Crédito fotografía: 
Cedida
La captura del Inca Atahualpa y las trampas y traiciones de los conquistadores españoles fueron puestas en escena desde una óptica teatral original y lúdica, a casa llena en el TMO

Francisco Pizarro y Diego de Almagro nunca imaginaron que su épica conquista del nuevo mundo, terminaría en las tablas del Teatro Municipal de Ovalle mostrada de una ingeniosa manera, a través de una narrativa teatral y musical en un montaje de alta factura.

A sala llena en dos funciones nocturnas, más una dedicada a estudiantes, la compañía Tryo Teatro Banda desplegó en las casi dos horas de su Tragicomedia del Ande, un sinfín de técnicas imaginativas para desempolvar un pasaje cruel de la historia y exponerla de manera lúdica y entretenida.

Artistas que cantan y tocan instrumentos, una banda musical en vivo que es parte de la escenografía y parte de la actuación, actores que cambian de roles con la misma facilidad camaleónica que tiene una grada para convertirse en montaña, en río, en pirámide y hasta en cárcel de oro, fueron parte de la obra que capturó la concentración e imaginación del público ovallino.

El montaje de la compañía capitalina no escatima en recursos narrativos o musicales, en técnicas de iluminación ni se limita a la utilización del escenario, pues como pocas, sabe aprovechar desde la superficie hasta las alturas, para hacer de un pasaje de la historia una pieza que merece ser apreciada.

De hecho el crítico teatral Guillermo Gallardo, indicó recientemente en su segmento de opinión “Tryo Teatro Banda nos sorprende esta vez con la Tragicomedia del Ande, porque por primera vez y siendo fieles a su estilo juglaresco, es decir, contar historias a través de la música y la actuación, nos presentan un montaje que lo unen con un estilo más operático, es decir, donde tenemos una orquesta y los actores cantan y ejecutan instrumentos, pero a su vez hay coros de tipo muy operático lo que lo hace muy atractivo y entretenido.”

Entrada a la tecnología

Estrenando un sistema de reserva de entradas on line, el público del esta obra pudo reservar por primera vez las butacas y sus filas a través de la página web del TMO, lo que permitió que cada usuario “retirara” su tique en línea sin tener que ir con anterioridad al teatro o al Centro Cultural de calle Independencia.

Desde la pantalla del celular, quienes habían descargado el recibo de entrada, y gracias a un código IQ, los usuarios mostraron a los porteros su reservación y pudieron disfrutar la obra desde el asiento que habían escogido.

 

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

 

 

 

 

 

X