Interrupciones que se extienden por horas e incluso más de un día han generado pérdidas de alimentos, afectación en sistemas de agua potable rural y preocupación por la salud de vecinos, en un contexto marcado por robos de cables y reiteración de los cortes en la provincia. Desde CGE informaron que estos eventos han afectado a más de 9 mil familias.
Habitantes de sectores rurales de la provincia del Limarí advierten que los cortes prolongados de suministro eléctrico no solo generan incomodidad, sino también pérdidas económicas concretas y un creciente desgaste en la vida cotidiana, en un escenario que según acusan se ha vuelto reiterado en el último tiempo.
Uno de los casos más recientes se registró en el sector de Campo Lindo, en la comuna de Ovalle, donde vecinos reportaron un corte que se extendió por cerca de 24 horas, desde la noche del domingo hasta la jornada del lunes, a lo que se sumó una nueva interrupción durante la madrugada del día siguiente.
“Yo tenía guardado todo lo de marisco para Semana Santa y perdí todo”, relató Sandra Milla, residente del sector, quien estima pérdidas cercanas a los $80 mil tras el prolongado corte. La vecina explicó que el suministro se interrumpió durante la noche del domingo y se restableció recién al día siguiente, registrándose posteriormente una nueva caída del servicio durante la madrugada.
Este tipo de situaciones, señala, no serían aisladas.
“Ya estamos como fatigados (…). No sabemos con qué nos vamos a encontrar cuando llegamos a la casa”, agregó, dando cuenta del desgaste que generan estas interrupciones reiteradas.
Pérdidas más allá de los alimentos
El impacto no solo se limita a productos perecibles. Vecinos advierten que las variaciones de voltaje durante los cortes y reposiciones del servicio generan preocupación por posibles daños en electrodomésticos, además de afectar el funcionamiento normal de los hogares.
Ante este escenario, algunos residentes optan por desenchufar sus artefactos eléctricos como medida preventiva, buscando evitar posibles daños durante la reposición del servicio.
A ello se suma una problemática crítica en sectores rurales: la dependencia de la electricidad para el acceso al agua. “Si no hay luz, tampoco tenemos agua, por lo que no podemos hacer nada”, explicó Milla, describiendo una situación que afecta directamente actividades básicas como cocinar, higienizarse o mantener la rutina diaria.
Pérdidas más allá de los alimentos
El impacto no solo se limita a productos perecibles. Vecinos advierten que las variaciones de voltaje durante los cortes y reposiciones del servicio generan preocupación por posibles daños en electrodomésticos, además de afectar el funcionamiento normal de los hogares.
Ante este escenario, algunos residentes optan por desenchufar sus artefactos eléctricos como medida preventiva, buscando evitar posibles daños durante la reposición del servicio.
A ello se suma una problemática crítica en sectores rurales: la dependencia de la electricidad para el acceso al agua. “Si no hay luz, tampoco tenemos agua, por lo que no podemos hacer nada”, explicó Milla, describiendo una situación que afecta directamente actividades básicas como cocinar, higienizarse o mantener la rutina diaria.
Impacto en comunidades y salud
Desde la localidad de Camarico, la presidenta de la junta de vecinos, Rosa Morales, advirtió que el problema adquiere una dimensión aún más compleja en comunidades con alta presencia de adultos mayores.
“Aquí muchas personas del pueblo dependen de la insulina y esos medicamentos se echan a perder si se deja de refrigerar”, señaló, enfatizando que los cortes eléctricos no solo provocan pérdidas económicas, sino que también pueden afectar tratamientos de salud que requieren refrigeración constante.
La dirigente agregó que este tipo de situaciones se repite en distintos sectores rurales. “Se echa todo a perder. Un alimento que pierde la cadena de frío no se puede cocinar”, sostuvo, junto con señalar que los cortes pueden extenderse por horas.
Efecto en sistemas
de agua potable rural
El impacto de estas interrupciones también alcanza a los sistemas de Agua Potable Rural (APR), fundamentales para el abastecimiento en zonas alejadas de centros urbanos.
El presidente de la Asociación de APR de la provincia del Limarí, Luis Alfaro, explicó que los microcortes y variaciones de voltaje pueden generar daños en la infraestructura.
“Los efectos son inmensos con los microcortes. Hemos tenido casos como la APR Vida Nueva, donde se reventó una bomba y el sistema quedó sin agua”, afirmó.
Asimismo, indicó que estos sistemas cuentan con una autonomía limitada, lo que impide sostener el suministro ante cortes prolongados. “El agua les queda solo por una cantidad muy limitada de horas”, advirtió, apuntando a una vulnerabilidad estructural del sistema en contextos de interrupciones eléctricas.
150 requerimientos asociados a daños en artículos eléctricos
Desde la empresa CGE confirmaron que el robo de cables ha generado múltiples interrupciones del suministro eléctrico en la provincia del Limarí durante los últimos meses. Según detallaron, desde enero a la fecha se han registrado 29 eventos de este tipo entre las comunas de Ovalle y Punitaqui, afectando directamente a más de 9 mil familias.
Entre las localidades impactadas se encuentran sectores como Campo Lindo, Camarico, Alcones, Unión Campesina, Llanos de Tabalí y Barraza, zonas que de acuerdo a la empresa presentan dificultades de acceso, baja conectividad y mayor distancia de centros urbanos.
A nivel histórico, la compañía indicó que durante 2025 la comuna de Ovalle se posicionó como la más afectada de la región de Coquimbo por este delito, con 79 eventos de robo de cable y más de 75 mil metros de conductor sustraído.
En relación a las consecuencias en los hogares, desde CGE señalaron que en la comuna se han ingresado cerca de 150 requerimientos asociados a daños en artículos eléctricos, los que según indicaron, estarían vinculados a las variaciones de voltaje y cortes derivados del robo de cables. Estos casos corresponden a reportes realizados por clientes que han visto afectados electrodomésticos u otros equipos en sus viviendas.
