Su repentino fallecimiento se produjo ayer, provocando impacto debido a su larga carrera profesional y al trabajo que desarrolló en la región. El municipio de La Serena declaró duelo comunal tras conocerse su deceso y destacó su legado y aporte a la comunidad.
De manera repentina falleció ayer, a los 73 años, el artista plástico Daniel Eduardo Palominos Ramos, quien habría sufrido un paro cardíaco. Su partida generó impacto en la comunidad cultural y política de la zona, donde desarrolló una extensa carrera artística y pública.
Profesor de Estado en Artes Plásticas, fue reconocido como artista visual y escultor. Algunas de sus obras más destacadas en cerámica pueden apreciarse en la Escuela de Medicina de la Universidad Católica del Norte, la Casa de la Cultura de Coquimbo, el edificio de Aguas del Valle, el edificio corporativo de Ecomac, el Memorial de la intersección de la avenida Francisco de Aguirre con la Ruta 5 Norte, además de un mural en la Universidad de La Serena y otra obra en el edificio del Gobierno Regional. Todas ellas dan cuenta de la calidad artística que mantuvo a lo largo de su vida.
Su último proyecto artístico fue “Milanka, la Gigante Diaguita”, iniciativa encargada por la empresa Piedras Juntas, que busca proteger el hallazgo arqueológico de El Olivar mediante una escultura monumental de 30 metros, junto con la incorporación de tecnología de vanguardia. El plan también contempla la realización de un cortometraje animado y una campaña de crowdfunding internacional.
La propuesta iba a ser presentada formalmente ante el municipio y la Gobernación Regional en las próximas semanas, por lo que hoy se perfila como uno de los principales legados culturales del artista.
Sobre la génesis de la iniciativa, Óscar Ubillo, director de Nuevos Negocios de Piedras Juntas, destacó el propósito del proyecto. “Quisimos homenajear y tratar de que el mundo conociera el más extraordinario hallazgo de los últimos tiempos del Cono Sur y, de paso, relevar el sentido de pertenencia para la Región de Coquimbo. Por eso buscamos al maestro Palominos, ya que su sensibilidad única y su dominio de los pigmentos de la tierra eran los únicos capaces de dotar de alma a una estructura de esta magnitud, transformando el hormigón en un testimonio vivo de nuestra identidad diaguita”, señaló.
Rol público y legado
Palominos también estuvo ligado a los movimientos sociales y a la política. Entre 2021 y 2024 se desempeñó como concejal de La Serena, participando en las comisiones de Cultura, Turismo y Patrimonio; Desarrollo Comunitario, Social y Participación Ciudadana; Salud; y Medio Ambiente.
Su partida deja un profundo vacío en su familia —compuesta por su esposa y tres hijos—, pero también entre quienes lo conocieron no solo como artista, sino también como una persona comprometida con las causas sociales y el desarrollo cultural de la región.
Desde el municipio, la concejala Rayén Pojomovsky lo recordó como una persona fraterna y siempre disponible, destacando especialmente su capacidad creativa y su permanente disposición para impulsar el desarrollo del arte y la cultura.
“Deja un legado muy importante para todos quienes lo conocieron, pero sobre todo para sus vecinos en Las Compañías”, indicó.
Por su parte, la alcaldesa Daniela Norambuena señaló que “fue un tremendo aporte no solo en el ámbito del arte y la cultura, sino también en el desarrollo político y social, dejando obras emblemáticas tanto en nuestra comuna como en Coquimbo”.
