El recinto confirmó la atención de 49 pacientes vinculados al episodio registrado entre estudiantes de la Escuela América. Apoderados relatan largas esperas y aseguran que algunos niños regresaron a sus casas sin atención.
La repentina llegada de decenas de estudiantes con síntomas gastrointestinales al Hospital San Juan de Dios de Combarbalá durante la tarde y noche del martes puso a prueba la capacidad de respuesta del servicio de urgencia del recinto, generando una alta demanda de atención y tiempos de espera prolongados según relatan algunas familias.
El episodio se originó luego de que varios alumnos de la Escuela América comenzaran a presentar vómitos, diarrea y malestar abdominal durante la jornada del martes 10 de marzo, situación que motivó que numerosos apoderados acudieran al hospital comunal en busca de atención médica.
De acuerdo con lo informado por el director del establecimiento, Carlos Barraza, la mayor presión sobre el servicio de urgencia se registró durante la noche de ese mismo día y la madrugada del miércoles.
“Hasta las 13 horas de este jueves hemos atendido un total de 46 usuarios, además de tres pacientes que se encontraban en atención en ese momento, totalizando 49 personas atendidas”, señaló el directivo, agregando que dos de los casos correspondieron a adultos con vínculo con menores que presentaban síntomas.
Barraza explicó que “la mayor demanda se presentó durante la noche del 10 de marzo y la madrugada del 11. El incremento en los tiempos de espera estuvo asociado a la necesidad de iniciar terapia de rehidratación intravenosa en los pacientes con síntomas más severos, pero pese a ello se entregó una respuesta óptima a nuestros usuarios”, indicó.
El director agregó que actualmente la situación en el servicio de urgencia volvió a su funcionamiento habitual. “En estos momentos la demanda del servicio de urgencia ha vuelto a la normalidad”, precisó.
Aunque desde el hospital señalan que el servicio logró responder a la contingencia, algunos apoderados relatan que la gran cantidad de pacientes generó momentos de alta presión en el recinto asistencial.
Constanza Castillo, madre de dos estudiantes de la Escuela América, relató que acudió al hospital durante la noche tras la aparición de síntomas en una de sus hijas. “Había niños a la intemperie, porque dentro de la sala de espera ya estaba lleno. Había muchos niños pequeños afuera esperando”, comentó.
