Una violenta noche se registró en la población ANFA, donde un altercado previo derivó en daños a una vivienda y el incendio de un vehículo. Bomberos controló la emergencia en un contexto complejo y Carabineros realizó una denuncia de oficio, sin detenidos ni denunciantes formales. Vecinos reconocen temor y sensación de inseguridad.
Una noche marcada por la tensión y el temor se vivió en la población ANFA, en la parte alta de Ovalle, producto de un conflicto vecinal que derivó en daños a una vivienda y el incendio de un vehículo estacionado en la vía pública. El hecho ocurrió durante la madrugada y mantuvo en alerta a familias del sector, varias de las cuales permanecieron en vela por las horas ante el miedo a nuevos episodios de violencia.
ESCALADA DEL CONFLICTO
Según antecedentes recabados por El Ovallino, el conflicto se inició alrededor de las 22 horas con un altercado entre grupos de personas y fue aumentando en intensidad con el paso del tiempo. Al avanzar la noche se registró primero una disputa que terminó con apedreos a un automóvil, luego daños a una vivienda de la misma índole y finalmente, el incendio de un vehículo estacionado fuera del mismo domicilio. Vecinos indicaron que el episodio se desarrolló de manera intermitente, con idas y venidas de los individuos en distintos vehículos, lo que incrementó la sensación de inseguridad.
INTERVENCIÓN DE BOMBEROS EN UN AMBIENTE COMPLEJO
La emergencia fue atendida por el Cuerpo de Bomberos de Ovalle a las 03:21 horas, tras un llamado que alertó sobre el auto incendiado en pleno pasaje La Cebada, sector ANFA. Voluntarios de la guardia nocturna de la Primera Compañía concurrieron en el carro BX1 y lograron controlar las llamas.
El teniente Exequiel Guerrero Herrera, de la Primera Compañía, explicó que “al llegar, el escenario fue complejo y hostil, ya que vecinos se nos acercaron para comentar que horas antes, había ocurrido un altercado de consideración entre un grupo de personas, lo que presumiblemente provocó el incendio de este vehículo”. En ese contexto, el personal priorizó la rápida extinción del fuego y el resguardo de los voluntarios, retirándose del sector una vez controlada la emergencia. Bomberos confirmó que no se registraron daños a otras viviendas ni a vehículos cercanos.“Por el estado en el que quedó el vehículo y la poca seguridad del sector, por el contexto antes mencionado, no fue posible recabar mayores antecedentes, que aportarán más información para esclarecer este siniestro”, agregó el teniente.
PROCEDIMIENTO POLICIAL Y DENUNCIA DE OFICIO
Desde Carabineros de Chile, el mayor Sepúlveda confirmó que personal policial concurrió al lugar tras la alerta vecinal. A su llegada, el vehículo se encontraba incendiado y no había personas en el sitio, lo que impidió tomar declaraciones en el momento o identificar a los responsables. En ese contexto, la policía realizó una denuncia de oficio, sin que se registraran detenidos ni denunciantes formales, quedando el hecho en investigación.
TEMOR VECINAL
Vecinos del sector, con reserva de identidad, relataron que la noche fue especialmente angustiante para quienes viven en las inmediaciones del hecho. “Los más afectados fueron los vecinos que viven alrededor de esa casa”, señalaron, explicando que el conflicto se extendió por varias horas y obligó a muchos residentes a mantenerse en alerta durante toda la madrugada con temor de que los individuos volvieran. “Los vecinos no durmieron nada, se quedaron toda la noche atentos porque tenían miedo de que volvieran”, comentaron.
Según estos testimonios, la situación se dio en un contexto de violencia generalizada esa misma noche, ya que en paralelo se registró otro disturbio en una población contigua, donde de acuerdo a lo señalado por los propios vecinos se habrían escuchado múltiples disparos, generando aún más temor en distintos puntos de la ciudad. “En la Media Hacienda fue más fuerte, ahí se escucharon balazos y el disturbio duró varias horas”, indicaron, aclarando que en la población ANFA no hubo balacera, pero sí daños reiterados y el posterior incendio del vehículo.
Desde el lugar reconocieron que existe reticencia a entregar testimonios públicos, precisamente por el miedo a represalias. “La gente está muy asustada, por eso no quiere salir con nombre ni dar declaraciones”, afirmaron, subrayando la necesidad de mayor presencia policial y medidas preventivas que permitan devolver la tranquilidad a un sector residencial que vivió una de sus noches más complejas en el último tiempo.
El episodio reactivó la preocupación vecinal por la seguridad en sectores residenciales de Ovalle, especialmente durante horarios nocturnos, donde hechos de violencia generan un fuerte impacto en la vida cotidiana de las familias.
Desde la comunidad plantean la necesidad de reforzar la presencia policial, mejorar los tiempos de respuesta ante emergencias y avanzar en medidas preventivas que permitan restablecer la tranquilidad en el barrio, mientras las autoridades continúan analizando los antecedentes del caso.
