A propósito de lo ocurrido con obras como las proyectadas para el Estadio La Portada o la Escuela de Medicina, desde el Gobierno Regional mencionan que el proceso y la revisión de estas propuestas provocan siempre observaciones.
El reciente revés de proyectos como el Estadio La Portada o la Facultad de Medicina de la Universidad de La Serena ha encendido las alarmas sobre la capacidad de gestión local, particularmente en los municipios. Sin embargo, para César Gómez, jefe de la División de Planificación (DIPLADE) del Gobierno Regional, lo que el público percibe como un fracaso es, en realidad, parte de la naturaleza burocrática de la inversión pública.
Según Gómez, la idea de que un proyecto ingrese y se apruebe de inmediato es inexistente. “Ningún proyecto entra directo y se aprueba. Todos tienen un proceso de comillas ‘rechazo’, que es un ping-pong entre el formulador y el revisor”, explica.
Explica que, en general, todos los proyectos tienen un rechazo, “ya sea por formular, fundamentar. Entonces, si me preguntan por proyectos rechazados yo diría todos”, dice el profesional.
Por lo tanto, ya sea por falta de in formación fundamental o ajustes presupuestarios, la observación técnica es la regla, no la excepción.
INFRAESTRUCTURA
Sin embargo, existen diferencias clave en cómo se tramitan.
Proyectos como escuelas u obras como el Mercado del Mar en Coquimbo requieren el RS (Recomendación Satisfactoria) del Ministerio de Desarrollo Social. Es un camino más largo y riguroso.
No obstante, cuando se trata de equipamiento y conservación, como la adquisición de vehículos, carros de bomberos o la mantención de estadios (como el caso de La Portada), pasan directamente por la admisibilidad técnica de la DIPLADE, saltándose el paso por Desarrollo Social.
De todas formas, precisa que, entre los proyectos provenientes de los municipios y otros organismos, no existe ninguno que ingrese —ya sea con financiamiento Subdere, de los gobiernos regionales o de los ministerios— que se apruebe de inmediato y sin observaciones.
CAPACIDAD TÉCNICA
Uno de los puntos críticos detectados es la disparidad entre municipios. Mientras comunas como Illapel destacan por una cartera abultada y equipos operativos, otras más pequeñas sufren por la falta de profesionales.
“Hay municipios donde existen pocos profesionales y el feedback no es tan rápido”, señala Gómez, quien lanza un ejemplo en la gestión de recursos: “A veces se priorizan ítems de actividades culturales o masivas en desmedro del fortalecimiento de las SECPLAN (Secretarías Comunales de Planificación)”, por lo que esto ha significado que en la actualidad no haya tantos proyectos de infraestructura.
CASA PIÑERA
No obstante, el profesional anticipa proyectos en los que se ha avanzado, luego de varios años de abandono, como es el caso de la Casa Piñera, que parece ver la luz al final del túnel. Tras perder su RS debido a cambios en la normativa eléctrica, el proyecto fue reformulado. “Ya tenemos una empresa a punto de ser adjudicada y esperamos partir la obra en el mes de abril”, confirmó Gómez, calificando el proyecto de 5.000 millones de pesos como “emblemático”.
Por otro lado, la situación del nuevo Edificio Consistorial de La Serena (en terrenos de la ex CCU) sigue en pausa técnica. Tras el fallecimiento de la arquitecta a cargo del diseño, el Gobierno Regional se encuentra en proceso de liquidación de contrato para poder licitar únicamente el tramo restante (“el delta”) y no tener que empezar desde cero.
CASA PIÑERA
No obstante, el profesional anticipa proyectos en los que se ha avanzado, luego de varios años de abandono, como es el caso de la Casa Piñera, que parece ver la luz al final del túnel. Tras perder su RS debido a cambios en la normativa eléctrica, el proyecto fue reformulado. “Ya tenemos una empresa a punto de ser adjudicada y esperamos partir la obra en el mes de abril”, confirmó Gómez, calificando el proyecto de 5.000 millones de pesos como “emblemático”.
Por otro lado, la situación del nuevo Edificio Consistorial de La Serena (en terrenos de la ex CCU) sigue en pausa técnica. Tras el fallecimiento de la arquitecta a cargo del diseño, el Gobierno Regional se encuentra en proceso de liquidación de contrato para poder licitar únicamente el tramo restante (“el delta”) y no tener que empezar desde cero.
CEMENTERIO DE PROYECTOS
Gómez advierte que el tiempo es el peor enemigo de la inversión. Un RS tiene vigencia, generalmente, de dos años y, si no se ejecuta, se pierde.
“Nos encontramos con una cartera muy baja de infraestructura al asumir. Comunas como Andacollo, por ejemplo, no tienen hoy proyectos de envergadura para financiar; el Parque Oasis perdió su RS hace tiempo”, concluyó, subrayando la urgencia de que los municipios equilibren sus carteras entre la compra de equipamiento y las grandes obras de infraestructura.
