La máxima autoridad de la Policía de Investigaciones de la región destacó el trabajo que realizan en la zona y los buenos resultados registrados en 2025. También valoró la coordinación que existe con el Ministerio Público y con Carabineros, aunque reconoció que el combate a la delincuencia resulta complejo ante una mayor “profesionalización” de las bandas criminales.
El prefecto inspector, Javier González Rojas, jefe de la región policial de Coquimbo de la PDI destacó el alto índice de resolutividad de los homicidios que se registraron en la región durante 2025, superando el 90%.
En ese sentido, llamó a la comunidad a confiar en las policías en el combate diario al crimen en la zona.
-¿Qué balance hace en general del trabajo de la PDI bajo su dirección en la región?
“Durante el año 2025 se obtuvieron buenas cifras respecto a la investigación de los delitos complejos y el crimen organizado en la región. Se desarrollaron alrededor de 5.000 órdenes de investigar, además de las instrucciones particulares, resultando más de la mitad de ellas con resultado positivo respecto a imputados detenidos, identificado y/o especie recuperada. Asimismo, hemos tenido muy buenos resultados también en la investigación de los delitos contra las personas, específicamente con los homicidios. El año pasado nos tocó hacernos cargo de 33 investigaciones de homicidios y de esos 33, el 94% fue con resultado positivo, lo que quiere decir que hay un imputado detenido o identificado actualmente con orden de aprehensión. Por lo tanto, si está prófugo, esa orden está vigente, incluso si estuviese fuera del país, procediendo a través de nuestra INTERPOL a su detención y tramitar su posterior extradición al país para cumplir y dar cuenta a la justicia de su delito”.
-¿Puede garantizar a la comunidad que la delincuencia está controlada en esta zona?
“La verdad es que ese término de ‘controlada’ es muy ambicioso. Yo siempre diría que estamos en un constante análisis”.
-¿Pero la delincuencia no está desatada?
“No, no. Estamos en análisis y monitoreo de los fenómenos criminales. Lo que sí podemos decir es que respecto a otras zonas, específicamente la Región Metropolitana, evidentemente que los índices de criminalidad aquí son muy distintos. Son mucho más bajos de lo que se ve a diario en las noticias de los canales nacionales, y el mejor índice para poder dar cuenta de lo que yo estoy afirmando son los homicidios. Piense que estos 33 homicidios pueden ocurrir en un par de semanas en Santiago, que tiene cifras del año 2025 con más de 520 homicidios en el año y nosotros solamente tenemos 33. Por lo tanto, ya ese es un índice que nos permite no hacer una comparación ni tampoco señalar que hay criminalidad descontrolada en la región”.
-¿Pero han detectado una mayor “profesionalización” de la delincuencia en la región?
“Siempre la delincuencia va a la vanguardia. El crimen organizado es el primer usuario de las nuevas tecnologías por el poder adquisitivo que también tienen. Además, ellos no tienen restricciones respecto a financiamiento como a lo mejor sí lo pueden tener los órganos de Estado, que son un poquito más lentos”.
-Usted menciona que algunos imputados por hechos de sangre que no están aún detenidos, por ejemplo, están encargados a INTERPOL en caso de que estén en el extranjero. ¿En qué situación se encuentra el ciudadano venezolano que descuartizó a dos mujeres en la zona?
“En ese caso, por una investigación de la Brigada de Homicidios de La Serena, se articuló rápidamente la cooperación internacional a través de INTERPOL y se logró identificar y detener al autor de este homicidio en Venezuela. Eso fuera de nuestras fronteras. Y él se encuentra actualmente privado de libertad, pues cumplía prisión preventiva por los hechos que cometió en nuestro país. Por lo tanto, el monitoreo, la coordinación y el seguimiento a estos casos es constante”.
-Y según su experiencia, ¿cree que con el cambio político que ha habido en Venezuela pueda ser extraditado este sujeto?
“Sí. Eso corresponde también a materias administrativas que tiene que desarrollar el gobierno, pero claramente y bajo la lógica de restablecer relaciones diplomáticas, se allana bastante el camino para poder extraditarlo a nuestro país”.
-¿Cuáles son los delitos más importantes que le ha tocado enfrentar acá en la región?
“Los delitos más relevantes que se dan y que afectan a la comunidad, sin duda, tienen que ver con el robo de cables de cobre. Si bien no afecta específicamente a una persona en especial, el robo y la desenergización de sectores amplios afecta a toda la comunidad”.
-¿Pero el crimen organizado tiene participación en este delito?
“Sí, hay bandas y grupos organizados y ahí se están haciendo los análisis respectivos. Precisamente tienen toda una cadena, desde el robo hasta la reducción del cobre, lo que sin duda es un delito muy lucrativo. Muchas personas se acuerdan del caso del famoso (Ítalo) Noli en Santiago, que mató a dos policías en el sector sur de Santiago y era un delincuente que se dedicaba a este delito. Si bien es cierto, a lo mejor él no robaba el cable de cobre, sí participaba en la cadena de la reducción y la venta a otros destinos cuando lo fundían”.
-En el contexto del trabajo investigativo que ustedes realizan, ¿son los delitos relacionados con el crimen organizado los más difíciles de enfrentar?
“Sin duda que el crimen organizado presenta un desafío respecto a la complejidad de su investigación, detección y detención, además, de sus integrantes, por cuanto están siempre, como comentábamos, a la vanguardia en tecnología y en saber cuáles son las capacidades que tienen las policías y poder, con ello, eludirla, ocupando incluso para ello a otras personas en su estructura de mayor jerarquía, para que sean ellos los que se expongan a ser detenidos y no quienes efectivamente dirigen las bandas criminales”.
-¿Han recibido amenazas del crimen organizado?
“Acá en la región no tenemos casos reportados. No obstante, y de acuerdo a nuestro mandato legal, estas amenazas tampoco nos van a impedir seguir combatiendo y enfrentando a la criminalidad organizada”.
-¿Están trabajando en conjunto con Carabineros?
“Sí, y ese es un mensaje potente también a la comunidad: que el trabajo cooperativo dentro del ecosistema de seguridad es potente acá en la región”.
