Dirigentes de sectores rurales de Ovalle advierten que los reiterados cortes de luz, de hasta 16 horas, están afectando alimentos, agua y salud, en medio de un aumento del robo de cables que, según CGE, registra hasta dos episodios por semana y posiciona a la comuna como una de las más afectadas de la región.
Una serie de cortes prolongados de suministro eléctrico registrados en distintos sectores rurales de la comuna de Ovalle ha encendido la preocupación de vecinos y dirigentes sociales, quienes advierten que estas interrupciones se han vuelto cada vez más frecuentes y estarían asociadas a reiterados robos de cables en la zona.
El episodio más reciente se vivió en el sector de Tabalí, donde vecinos permanecieron cerca de 16 horas sin electricidad, luego de un corte que se inició durante la noche y se extendió hasta la tarde del día siguiente. “Durante este año ya hemos tenido varios cortes largos por robos de cables. No es algo aislado”, explicó el presidente de la junta de vecinos, Rodrigo Vega.
CORTES PROLONGADOS Y CADA VEZ MÁS FRECUENTES
Según relatan dirigentes de distintos sectores, este tipo de situaciones se estaría repitiendo con una frecuencia que fluctúa entre semanal y quincenal, afectando directamente la vida cotidiana de las familias rurales, donde la dependencia de servicios básicos es más crítica.
Uno de los principales impactos se registra en la conservación de alimentos, tanto en hogares como en pequeños comercios. En localidades como Salala, la presidenta de la junta de vecinos, Viviana Hernández, señaló que los cortes han generado pérdidas significativas. “Sobre todo en los almacenes, los productos se derriten o pierden la cadena de frío y ya no se pueden recuperar”, indicó, agregando que este tipo de episodios ya se ha repetido en más de una oportunidad durante los últimos meses.
A nivel domiciliario, los vecinos también reportan la pérdida de alimentos refrigerados, lo que implica un gasto adicional para las familias, además del riesgo de consumir productos en mal estado.
PREOCUPACIÓN POR SISTEMA DE APR
Otro de los efectos relevantes tiene relación con el funcionamiento del sistema de Agua Potable Rural (APR), el cual depende de energía eléctrica para operar. En sectores como Barraza, el presidente de la junta de vecinos, Benito Castillo, quien también trabaja en la APR, advirtió que cortes prolongados o variaciones de voltaje podrían afectar las bombas del sistema. “Si falla el sistema eléctrico, podríamos tener problemas para asegurar el abastecimiento de agua”, explicó.
Aunque hasta ahora no se han registrado interrupciones masivas en el suministro de agua, los dirigentes coinciden en que el riesgo es latente, especialmente si los cortes continúan repitiéndose con alta frecuencia.
RIESGOS PARA PACIENTES ELECTRODEPENDIENTES
En el ámbito de la salud, los vecinos manifiestan preocupación por la situación de personas electrodependientes y pacientes con enfermedades crónicas que requieren mantener medicamentos bajo cadena de frío. En Salala, por ejemplo, se han identificado al menos dos familias con integrantes que dependen de equipos eléctricos para su tratamiento. “Cada vez que hay un corte largo se genera mucha incertidumbre”, sostuvo Hernández.
A esto se suma una afectación adicional: la pérdida de conectividad. En algunos sectores, los cortes de energía también impactan el funcionamiento de antenas de telecomunicaciones, dejando a las comunidades sin señal telefónica ni acceso a internet, lo que dificulta la comunicación en caso de emergencias.
Frente a este escenario, las comunidades hacen un llamado a reforzar las medidas de seguridad en los sectores rurales para prevenir nuevos robos de cables, además de mejorar los canales de información hacia los usuarios afectados.
ROBOS DE CABLES: UN DELITO EN AUMENTO EN LA ZONA
Desde la empresa CGE confirmaron que los cortes de suministro eléctrico registrados en sectores rurales de Ovalle están asociados, en gran parte, a reiterados robos de cables que han afectado la infraestructura de la red en distintos puntos de la comuna.
De acuerdo con la compañía, solo entre enero y febrero de este año se han registrado 22 robos de cables en Ovalle, mientras que durante 2025 se contabilizaron 79 eventos, posicionando a la comuna como una de las más afectadas por este delito a nivel regional. Asimismo, indican que la frecuencia de estos hechos alcanza entre uno y dos episodios por semana.
En esa línea, detallaron que el último evento ocurrió recientemente en sectores como Llanos de Barraza, Alcones y Llanos de Tabalí, donde desconocidos sustrajeron más de 3 mil metros de cable de cobre, provocando daños en estructuras, cortes de líneas y la caída de postes.
Desde CGE explicaron que los tiempos de reposición del servicio pueden extenderse debido a la magnitud de los daños, ya que en algunos casos es necesario reemplazar postes y reparar infraestructura crítica, especialmente cuando los hechos ocurren en zonas de difícil acceso o afectan múltiples puntos de la red de manera simultánea.
Además, advirtieron que estos delitos son cometidos por bandas organizadas, con conocimiento del funcionamiento del sistema eléctrico y el uso de maquinaria especializada, lo que complejiza tanto la prevención como la reposición del servicio en los sectores afectados.
