La categoría 2014 se quedó con la Copa de Oro en la Chiloé Cup 2026 tras una campaña perfecta. El equipo, que el año pasado fue subcampeón, logró su revancha en un torneo que reunió a 32 escuadras y estuvo marcado por dificultades en el traslado y una final cargada de tensión.
La Academia Municipal de Fútbol de Ovalle escribió un nuevo capítulo en su historia formativa al consagrarse campeona en la Chiloé Cup 2026, torneo disputado en el sur del país y que reunió a 32 equipos divididos en ocho grupos. La categoría 2014 logró quedarse con el Primer Lugar, Copa de Oro, cerrando el campeonato de manera invicta.La revancha tuvo sabor a título. La categoría 2014 de la Academia Municipal de Fútbol de Ovalle se consagró campeona en la Chiloé Cup 2026, logrando el Primer Lugar y la Copa de Oro tras una campaña invicta en un torneo que reunió a 32 equipos divididos en ocho grupos.
El logro no fue casualidad ni improvisado. En 2025, esta misma generación había alcanzado el subcampeonato, quedando a un paso del título. Este año volvieron al sur con la experiencia acumulada y un objetivo claro: ir por la copa.
“Fuimos campeones invictos, no perdimos ningún partido en todo el campeonato”, destacó el entrenador Sergio Mondaca, quien asumió el proceso de este grupo el año pasado y ha trabajado en su consolidación futbolística y formativa.
UNA TRAVESÍA ANTES DE COMPETIR
Sin embargo, el camino al campeonato comenzó con incertidumbre. El equipo tenía programado viajar a las 16:00 horas rumbo a la isla, pero el bus contratado no cumplió con el traslado.
“Nosotros teníamos programado salir a las 4 de la tarde y el bus nos dejó botados. Esperamos hasta las 10 de la noche y después nos dijeron que no nos iban a llevar”, relató el técnico.
La situación generó tensión y cansancio en la delegación, especialmente en los niños, que veían en riesgo su participación. Fue entonces cuando los padres asumieron un rol determinante.
“Los papás hicieron un esfuerzo enorme para conseguir otro bus que venía desde tres horas y media fuera de Ovalle”, explicó Mondaca.
El equipo finalmente emprendió viaje durante la madrugada, arribando a destino a las 5:30 de la mañana del lunes. Esa misma tarde debían debutar en el campeonato.
“Fue una verdadera travesía. Llegamos en la mañana y jugamos en la tarde. Siempre tuvimos presente el esfuerzo de los papás y creo que esa fue una de las claves para lograr el campeonato”, sostuvo.
PARTIDOS DECISIVOS Y CARÁCTER COMPETITIVO
Ya en competencia, la Academia mostró solidez y convicción. En fase de grupos enfrentaron a un equipo argentino, dejando buenas sensaciones pese a no quedarse con el triunfo en ese primer cruce.
“En fase de grupos quedamos con la sensación de que podíamos ganarles”, recordó el entrenador.
El destino quiso que ese mismo rival volviera a cruzarse en cuartos de final. Esta vez, la historia fue distinta.
“Los niños salieron con la intención clara de ir a ganar el partido y lo logramos 1-0, pasando a la semifinal”, afirmó Mondaca, destacando el carácter demostrado por el plantel.
El equipo avanzó con paso firme hasta la final, donde nuevamente debieron enfrentar un momento de tensión. Tras una definición ajustada, el árbitro dio inicialmente por ganador al conjunto ovallino, pero debió rectificar la decisión debido a un penal pendiente.
“Los niños ya habían celebrado, habían tirado serpentina, y tuvieron que volver a concentrarse para patear el penal”, relató el técnico. La presión no los desbordó. El lanzamiento fue exitoso y la copa quedó en manos ovallinas, sellando una campaña perfecta.
TRABAJO, UNIÓN Y FORMACIÓN
Más allá del resultado deportivo, desde la academia subrayan que el proceso ha estado marcado por la constancia. Durante enero, el equipo entrenó sin pausas, afinando detalles físicos y tácticos.
“Este fue un año lleno de sacrificio y de ver el mejoramiento de los niños todos los días. Ese trabajo se reflejó en el campeonato”, señaló Mondaca.
“Lo primordial es que los niños se diviertan. Esto es un deporte colectivo y lo más importante es la unión del grupo”, afirmó el entrenador, agregando que durante el torneo realizaban reuniones nocturnas para reforzar el compañerismo y el apoyo entre los jugadores.
En ese proceso también acompañó el profesor Robinson Barrera, quien fue parte del trabajo técnico durante el campeonato.
EL RESPALDO FAMILIAR Y LA PROYECCIÓN
Para el técnico, el rol de las familias fue determinante. “Si no fuera por los padres, estos viajes no se podrían hacer. Son un pilar fundamental”, indicó.
El título en Chiloé no sólo representa una copa más en las vitrinas. Se suma además al buen momento institucional de la academia, que también logró campeonatos en las categorías 2012 y 2013.
“El trabajo se está haciendo bien. Hay muy buenos jugadores en la zona, por lo que hay que fomentar más el deporte en la comunidad”, concluyó Mondaca.
El título en Chiloé consolida el trabajo formativo que la Academia Municipal de Fútbol de Ovalle viene desarrollando en los últimos años y marca la revancha de una generación que en 2025 quedó a un paso del objetivo. Hoy, la categoría 2014 celebra dejando en alto el nombre de la comuna y proyectándose con nuevos desafíos en la temporada regional.
