Un bosque valdiviano en plena zona desértica costera, un humedal único rico en biodiversidad y los vestigios del pasado contando la historia de los primeros habitantes del territorio, son solo algunos de los destinos que ofrece la comuna.
Con alternativas variadas, la capital de la provincia del Limarí experimenta un notable dinamismo turístico durante la presente temporada estival, posicionándose como un destino que combina la riqueza arqueológica, el patrimonio arquitectónico y ecosistemas únicos a nivel mundial, auge que se ve reflejado en el constante flujo de visitantes que llegan a la zona para explorar tanto el casco histórico de la ciudad como sus atractivos rurales, consolidando a Ovalle como un punto estratégico para el turismo sustentable y cultural en la Región de Coquimbo.
Es una ciudad que destaca no solo en sus destinos, sino que también en la calidez de su gente. Así lo expresó Héctor Vega , alcalde de Ovalle, quien invitó, tanto a visitantes como a vecinos a recorrer la zona. “Ovalle no es solo un destino de paisajes increíbles como el Valle del Encanto o el Parque Fray Jorge, sino que es una experiencia marcada por la cordialidad de nuestra gente, quienes siempre reciben al visitante con los brazos abiertos”, valorando los productos agroalimentarios, como el queso de cabra, las aceitunas, aceites de oliva y los frutos del valle que son parte del sello identitario de la comuna.
VISITANDO LA CIUDAD
En el centro de Ovalle se destaca la plaza de armas, principal punto de encuentro, donde se alza su icónica araucaria de 55 metros de altura y su espejo de agua serpenteante. El entorno urbano se complementa con la histórica Iglesia San Vicente Ferrer y el Mercado Municipal. Los visitantes también pueden acceder a actividades culturales en el Teatro Municipal y el Centro de Extensión Cultural, así como a recorrer el Museo del Limarí, que preserva una de las colecciones cerámicas más valiosas del país.
UN BOSQUE MUY ESPECIAL
El Parque Nacional Fray Jorge, ubicado a 44 kilómetros de Ovalle es un área protegida única en el mundo, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Lo que lo hace especial es la presencia de un bosque relicto de tipo valdiviano, propio del sur de Chile, en pleno norte semiárido, gracias a la influencia de la niebla costera o “camanchaca”.
Este fenómeno climático permite la existencia de una vegetación exuberante, con helechos, musgos y arboles húmedos, que contrastan con el paisaje seco que lo rodea. Además de su valor ecológico, el parque ofrece senderos interpretativos, miradores con vistas al océano pacífico y una rica biodiversidad de flora y fauna endémica.
La entrada para menores de 12 años es liberada, al igual que para adultos mayores y personas con discapacidad chilenos, mientras adolescentes (13 a 17 años) nacionales pagan $3.400, adultos nacionales $5.500, adultos, adultos mayores y personas con discapacidad extranjeros $11.000, y adolescentes extranjeros (13 a 17 años) $6.000.
El ingreso es de martes a domingo de 09:00 a 15:00 horas. Para compra de entradas y más información visita https://www.pasesparques.cl/es/parks/bosque-fray-jorge.
UN VIAJE AL PASADO
El Valle del Encanto, en tanto, considerado un Monumento Nacional Arqueológico desde 1973, destaca por tener vestigios arqueológicos de varias culturas prehispánicas, petroglifos y pictografías característicos de la cultura Molle (500 a 700 D.C.) así como rastros de grupos cazadores que datan del 2000 A.C.
Ubicado en una quebrada a 15 kilómetros al suroeste de Ovalle, fue descubierto en 1946. Su superficie es de alrededor de 3 hectáreas y entre los petroglifos existen algunos tallados en bajo relieve y otros en que se eliminó el óxido superficial de la roca. Los elementos singulares del tallado asociados entre sí han permitido a los arqueólogos formular un estilo de arte rupestre denominado “Estilo Limarí”.
El entorno natural del valle, marcado por formaciones rocosas, vegetación nativa y un arroyo estacional, invita a la contemplación y al recorrido pausado. Ideal para quienes buscan experiencias de turismo cultural, historia ancestral y contacto con la naturaleza.
El Valle del Encanto está abierto para ingreso de lunes a domingo de 09:00 a 16:00 horas. El valor de la entrada es de $1.500 para adultos nacionales y $3.000 extranjeros, $1.000 para niños hasta 14 años, mientras menores de 6 y mayores de 60 ingresan gratis.
Encuentra más información en https://www.ovalleturismo.cl/sitio/valle-del-encanto/.
PLAYA, HUMEDAL Y BIODIVERSIDAD ÚNICA
La costa limarina, además de contar con el extraordinario bosque Fray Jorge, es rico en diversidad, prueba de ello es la desembocadura del río Limarí, humedal declarado sitio Ramsar, por su importancia internacional, con cerca de 20 km de largo, desde el puente de Salala hasta la desembocadura en Caleta El Toro; deslinda con el Parque Nacional Bosque Fray Jorge, y por lo tanto, es parte de la Reserva de la Biosfera declarada por UNESCO.
Su amplia biodiversidad biológica sustenta a más de 170 especies de aves autóctonas y migratorias. Durante los meses cálidos, es posible observar becacinas, gaviotas garumas, huairavillos, garzas cucas, patos cuchara, cisnes coscoroba y cisnes de cuello negro, entre otras.
En invierno, también llegan aves altiplánicas como la gaviota andina y el flamenco chileno. Provee hábitat para especies endémicas incluyendo 32 especies de plantas como el copao (Eulychnia acida) y 16 especies de animales incluyendo la lisa (Mugil cephalus), la iguana chilena (Callopistes maculatus), el cururo (Spalacopus cyanus) y el sapo de Atacama (Rhinella atacamensis). El sitio es de singular valor ecológico por ser hábitat de reproducción, refugio y alimentación de un número importante de avifauna nativa y migratoria y ser fuente de alimento y agua para las comunidades aledañas.
Gracias a la escasa intervención humana, esta zona fue reconocida el 2013 como el primer sitio “Starlight” de Sudamérica (certificación de cielos nocturnos libres de contaminación).
Para acceder al lugar se ingresa hacia la costa desde la ruta 5 con el kilómetro 358 (a la altura del ingreso a Peñablanca), y se recorre un camino de aproximadamente 18 kilómetros.
