Matías Jorquera compitió en el Mundial Máster de descenso en Nevados de Chillán, donde enfrentó a riders de más de 20 países y logró ubicarse 16 en su categoría y 36 en la general, en una competencia que reunió a más de 450 riders de nivel internacional, tras retomar la disciplina luego de dos años de inactividad.
Una participación que combina experiencia, esfuerzo y retorno deportivo fue la que concretó el ciclista del Limarí, Matías Jorquera, en el Mundial Máster de Mountain Bike 2026, desarrollado en el Bike Park de Nevados de Chillán, evento que reunió a 454 competidores provenientes de más de 20 países.
En un escenario de alto nivel internacional, el deportista local consiguió posicionarse en el puesto 36 de la clasificación general, además de alcanzar el lugar 16 en la categoría Máster A correspondiente a riders entre 35 y 39 años, resultados que adquieren especial relevancia considerando su reciente regreso a la disciplina.
Retorno a la competencia
Y es que la participación de Jorquera no responde a un proceso continuo de competencia. Por el contrario, su presencia en este mundial estuvo marcada por una pausa prolongada, ya que permaneció cerca de dos años sin practicar descenso, retomando los entrenamientos apenas meses antes del evento.
“Estuve harto tiempo sin bicicleta, y me preparé como dos meses antes. Me faltaron horas arriba de la bici, pero aun así fue un súper buen logro”, explicó el deportista, quien decidió inscribirse al conocer que la competencia se desarrollaría en Chile, una oportunidad poco frecuente en el calendario internacional.
Con más de dos décadas de vínculo con el descenso, disciplina que comenzó a practicar a los 13 años, Jorquera ha tenido una trayectoria marcada por etapas de alta competencia y pausas obligadas, principalmente por motivos personales y laborales. Sin embargo, su experiencia previa le permitió adaptarse rápidamente a las exigencias del circuito y competir en igualdad de condiciones frente a riders de amplia trayectoria.
El certamen congregó a exponentes de países como Francia, Estados Unidos, Brasil, Italia, Alemania y Japón, entre otros, consolidando un nivel competitivo donde las diferencias se miden en segundos. “Era gente de todo el mundo y los tiempos eran muy ajustados, todo se define por detalles”, relató.
Un circuito de alta exigencia
En cuanto al circuito, el Bike Park de Nevados de Chillán presentó un trazado técnico, con saltos de gran tamaño, zonas de alta pendiente y secciones que exigían precisión y control, especialmente en los tramos más inclinados. Fue precisamente en estos sectores donde el deportista identificó sus principales dificultades.
“Había partes bien técnicas, con mucha inclinación, donde me faltaron horas de bicicleta y ahí se notó un poco. Aun así, quedé a pocos segundos del top 10”, comentó, dando cuenta de lo estrecho de los márgenes en este tipo de competencias.
A la exigencia física se sumó también el componente mental, especialmente considerando el tiempo sin competir. “En la final estaba muy nervioso, con ansiedad. Igual uno quiere responder a quienes lo apoyan y hacer un buen papel”, sostuvo.
Pese a ello, el balance es positivo. Más allá del resultado, el mundial se transformó en una instancia de evaluación personal y proyección deportiva. “La idea era probarme para ver qué me faltaba. Ahora el objetivo es prepararme mejor, tener más horas de entrenamiento y poder ir a buscar un mejor resultado, ojalá una medalla”, afirmó.
Proyección y desafíos futuros
En esa línea, el deportista ya proyecta su participación en futuras competencias, incluyendo una nueva edición del mundial que se realizará nuevamente en Chile el próximo año, además de fechas del circuito nacional.
Junto con ello, Jorquera relevó el potencial que existe en la zona para el desarrollo del descenso, destacando la presencia de jóvenes interesados en la disciplina, aunque advirtiendo la necesidad de generar más espacios de formación.
“Hay muchos niños que se están motivando. Me gustaría poder aportar con una escuelita o algo así, porque talento hay, solo falta impulsarlo un poco más”, señaló.
Finalmente, el ciclista entregó un mensaje a quienes buscan iniciarse en este deporte, destacando la importancia de dar el primer paso. “Todo parte por atreverse. Uno puede comenzar con lo que tenga y de a poco ir avanzando. Si te gusta, hay que seguirlo”, indicó.
Así, entre resultados, desafíos y nuevos objetivos, Matías Jorquera vuelve a instalarse en la escena competitiva con la mirada puesta en el futuro, guiado por el mismo motor que lo llevó a subirse por primera vez a una bicicleta: la pasión.
