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Luciano Alday
Cerca de 400 niños y adolescentes pudieron decir presente en la 30° edición de este prestigioso certamen deportivo, el cual solo congregó equipos nacionales, ya que no fue posible invitar delegaciones del extranjero producto de la pandemia. De todas maneras y pese a las dificultades, se logró el objetivo de retomar la actividad y darle vida al deporte.

Por Luciano Alday Villalobos / Ovalle

 

Tras casi dos años de inactividad, cerca de 400 niños y adolescentes volvieron a encontrarse en una competencia oficial gracias a la denominada Copa Ciudad de Ovalle, la cual organiza la Academia Kico Rojas.

Este 2022 ha sido desarrollada la edición 30 de este tradicional campeonato. Un total de nueve equipos dijeron presente, aunque a diferencia de los años anteriores no fue posible contar con la visita de las delegaciones provenientes del extranjero.

No obstante, desde la organización están satisfechos por lo logrado en esta temporada, “dentro de todo, como es un campeonato más pequeño en cantidad de equipos, se ha hecho más fácil de controlar la disposición de los clubes que están participando, se ha dado de buena manera y no hemos tenido ningún inconveniente dentro ni fuera de la cancha. Han sido jornadas tranquilas y se han visto partidos bastante interesantes, se ha demostrado que hay buen nivel, que hay jugadores a nivel de competir en fútbol joven y eso le da nivel al campeonato”, señaló el coordinador del campeonato, Francisco Rojas.

“Hay jugadores de fútbol joven que están participando y eso ayuda a que el nivel suba. En las series pequeñas esto es recreativo, la idea es venir a divertirse, y en las series grandes por lo general, aunque uno no busca la competencia, se da, porque son niños que ya están buscando continuar en el camino del fútbol. Vienen jugadores que están en cadetes, y la mayoría de los equipos tiene uno o dos, entonces eso hace que el campeonato en esa serie se vuelva potente”, agregó Francisco para ejemplificar.

 

Reencuentro post pandemia

 

Esta edición de la copa tuvo un condimento especial, y es que los clubes y sus jugadores volvieron a reencontrarse en una competencia tras casi dos años, ya que la pandemia había suspendido toda actividad deportiva.

Aunque la gran mayoría de las academias y clubes ha retomado sus entrenamientos, este torneo fue la oportunidad para retornar a la competitividad.

El monitor de la serie 2009 y 2010 de Kico Rojas, Mauro Godoy, señaló su satisfacción por los objetivos logrados, “este campeonato entrega a todos los chicos un desarrollo integral, creo que lo importante es buscar eso, no olvidemos que han sido años complicados por la pandemia, que los chicos tengan esta oportunidad para distraerse es positivo para su actividad física, pero también para la salud mental”, indicó.

Además del anfitrión, uno de los protagonistas del certamen fue la Academia Municipal Ovalle. Su presidente Francisco Carvajal agradeció esta oportunidad que se les brindó, “es una buena noticia que hayamos sido invitados, porque le permite a nuestros niños tener competencia. Ha sido un torneo con pocos equipos, pero muy bueno, y que le ha permitido a los niños seguir haciendo deporte. Hoy en día, con la situación que se está viviendo es difícil encontrar torneos así”, señaló.

Uno de los tantos jóvenes talentos de esta academia es Leonardo Castillo con 14 años, quien señaló que “ha sido súper bueno, porque no jugábamos hace mucho tiempo. Siempre tratamos de dar lo mejor, y por eso nos sentimos súper bien”. Su compañera de equipo, Marías José Villalobos, agregó que “estoy feliz, fue emocionante estar en este campeonato, aprendimos muchas cosas, no importa que ganemos o perdamos, lo mejor es aprender. Cuando llegué a esta academia todos fueron muy bacanes conmigo, me respetan que es lo principal, me incluyen en el grupo”.

Monte Patria fue uno de los equipos no ovallinos que se presentó al torneo. El entrenador de la categoría 2005-2006, Ramón Contreras, también quiso sumarse a las buenas sensaciones que ha dejado la experiencia, “venimos a participar y poner todo el empeño posible, esperamos ocupar al menos un tercer lugar, pero más allá de los resultados lo importante es sacar a los chicos a competir sanamente, porque por el tema de la pandemia no se pudo jugar por mucho tiempo, entonces estamos super contentos de que los chicos disfruten de esta actividad”, declaró.

 

Invitados foráneos

 

Aunque en esta oportunidad no hubo equipos provenientes del extranjero como en años anteriores, sí dijeron presente dos clubes oriundos de otras regiones del país.

El primero de ellos es el Centro de Entretenimiento y Formación Futbolística de Copiapó, más conocido como Club Deportivo CEFF. Esta institución tuvo este año su cuarta participación en la Copa Ciudad de Ovalle, en donde ha tenido gratas experiencias.

En 2001 lograron un segundo lugar, perdiendo en la final contra un rival de su misma ciudad, la Academia Guzmán de Copiapó. De esa experiencia destacaron dos jóvenes que a la postre fueron destacados futbolistas profesionales, el mediocampista Patricio Retamal y el delantero Carlos Ross, este último incluso fue sparring de la selección chilena en el Mundial de Sudáfrica 2010.

En una segunda partición volvieron a quedar en el segundo lugar, destacando a jóvenes talentos como Walter Pizarro y Jorge González, quienes defendieron en su momento los colores del Audax Italiano.

“De esas oportunidades guardamos gratos recuerdos de la ciudad de Ovalle y de la comuna de Monte Patria, donde logramos ser sede, terminamos con un cariño enorme desde esa comuna para la cual aprovecho de agradecer”, señaló el presidente del CEFF, Rodrigo González.

En cuanto a la edición actual, el dirigente copiapino señaló que “ha sido muy bonito el torneo porque los niños estuvieron dos años encerrados, por esa razón no venimos en las mejores condiciones, no hemos tenido competencias, esta es la primera que tenemos y se valora, porque hay un trabajo y un esfuerzo. Hay que partir paso a paso, primero hay que partir jugando y luego ir trabajando en base a los errores que se puedan corregir y siempre fomentando y estimulando a los niños para que quieran seguir entrenando, es importante que ellos no sientan que el fútbol es una obligación, sino que es algo que a ellos los hace vivir, los hace sentir bien y algo que a ellos les gusta”.

Uno de los jugadores albirrojos, Nicolás Riveros (14 años), manifestó su agrado por la experiencia sumada en la “Perla del Limarí”, “ha sido un torneo bueno porque hay harta competencia. Nosotros no jugábamos hace tiempo y no podíamos entrenar, entrenamos dos semanas y después viajamos, entonces volver a jugar ha sido bonito, hay muchos recuerdos, y por eso valoramos que se retomen los campeonatos”, indicó.

El segundo invitado foráneo fue el Deportes Río Bueno, club proveniente de la comuna homónima (en la provincia de Ranco, Región de Los Ríos). A diferencia de el elenco atacameño, este club tuvo su primera experiencia en Ovalle, la cual les dejó gratas sensaciones.

“Ha sido una experiencia bonita, este tipo de campeonatos no lo tenemos en nuestra ciudad, aceptamos viajar hasta acá y por la gracia de Dios nos ha ido bien. La municipalidad de nuestra comuna nos ayudó con el traslado. Nuestros chicos estuvieron mucho tiempo con cuarentenas, pero una vez que se pudo retomar el deporte los chicos se organizaron y empezamos a entrenar de nuevo para volver de la mejor forma”, señaló el encargado de la escuela de fútbol de Deportes Río Bueno, Hernán Colun.

Por su parte, el jugador riobuenino de la categoría 2005-2006, Jonathan Nahuelpan, declaró que “básicamente ha sido una experiencia muy bonita para mí y mis compañeros, estamos muy contentos de volver a jugar”.

 

Aspectos por mejorar

 

Aunque a grandes rasgos el campeonato ha sido un éxito rotundo a través de todas sus temporadas, todavía existen ciertos aspectos que se espera puedan mejorar para ofrecer un espectáculo de calidad superior y un adecuado recibimiento a los clubes invitados.

Desde la propia organización admiten que hace falta infraestructura en la comuna para poder recibir a los equipos provenientes de otras ciudades, “lo ideal sería retomar el aspecto internacional que tenía nuestro campeonato, pero la falencia es que aquí en Ovalle no hay un lugar físico donde recibir delegaciones que vienen desde afuera, antes se prestaban los colegios e internados, Ovalle no tiene una villa olímpica como otras ciudades para poder albergar equipos extranjeros y eso nos complica, porque por lo general el equipo extranjero no viene con las condiciones económicas para pagar un hotel”, explicó el coordinador Francisco Rojas.

Otro punto en discordia puesto sobre la mesa es el tema del arbitraje, o al menos así lo señaló el presidente de CEFF Copiapó, Ramiro González.

“Hay situaciones que a uno muchas veces no le gustan, algunas uno las logra tolerar, pero hay otras que se hacen recurrentes y que te llevan a cuestionar la posibilidad de un retorno o no, y es porque creo que los arbitrajes son demasiado localistas y eso es determinante a la hora de definir el partido de un local con un equipo que viene de afuera, lo hemos visto ahora y en años anteriores, el torneo tiene una organización que es bastante buena, pero lo malo son los árbitros, es como si estuviera todo designado para buscar finalistas con anticipación, entonces eso para mí es como la nota negra”, apuntó el mandamás copiapino.

 

Punto final

 

La edición 30 del torneo “Kico Rojas” concluirá este sábado 15 de enero con las finales en todas sus categorías.

Las series más pequeñas tendrán sus últimos partidos durante la jornada de la mañana en el Complejo Deportivo La Higuera. Mientras las categorías 2005-2006, 2007-2008 y 2009-2010 harán lo propio en el Estadio Diaguita, a partir de las 17:00 hrs.

De esta manera, el punto final se colocará en el coloso de Avenida La Chimba con las emocionantes finales y posterior ceremonia de premiación.

 

 

 

 

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