Con 137.687 metros de conductor sustraídos durante 2025, la región lidera las cifras a nivel país, mientras Ovalle se posiciona como la comuna más afectada. CGE atribuye la situación a la alta ruralidad y a la acción de bandas organizadas, mientras que la seremi de Seguridad y el municipio advierten un impacto social y productivo que mantiene el problema como un desafío estructural.
La Región de Coquimbo cerró el año 2025 encabezando el ránking nacional de robo de cables eléctricos, con 137.687 metros de conductor sustraídos, de acuerdo con cifras oficiales de CGE. El volumen registrado posiciona a la región por sobre el resto del país y confirma una tendencia sostenida al alza de este delito, con efectos directos en la continuidad de servicios básicos.
En este escenario, Ovalle aparece como el principal foco regional. La comuna concentra 75.896 metros de cable robados, lo que equivale a más de la mitad del total regional, situándola como la localidad más impactada por este fenómeno durante el último año.
CONCENTRACIÓN DEL DELITO A NIVEL COMUNAL
El desglose por comuna visibiliza una fuerte concentración del robo de cables. Tras Ovalle, le sigue La Higuera, con 21.492 metros, Punitaqui con 13.272, y Monte Patria con 8.543 metros sustraídos. Más atrás figuran Coquimbo (6.646), Canela (5.200) y La Serena (4.506), mientras que Combarbalá, Andacollo e Illapel registran los niveles más bajos.
Las cifras evidencian que el fenómeno afecta con mayor intensidad a comunas con amplias zonas rurales y extensas redes de distribución eléctrica, donde la infraestructura queda más expuesta y los tiempos de reposición suelen extenderse.Desde CGE han advertido que el robo de cables no solo genera pérdidas materiales, sino que impacta directamente en la calidad de vida de las personas. Solo en la Región de Coquimbo, 74.546 familias se vieron afectadas durante 2025 por interrupciones del suministro eléctrico asociadas a este delito.
¿POR QUÉ OVALLE CONCENTRA LAS CIFRAS?
Desde CGE, el director regional norte, Gabriel Barraza, explicó que la alta incidencia del delito en Ovalle y en la provincia del Limarí responde a factores estructurales del territorio. Según indicó, la región presenta una de las mayores concentraciones de clientes rurales a nivel país, con una extensa red eléctrica construida a partir de proyectos de electrificación rural, lo que incrementa la exposición de la infraestructura.
A ello se suma, agregó, la instalación de bandas organizadas dedicadas al robo de cables, lo que ha permitido la reiteración de estos delitos. “Creemos que en la zona se han instalado bandas organizadas que están cometiendo este delito y que no están siendo perseguidas de manera efectiva, a diferencia de lo que ocurre en otras regiones”, señaló. “Lamentablemente, este delito se ha acentuado con un modus operandi más destructivo, ya que no solo se roban los cables, sino que además dañan gravemente el sistema eléctrico, provocando la caída de postes, redes y transformadores. Esto hace que los tiempos de reposición del servicio sean considerablemente más extensos”, explicó el director regional.
INVESTIGACIÓN Y COORDINACIÓN INTERREGIONAL
El seremi de Seguridad Pública de Coquimbo, Adio Gonzales, confirmó que el robo de cables es abordado como una línea específica de trabajo junto a la fiscalía. La autoridad señaló que existe un seguimiento permanente de las investigaciones y que el fenómeno trasciende el ámbito comunal. “Formamos una mesa de trabajo con agricultores afectados y hemos avanzado sustantivamente desde distintos ámbitos: uno es generar coordinación y además en generar acuerdos que permitan generar trazabilidad de donde transitan los delincuentes”, señaló.
En esa línea, explicó que se ha establecido una coordinación birregional con Atacama, considerando que el delito se extiende desde Ovalle hacia comunas como La Higuera y cruza hacia el sur de la región vecina. Además, estos hechos son analizados dentro del plan contra el crimen organizado, atendiendo a patrones que permiten vincularlos a redes delictuales de mayor escala.
MIRADA MUNICIPAL Y AFECTACIÓN TERRITORIAL
Desde el municipio de Ovalle, el alcalde Héctor Vega Campusano sostuvo que “en nuestra comuna existe una clara organización dedicada al robo de cables y lamentablemente hemos sido gravemente afectados por estos hechos”, señaló.
El robo de cables ha impactado gravemente a comunidades rurales, donde los cortes de entre 48 hasta 72 horas provocan pérdida de alimentos, problemas de conectividad y dificultades en el acceso al agua potable. A ello se suman pérdidas productivas en la agricultura y daños millonarios a la infraestructura eléctrica.
Desde el municipio indicaron que se ha reforzado el trabajo coordinado con Carabineros, la PDI, las empresas eléctricas y las organizaciones comunitarias, con el objetivo de identificar sectores críticos, apoyar a las comunidades afectadas y promover la denuncia.
En ese contexto, se recalcó que la continuidad del suministro eléctrico es responsabilidad de la empresa concesionaria. “Por eso, creemos que esta entidad debe disponer de cuadrillas para vigilar los sectores que han sido víctimas de estos delitos, garantizar el servicio eléctrico y resguardar la infraestructura que es de su propiedad”, expresó el alcalde.
