Crédito fotografía: 
Viviana Badilla
Sebastián Azocar, quien se desempeña en la cárcel mixta de Ovalle, le ha tocado atender a un gran flujo de personas que van a visitar a sus familiares que se encuentran privados de libertad.

Por Viviana Badilla Vargas.

 

A lo largo del país son muchas las personas que están realizando turnos éticos en sus respectivos lugares de trabajo. Tal es el caso de los servicios públicos, los cuales en su mayoría se encuentran en dicha situación.

Sin embargo, existe un servicio que debe continuar con normalidad su jornada laboral, como es el caso de Gendarmería de Chile.  

Así es como lo vive el gendarme Sebastián Azocar, quien lleva más de nueve años desempeñándose en el recinto penitenciario de Ovalle y actualmente ejerce  como comandante en guardia del Centro de Detención Preventiva (C.D.P) de la institución en la comuna.

Si bien, las visitas en la cárcel se encuentran “congeladas” debido a la pandemia, aún los familiares  de las personas que encuentran privadas de libertad, acuden a dejar encomiendas y recados a las dependencias del organismo.

“Ha sido muy difícil en lo laboral, ya que hubo una explosión de gente que viene a dejarle encomienda a sus familiares, y a su vez a enviarles mensajes a las personas que se encuentran en la cárcel. Además de los proveedores de alimentos de las respectivas unidades del recinto. Y bueno, en lo personal y con esta crisis, expongo a mi familia, ya que tengo una hijita de dos años y pienso en que puedo contagiarla, y sería meramente por mí, ya que mi pareja está con teletrabajo, y yo soy el único que está en continua interacción con otras personas”, comentó Sebastián.

Asimismo, y como es habitual existen personas que acatan y otras que desacatan las normativas con respecto a la crisis sanitaria que se vive actualmente, las cuales son alarmantes, ya que no solamente se exponen ellos sino que al resto de los trabajadores que atienden público.

“Aún hay mucha gente que viene sin usar las mascarillas correctamente. También  los mismo ingresos que llegan vienen sin ningún tipo de protección y muchas veces me toca recibirlos de esta forma”, afirmó.

Pero a pesar de que se están viviendo tiempos difíciles, el joven no pierde la esperanza de que todo va a volver a una relativa normalidad en su momento.

“Me gustaría que todo esto terminará luego, para poder visitar a mis familiares ya que yo soy de Valdivia y hace más de un año que no veo a mis padres ni hermanos solo comunicación por teléfono.  Igualmente retomar mis actividades recreativas, el deporte, salir en moto, son cosas que no he podido realizar debido a esto” puntualizó Sebastián.

 

 

 

 

 

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