Narcocultivos, robo de cables y bandas organizadas aparecen entre las principales preocupaciones, junto con el desafío de reforzar la prevención y la coordinación con Fiscalía y policías.
Durante la presentación de la Cuenta Pública 2025, el fiscal regional de Coquimbo, Patricio Cooper, advirtió que el crimen organizado se encuentra instalado en la región, operando bajo distintas modalidades y con presencia territorial diferenciada.
“Durante el año 2025 hemos profundizado nuestro trabajo en el combate contra el crimen organizado para entregar una respuesta efectiva y eficiente a la nueva criminalidad”, señaló el persecutor. En ese periodo, explicó, ingresaron más de 84 mil causas, lo que representa un aumento del 15% respecto de 2024 y un 43% en comparación con el promedio de los últimos nueve años.
Cooper añadió que una de las prioridades del Ministerio Público ha sido fortalecer la persecución de estos delitos, recordando episodios como la liberación irregular de imputados en Los Vilos, cuyos responsables fueron recapturados y condenados. En homicidios, sostuvo, se alcanzó un 82% de esclarecimiento.
Miradas locales
Tras la exposición del fiscal regional, representantes de distintos municipios coincidieron en la necesidad de fortalecer el trabajo coordinado y preventivo, considerando que cada comuna presenta particularidades en la manifestación del fenómeno delictual.
Desde La Serena, el director de Seguridad Ciudadana municipal, Gonzalo Arceu, destacó el rol colaborativo con las policías, apoyado en herramientas tecnológicas como cámaras de televigilancia, centrales de monitoreo y drones, orientadas a la coproducción de seguridad y al apoyo de investigaciones vinculadas a bandas criminales.
En Coquimbo, el director de Seguridad Pública municipal, Juan Diego García, subrayó la relevancia de la inspección y la prevención temprana, señalando que la presencia activa de inspectores en el territorio cumple una función disuasiva y permite abordar factores de riesgo antes de que escalen a delitos de mayor complejidad, junto con la recuperación de espacios públicos.
El alcalde de Vicuña, Mario Aros, afirmó que si bien la comuna mantiene un carácter familiar, no está ajena a hechos delictivos, por lo que el enfoque preventivo resulta clave. En ese sentido, destacó la labor de patrullajes conjuntos, vehículos municipales y el sistema de cámaras de televigilancia para reforzar la presencia territorial.
Narcocultivos bajo la lupa
En la provincia del Limarí, la preocupación se concentra principalmente en el narcocultivo. El alcalde de Ovalle, Héctor Vega Campusano, advirtió que esta actividad ha generado una cadena de delitos asociados, desde el microtráfico hasta afectaciones directas a la ruralidad. A ello sumó el robo de cables y equipos fotovoltaicos, que ha dejado a sectores rurales sin suministro eléctrico ni conectividad, valorando el trabajo conjunto con Carabineros, la PDI y la Fiscalía.
Una visión similar expresó el alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, quien indicó que, pese a la disminución general de la criminalidad en la comuna, existe una preocupación permanente por los narcocultivos en sectores precordilleranos y cordilleranos, donde operan estructuras criminales organizadas. El edil destacó recientes operativos que permitieron incautar 23 mil plantas de marihuana y detener a personas vinculadas a estas redes, enfatizando la necesidad de fortalecer la coordinación interinstitucional y el rol de la denuncia ciudadana.
