Si bien El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) se mantiene actualmente en fase neutra, las proyecciones indican que el fenómeno podría confirmarse entre mayo y julio. Aunque inicialmente se presentaría de forma débil, se intensificaría hacia fines de año hasta alcanzar niveles similares al denominado “Niño Godzilla” de 2015, aumentando la probabilidad de precipitaciones.
El Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), a través de su más reciente boletín climático, advirtió que la Región de Coquimbo podría enfrentar este invierno un escenario similar al de 2015, año marcado por el intenso fenómeno de El Niño.
Según el informe correspondiente a mayo de 2026, el sistema ENOS —El Niño Oscilación del Sur— se encuentra actualmente en fase neutra, aunque con una evolución hacia un evento El Niño débil durante el trimestre mayo-junio-julio. Los modelos climáticos incluso proyectan que el fenómeno podría intensificarse hacia fines de año, alcanzando características comparables al denominado “Niño Godzilla” de 2015.
Las temperaturas superficiales del océano Pacífico ya comenzaron a mostrar señales compatibles con el establecimiento del fenómeno, condición que históricamente se asocia a inviernos más lluviosos en la zona central de Chile.
Sin embargo, desde CEAZA advierten que un eventual aumento de precipitaciones no significará una recuperación inmediata de la crisis hídrica que afecta a la región desde hace más de una década.
El recuerdo de 2015 sigue siendo especialmente sensible en la Región de Coquimbo. Ese año, pese a las lluvias asociadas a El Niño, los embalses llegaron a mínimos históricos, alcanzando apenas un 4% de su capacidad total. Actualmente, la región posee solo un 11% de agua embalsada.
La situación más crítica se registra en Limarí, donde el almacenamiento alcanza apenas un 6%. El embalse La Paloma se mantiene en torno al 5% de su capacidad, mientras que Recoleta llega al 10% y Cogotí al 12%. En Elqui, los embalses promedian un 14%, con Puclaro al 12% y La Laguna al 24%.
La situación relativamente más favorable se observa en Choapa, donde los embalses registran un promedio de 56% de almacenamiento.
Caudales y nieve siguen bajo niveles históricos
El informe también advierte sobre el deterioro sostenido de los caudales. Los principales ríos de la región completan siete años consecutivos bajo sus niveles históricos. Actualmente, la cuenca del río Elqui se encuentra al 23% de sus valores normales; Limarí, al 39%; y Choapa, al 37%.
A ello se suma la escasa acumulación de nieve en cordillera. Durante abril no se registraron nevadas significativas y la cobertura nival terminó reducida a apenas cuatro kilómetros cuadrados en toda la región. Aunque CEAZA señala que El Niño podría favorecer precipitaciones superiores al promedio, aclara que el fenómeno se mantendría inicialmente en categoría débil a moderada, por lo que los eventos más importantes podrían concentrarse hacia el final del invierno.
Debido a la persistencia de la crisis hídrica, el organismo plantea que la región podría estar enfrentando un proceso de desertificación más que una sequía temporal. En ese contexto, el informe concluye que, pese a un invierno potencialmente más lluvioso, la recuperación hídrica seguirá siendo lenta y obligará a mantener una administración extremadamente cuidadosa del recurso hídrico en toda la región.
