Universidad Católica del Norte, mediante el cual se ha comenzado a formar especialistas en medicina familiar, una de las áreas más demandadas por la APS.
Sin embargo, advirtió que “no se ha logrado mejorar a nivel nacional un financiamiento per cápita adecuado, que asegure contar con recursos para tener médicos de forma más estable a través de incentivos suficientes. De esa manera, los municipios podrían aumentar su dotación y ofrecer mejores estímulos”.
