La iniciativa, que incluye pozos profundos, sistemas de potabilización y redes de distribución busca dejar atrás el uso de camiones aljibes. Experiencias ya implementadas en sectores de La Serena y Coquimbo han mostrado resultados positivos.
Avanzar hacia soluciones más estables para enfrentar la escasez hídrica que afecta a la Región de Coquimbo es uno de los principales desafíos para las autoridades y comunidades rurales del territorio. En ese contexto, la Delegación Presidencial Regional continuará impulsando una serie de proyectos de abastecimiento de agua potable de emergencia, orientados a disminuir la dependencia del sistema de distribución mediante camiones aljibe.
La iniciativa, que se desarrolla con recursos del Ministerio del Interior y en el marco del Decreto de Escasez Hídrica se ejecutan en colaboración de instituciones públicas y privadas y que se inició en el gobierno de Gabriel Boric, busca implementar un modelo que permita a las localidades rurales acceder de manera más directa al recurso hídrico, a través de la habilitación de pozos profundos, sistemas de potabilización y redes de distribución hacia las viviendas.
Durante los últimos años este modelo ya ha comenzado a ejecutarse en distintos puntos de la región, con experiencias concretas en localidades de las comunas de La Serena y Coquimbo. En ese sentido, se estima que con la implementación de estos sistemas el gasto vinculado al suministro de agua podría disminuir en más de un 90%, lo que representa un importante alivio económico tanto para el Estado como para las familias que durante años debieron financiar parte del acceso al recurso.
El delegado presidencial regional, Víctor Pino Fuentes, explicó que este modelo busca avanzar de manera sostenida en mejorar el acceso al agua para las comunidades rurales de la región.
“Existen iniciativas ya ejecutadas y recepcionadas, como los proyectos de Alfalfares, Pan de Azúcar y Tambillo, además de otras que se encuentran en proceso de recepción o próximas a iniciar su ejecución, lo que demuestra un trabajo sostenido para mejorar el acceso al agua en distintos territorios de la región”, señaló la autoridad.
Pino agregó que se trata de iniciativas público-privadas que consideran la ejecución de pozos profundos junto a la infraestructura necesaria para el tratamiento y potabilización del agua.
“Nuestro compromiso es avanzar con responsabilidad, estableciendo las coordinaciones necesarias para que estas obras continúen su curso, porque sabemos que el agua es una prioridad para las comunidades y para el desarrollo de la Región de Coquimbo”, afirmó.
APOYAR LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS
Uno de los primeros proyectos de estas características se desarrolló en el sector de Alfalfares, en la comuna de La Serena, donde más de 40 familias lograron acceder a un sistema de abastecimiento que les permite contar con agua directamente en sus hogares, luego de años dependiendo exclusivamente de camiones aljibe.
A esta experiencia se sumó posteriormente la implementación de un sistema de emergencia en San Carlos,en el sector de Pan de Azúcar, en la comuna de Coquimbo que benefició a más de 30 familias del sector. En este caso, el proyecto contempló la perforación de un pozo de 126 metros de profundidad y una inversión cercana a los 40 millones de pesos, de los cuales alrededor de 8 millones fueron aportados por la Delegación Presidencial Regional.
Desde el Consejo Regional también valoraron el avance de este tipo de proyectos, considerando que el abastecimiento mediante camiones aljibe continúa siendo una de las principales respuestas frente a la escasez hídrica que afecta al territorio.
El presidente de la Comisión de Aguas y Recursos Hídricos del Consejo Regional, Francisco Corral Macías, indicó que actualmente muchas localidades rurales siguen dependiendo de este sistema, lo que implica altos costos y dificultades operativas.
“Este sistema, que ha sido una respuesta de emergencia frente a la escasez hídrica estructural que vive la región, hoy presenta limitaciones importantes en continuidad del servicio, logística y costos, alcanzando cerca de 6 mil millones de pesos anuales, lo que demuestra que no puede seguir siendo la solución permanente para el consumo humano”, sostuvo.
En esa línea, Corral explicó que el modelo presentado por la Delegación Presidencial en la comisión, propone avanzar hacia un reemplazo progresivo de los camiones mediante soluciones modulares que permitan otorgar mayor autonomía hídrica a los sistemas sanitarios rurales, APR y comités de agua.
La propuesta considera tres etapas principales: la habilitación de pozos de emergencia como fuentes autónomas de agua, la instalación de sistemas compactos de potabilización que permitan cumplir con la normativa sanitaria vigente y, finalmente, el desarrollo de redes de distribución hacia viviendas o estanques domiciliarios, dependiendo de la realidad de cada comunidad.
Por último, Francisco Corral indica que desde el Consejo Regional señalaron que existe disposición para evaluar la posibilidad de ampliar este tipo de soluciones en el territorio, con el objetivo de avanzar desde respuestas de emergencia hacia sistemas más permanentes que permitan asegurar agua potable digna y segura para las familias de la Región de Coquimbo.
