La provincia de Limarí ofrece a sus visitantes mucho más que paisajes tranquilos y escenarios naturales. Propone una experiencia integral donde la historia, la identidad rural, la gastronomía y los cielos privilegiados se combinan, razón por la cual los municipios de Monte Patria y Río Hurtado han reforzado su oferta turística durante esta temporada estival.
Quienes recorren los caminos del Limarí descubren en Monte Patria y Río Hurtado comunas que abren sus puertas al turismo con propuestas diversas, donde la vida rural, la naturaleza y el patrimonio cultural se transforman en protagonistas.
turismo rural, identidad local y programación estival
La temporada estival en la denominada “Comuna de los Valles Generosos” comenzó a mediados de diciembre con una serie de preparativos enfocados en la difusión turística, el posicionamiento de destinos locales y una programación de hitos estivales pensados tanto para vecinos como para visitantes.
Según explicó Rodrigo Gutiérrez, encargado del Departamento de Fomento y Turismo de Monte Patria, la estrategia comunal ha puesto el acento en un turismo recreativo, familiar y rural, priorizando los valores identitarios, el entorno natural y la vida comunitaria por sobre la realización de grandes eventos masivos.
“Esta temporada estival hemos fortalecido de manera importante nuestra estrategia de difusión turística, incorporando nueva folletería como la Ruta del Pisco, la Ruta de las Iglesias y también un folleto de bolsillo que incluye el mapa comunal con los principales atractivos identificados por río o valle, para que visitantes y familias puedan recorrer Monte Patria de forma más clara y ordenada”, sostuvo.
Gutiérrez agregó que se mantienen actividades clave dentro de la programación estival, como la tradicional Fiesta del Pisco, Queso y
Lapislázuli y el Festival de Verano Anatauma Kullkutaya, ambos consolidados como hitos culturales y turísticos de la comuna.
Durante 2026, Monte Patria reforzó además su señalética turística con la instalación de cerca de cinco letreros carreteros, destacando a la comuna como la “Comuna de los Valles Generosos”.
Entre sus principales atractivos se encuentra la Piedra Lapislázuli, declarada Piedra Nacional en 1984, que se extrae en la localidad de Tulahuén, a 3.350 metros de altura. Por su intenso color azul, es utilizada en trabajos de joyería, con talleres y salas de venta disponibles en la zona.
Otro imperdible es el bosque de chañar, ubicado en Tulahuén, a un costado del camino a Las Ramadas, de fácil acceso y debidamente señalizado. Se trata de un bosque nativo en buen estado de conservación, ideal para la práctica de senderismo.
Monte Patria también destaca por sus vestigios arqueológicos, principalmente de la cultura Molle, presente antes del año 800 d.C., además de petroglifos asociados a las culturas Las Ánimas, Diaguita e Inca-Diaguita. Estos monumentos se distribuyen por ríos y valles de la comuna, en sectores como Panguesillo, Chañaral Alto, Nomuco, valle del río Ponio, El Cuyano, Tulahuén y El Palqui, entre otros.
A ello se suma la ruta pisquera, con destilerías como Casa Juliá, Pisco Almú, Pisquera Tulahuén y Pisco Chañaral de Carén, donde los visitantes pueden conocer bodegas de guarda y procesos artesanales elaborados con uvas de cepa moscatel.
astroturismo y gestión con proyección
Por su parte, la comuna de Río Hurtado ha fortalecido su desarrollo turístico mediante herramientas de difusión y la puesta en valor de su entorno natural. Desde el año pasado cuenta con una plataforma web oficial de turismo, orientada a visibilizar atractivos, servicios y experiencias, facilitando el acceso a información actualizada.
Uno de los principales hitos de la comuna es la certificación DarkSky International en la totalidad de su territorio, reconocimiento que la posiciona como un destino privilegiado para el astroturismo y la observación astronómica, acreditando la calidad de sus cielos nocturnos y el compromiso con la protección del patrimonio natural.
Entre sus atractivos destaca el Monumento Natural Pichasca, que alberga vestigios arqueológicos y el sitio donde se hallaron los restos del primer dinosaurio descubierto en Chile. El lugar cuenta con senderos interpretativos y salas museográficas que permiten conocer este patrimonio.
En el sector se pueden observar troncos petrificados de araucarias, fósiles con una data aproximada de 70 millones de años, pertenecientes al período cretácico, así como los únicos vestigios de dinosaurios encontrados en el país, asociados al género Antactosaurus.
Durante los meses de verano, el Monumento Natural funciona de martes a domingo, entre las 09:00 y 16:00 horas, con tarifas diferenciadas para público nacional y extranjero.
Otro sitio de interés es el arte rupestre de Las Tinajas, ubicado a dos kilómetros de Samo Alto, cercano a la ruta principal. Allí se observa una roca erosionada por el agua, con pozas naturales y petroglifos realizados mediante una técnica de picado simple, que representan figuras humanas, camélidos y diseños geométricos. La fragilidad del soporte geológico refuerza la necesidad de una visita responsable y consciente de su valor patrimonial.
