Dirigentes de la comunidad advierten preocupación por la situación política en Venezuela y por las futuras políticas migratorias anunciadas por el presidente electo José Antonio Kast. En la región, más de 20 mil personas nacidas en Venezuela residen principalmente en la conurbación La Serena–Coquimbo.
Preocupación e incertidumbre existe entre la comunidad venezolana residente en la Región de Coquimbo frente al complejo escenario político que enfrenta su país y las posibles consecuencias que podría tener en Chile el cambio de gobierno programado para las próximas semanas.
El tema se ha instalado con fuerza entre los migrantes tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, ocurrida el pasado 3 de enero en una operación militar liderada por Estados Unidos, tras la cual fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico y otros delitos ante tribunales federales.
La detención del exmandatario generó una fuerte inestabilidad política en Venezuela y abrió un complejo proceso de transición en ese país, marcado por tensiones internas y denuncias de persecución política contra opositores.
En paralelo, la comunidad venezolana residente en Chile observa con inquietud el próximo cambio de mando presidencial en marzo, cuando asumirá el presidente electo José Antonio Kast, quien durante su campaña planteó diversas medidas destinadas a endurecer las políticas migratorias, incluyendo mayores controles y expulsiones de quienes se encuentren en situación irregular.
“ESTAMOS ENTRE LA ESPADA Y LA PARED”
Según datos del último Censo, Venezuela se posiciona como el principal país de origen de la población extranjera en la Región de Coquimbo. De las 44.578 personas nacidas fuera de Chile que residen en la zona, 20.215 provienen de ese país, convirtiéndose en la comunidad migrante más numerosa.
La mayoría de ellos vive en la conurbación La Serena–Coquimbo, donde se estima que residen más de 15 mil venezolanos, muchos de los cuales han llegado en los últimos años buscando mejores condiciones de vida.
Sin embargo, en medio del debate migratorio y de la incertidumbre política en su país, parte de esta comunidad señala sentirse vulnerable frente al escenario que se abre en Chile.
Laura Guedez, presidenta de la organización Hermandad Venezolana en la IV Región, aseguró que existe temor entre muchos migrantes debido a la posibilidad de expulsiones y a las dificultades para regularizar su situación.
“Para nosotros es muy difícil, porque volver a Venezuela aún no es seguro. La vida está muy cara y siguen existiendo grupos que amedrentan al pueblo”, afirmó.
La dirigente agregó que muchos venezolanos han intentado regularizar su situación migratoria en Chile, pero denuncian dificultades con las plataformas y sistemas en línea.
“Hay muchas personas que han tratado de hacer sus trámites para regularizarse, pero las páginas o plataformas no funcionan o no dan respuesta. Eso genera mucha angustia”, sostuvo.
Según explica, el temor se ha incrementado debido a los anuncios de políticas migratorias más estrictas.
“Uno vive con miedo. Hay familias que salen a trabajar con angustia, pensando en qué pasará si los detienen en el camino o si reciben una orden de expulsión. Hay gente con ansiedad y ataques de pánico”, indicó.
CASOS RECIENTES
La dirigenta también mencionó procedimientos recientes en la región que han aumentado la inquietud entre los migrantes.
“Ayer la PDI detuvo a tres migrantes en el sector del centro pesquero de Coquimbo con orden de expulsión. Ellos iban a trabajar, no a delinquir, y fueron trasladados a Santiago para su deportación”, relató.
En ese sentido, Guedez aseguró que existe preocupación por el impacto que estas medidas podrían tener en las familias.
“Muchos se preguntan qué pasará con los niños si sus padres son detenidos cuando salen a trabajar. Son preguntas que hoy se hacen no solo los venezolanos, sino muchos migrantes”, señaló.
La dirigente también cuestionó el tratamiento del tema migratorio en el debate público.
“A nosotros nos duele mucho que se instale la idea de que los migrantes somos responsables de todos los problemas. Muchos venezolanos trabajan, emprenden y pagan impuestos en Chile”, afirmó.
Pese al clima de incertidumbre, desde la organización señalan que la mayoría de los migrantes busca regularizar su situación y continuar desarrollando su vida en el país.
“Nosotros no queremos vivir con miedo. Queremos trabajar, aportar y vivir tranquilos”, concluyó Laura Guedez.
Mientras tanto, el debate migratorio continúa instalado a nivel nacional, en medio de un escenario internacional incierto para Venezuela y de las expectativas que genera el inicio del nuevo gobierno en Chile.
