Mensajes intimidatorios motivaron el retiro de estudiantes y el despliegue de Carabineros en, al menos, siete colegios de Illapel y La Serena.
Una serie de amenazas de tiroteos dirigidas a establecimientos educacionales en distintas comunas de la Región de Coquimbo encendió las alertas de autoridades, equipos directivos y comunidades escolares, obligando a activar los respectivos protocolos de seguridad e incluso a suspender preventivamente las clases en algunos de estos recintos.
Los hechos, cabe señalar, ocurren en un contexto particularmente sensible a nivel país, marcado por el reciente ataque registrado en Calama, donde un alumno agredió a integrantes de una comunidad educativa, dejando como saldo a una docente fallecida. Este antecedente ha intensificado la preocupación frente a cualquier señal de violencia en entornos escolares.
Uno de los episodios más recientes se registró durante la mañana de este lunes en el Colegio Altovalsol, en donde se divulgó un mensaje, escrito en una hoja de cuaderno, que advertía sobre un eventual tiroteo con la frase: “Hoy habrá tragedia en este colegio con pistolas incluidas. Llegó el día. 6 de abril”, se leía en el papel.
A raíz de esta situación, el recinto activó de inmediato sus protocolos de emergencia y dio aviso a Carabineros. A través de un comunicado dirigido a padres y apoderados, la dirección del colegio solicitó el retiro inmediato de los alumnos como medida preventiva, llamando además a mantener la calma mientras se desarrollaban las diligencias correspondientes.
Una situación similar se vivió en dos establecimientos educacionales del sector de Las Compañías, en La Serena, tras una serie de amenazas que obligaron a activar protocolos de seguridad.
Otro anuncio de un tiroteo se registró en el Liceo Jorge Alessandri Rodríguez, ubicado en calle La Cruz, y en el Liceo Juan Bautista de La Salle, donde se solicitó a padres y apoderados retirar a los estudiantes de forma anticipada.
Las amenazas habrían sido realizadas mediante rayados en baños y mensajes escritos al interior de los recintos.
A todos estos establecimientos concurrieron efectivos de Carabineros e inspectores municipales para adoptar el procedimiento correspondiente.
Reacción del SLEP
Desde el Servicio Local de Educación Pública Elqui, a través de un comunicado, señalaron que orientaron a los equipos directivos del Colegio Altovalsol y del Liceo Jorge Alessandri Rodríguez de La Serena para que activaran los protocolos que establecen sus reglamentos internos frente a las amenazas recibidas y que afectan la integridad de la comunidad educativa.
Asimismo, a través del Departamento Jurídico, del servicio, se interpuso una denuncia ante la fiscalía de La Serena, para que se esté en conocimiento de los hechos y, mediante sus herramientas tecnológicas, puedan investigarlos para que se lleguen a sancionar.
“Estamos frente a presuntos delitos de amenazas, que podrían incluso llegar a configurar un delito terrorista si lo que se busca es generar un temor en la población, desorden y afectación del orden público”, indicaron desde el organismo sostenedor de los establecimientos.
Acciones inmediatas
Desde el gobierno, en tanto, la seremi de Seguridad Pública, María José Duarte, confirmó que las autoridades ya han tomado conocimiento de estos hechos y que se han adoptado medidas para resguardar a las comunidades educativas.
“Estamos conscientes de que este tipo de situaciones genera conmoción pública, preocupación en la ciudadanía y sensación de inseguridad. Por ello, se han dispuesto acciones inmediatas por parte de Carabineros”, señaló.
La autoridad agregó que, más que temor, existe un estado de alerta frente a la posibilidad de nuevos incidentes. “Estamos atentos a fin de generar las instancias de contención y seguridad que se requieran”, puntualizó.
En tanto, desde la Secretaría Regional Ministerial de Educación no hubo declaraciones respecto a estos episodios, pese a la inquietud generada entre la población.
Amenazas múltiples en Illapel
Por su parte, el alcalde de Illapel, Denis Cortés, confirmó que durante los últimos días se han detectado amenazas difundidas principalmente a través de redes sociales, las que advertían sobre posibles ataques en distintos establecimientos educacionales de su comuna.
“Comenzó con un liceo en particular, luego se extendió a otros recintos y finalmente fueron cinco los colegios mencionados en estas amenazas”, explicó el jefe comunal.
Ante este escenario, el municipio presentó denuncias formales y anunció la interposición de una querella para que se investigue el origen de los mensajes. “Más allá de que esto pueda tratarse de una mala broma, no podemos permitir que se genere pánico en la comunidad. Hoy existen herramientas tecnológicas para identificar a los responsables”, sostuvo Cortés.
El alcalde detalló que, en paralelo, se ha reforzado la coordinación con Carabineros mediante patrullajes preventivos en las inmediaciones de los colegios, especialmente en horarios de ingreso y salida. Asimismo, se han identificado zonas de riesgo y se han instalado nuevas cámaras de vigilancia.
No obstante, la autoridad advirtió que el problema es más profundo y responde a una escalada de conflictos al interior y exterior de los establecimientos.
“Hemos tenido riñas, incluso casos de estudiantes apuñalados fuera de los recintos, lo que refleja una situación compleja que requiere un abordaje integral”, afirmó.
En ese contexto, el municipio convocó a un comité operativo que reúne a tribunales, equipos de convivencia escolar, directores, Carabineros y la Policía de Investigaciones, con el objetivo de fortalecer los protocolos frente a hechos de violencia grave y realizar seguimiento a casos críticos.
Detectores de metales
Cortés reveló que existen al menos una docena de estudiantes con situaciones de “alta complejidad”, vinculadas a porte de armas, microtráfico y conductas violentas reiteradas. “Son casos donde muchas veces no existe red de apoyo familiar, lo que dificulta aún más la intervención”, indicó.
Entre las medidas en evaluación, no se descarta la implementación de detectores de metales en algunos establecimientos, aunque el alcalde reconoció que esto implica desafíos logísticos y presupuestarios.
En ese sentido, la autoridad comunal hizo un llamado a los padres y apoderados a asumir un rol activo en la prevención. “No todo puede recaer en los colegios. Es fundamental que las familias supervisen el comportamiento de sus hijos, sus redes sociales y su entorno”, enfatizó.
