Las parroquias de la comuna de Ovalle desarrollan Vía Crucis, misas y celebraciones litúrgicas durante el Viernes Santo, convocando a fieles tanto en el centro de la ciudad como en localidades como Sotaquí, en una jornada marcada por la participación y el recogimiento.Las parroquias de la comuna de Ovalle desarrollan Vía Crucis, misas y celebraciones litúrgicas durante el Viernes Santo, convocando a fieles tanto en el centro de la ciudad como en localidades como Sotaquí, en una jornada marcada por la participación y el recogimiento.
En el marco de Semana Santa, diversas parroquias han organizado una serie de actividades para conmemorar el Viernes Santo, una de las fechas más significativas para la Iglesia Católica. A través del Vía Crucis, celebraciones litúrgicas y espacios de encuentro comunitario, la jornada se vive como una instancia de recogimiento, reflexión y participación en distintos puntos del territorio.
Estas actividades se desarrollan en distintas parroquias de la comuna, convocando a fieles en celebraciones abiertas que reflejan una tradición vigente y arraigada en la vida comunitaria.
Recorridos de fe en Ovalle
En el sector urbano, la parroquia San Vicente Ferrer se posiciona como uno de los principales puntos de encuentro durante esta jornada. Su programación considera desde la mañana espacios de oración y confesión, hasta llegar a uno de los momentos más esperados: el Vía Crucis nocturno.
La actividad, que se iniciará a las 20:00 horas, contempla un recorrido por las calles del centro de Ovalle, durante el cual, los participantes acompañan el camino de la cruz en un ambiente de silencio y reflexión. Se trata de una instancia que, año a año, logra reunir a un importante número de fieles.
“El Vía Crucis es uno de los momentos más significativos, porque permite acompañar simbólicamente el camino de Jesús”, expresó Elizabeth Pizarro, secretaria de la parroquia, destacando la convocatoria que mantienen estas celebraciones.
Para la comunidad, el Viernes Santo no solo representa una tradición, sino también el núcleo de la fe cristiana.
“El Viernes Santo es el centro de nuestra fe, porque aquí recordamos la pasión de Cristo”, explicó Pizarro, enfatizando el significado de estas jornadas. “Es una instancia abierta, donde se invita a toda la comunidad a acompañar este momento tan importante”, comentó.
“Son tradiciones que se mantienen vivas gracias a la participación de la comunidad”, comentó. Si bien reconoce que con el paso del tiempo se han percibido cambios en la forma en que las personas viven estas fechas, asegura que el sentido de recogimiento se mantiene. “Todavía hay muchas personas que viven estas celebraciones con profundo sentido”, agregó.
Sotaquí: tradición que une fe y memoria
En contraste con el escenario urbano, en la localidad de Sotaquí el Viernes Santo adquiere una dimensión profundamente comunitaria y simbólica, donde la fe se entrelaza con la memoria familiar y el territorio.
En el Santuario del Niño Dios de Sotaquí, el Vía Crucis se realiza a través de un recorrido que va desde el templo hasta el cementerio del pueblo, ubicado en la parte alta de la localidad. Durante la caminata, los participantes avanzan con velas encendidas, recreando las estaciones del camino de Jesús, en una experiencia que combina espiritualidad y sentido de pertenencia.
“Vamos en camino al cementerio con velas en las manos, y las familias aprovechan este momento para visitar a sus seres queridos”, explicó Francisco Macuada, del equipo coordinador del santuario, dando cuenta del carácter especial que adquiere esta actividad.
“El Vía Crucis nos invita a caminar junto a Cristo en su pasión y muerte, recordando cada uno de esos momentos. Es una celebración muy bonita, porque une la fe con la memoria y el encuentro familiar”, explicó.
El trayecto, que es acompañado por Bomberos para garantizar la seguridad e iluminación del camino, convoca no solo a habitantes del sector, sino también a personas provenientes de Ovalle y otras comunas, muchas de ellas con familiares sepultados en el lugar.
“Es una actividad que convoca a muchas personas. Participa toda la comunidad: grupos pastorales, familias y también personas que vienen de otros lugares”, señaló Macuada, destacando el aumento en la participación y el interés por mantener viva esta tradición.
En ese contexto, el Vía Crucis no solo se entiende como una práctica religiosa, sino también como una expresión de la identidad. “Un pueblo sin identidad no tiene mucha alma, por eso es importante mantener vivas estas tradiciones”, afirmó, subrayando la importancia de preservar estas manifestaciones.
Celebraciones en toda la provincia
El Viernes Santo también se vive de manera transversal en toda la provincia del Limarí, donde parroquias y comunidades desarrollarán Vía Crucis, misas y diversas celebraciones litúrgicas abiertas a la comunidad.
En comunas como Punitaqui, Río Hurtado, Combarbalá y Monte Patria, estas actividades se desarrollarán durante la jornada, incluyendo Vía Crucis programados en horario de tarde, junto con la liturgia de la Pasión del Señor y otras instancias de recogimiento propias de esta fecha.
Las celebraciones continuarán durante el fin de semana con la Vigilia Pascual el sábado y las eucaristías del Domingo de Resurrección, cerrando así uno de los momentos más relevantes del calendario religioso.
