• Cerca de 270 cabezas de ganado caprino, propiedad de don Idelmo Elgueda, fueron desparasitadas durante este miércoles como inicio oficial del Programa de Desparasitación de Ganado Mayor y Menor que sube a las veranadas en Argentina.
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CHRISTIAN ARMAZA
Al igual que en los últimos años, dicho programa se lleva a cabo gracias al financiamiento del Fondo de Desarrollo Regional, cuya principal novedad es que ahora, éste financiará la desparasitación de los animales por los próximos dos años. Con ello, se busca cumplir con los requisitos zoosanitarios que exige el país vecino.

Don Idelmo Elgueda Araya, criancero del sector de El Altar Alto, en Potrerillos Alto, recuerda que tenía 7 años cuando subió por primera vez a la alta cordillera acompañando a su abuelo, con el fin de llevar a pastar a su ganado a los altos valles andinos ubicado tras el límite, ya en territorio argentino.

Desde aquel momento hasta hoy, son varias las “subidas” que don Idelmo ha realizado cada año en busca de mejores pastos para su ganado en los valles de la alta cordillera argentina.

“A Argentina llevo subiendo desde los 15 años por mis propios medios, pero antes yo subía con mi abuelo desde los 7 años. Después seguí subiendo hasta el día de hoy. En aquel entonces no había controles, solo se subía con una guía de pastoreo y poco más. Pero ahora hay mucho más control, hay más orden, es otra cosa” comenta al respecto.

Y es que este criancero, que cuenta con un total de 270 cabezas de ganado caprino, 52 cabezas de ganado ovino, además de caballares y mulares, es un fiel representante de los miles de crianceros y sus familias quienes desde hace generaciones, cumplen con una tradición que va más allá de lo puramente económico, pues también tiene un trasfondo social y cultural: la trashumancia.

Con la llegada de la época primaveral, son cientos los crianceros que, como don Idelmo, comienzan a prepararse para, una vez más, partir hacia las alturas con sus animales, y ocupar los valles andinos de la cordillera argentina para dar alimento y agua a su ganado, necesidad que se hace aún más imperiosa teniendo en cuenta el panorama de déficit hídrico que existe en la región.

PREPARACIÓN

Desde hace algunos años a la fecha, tanto las autoridades chilenas como argentinas han establecido una serie de protocolos y compromisos de diverso tipo, para que las veranadas puedan desarrollarse sin mayores problemas, y que exigen, para el caso chileno, cumplir con una serie de requisitos zoosanitarios para autorizar la entrada del ganado nacional a territorio argentino.

Uno de esos requisitos es la desparasitación de todos los animales que subirán a la alta montaña, lo cual se logra cumplir gracias al financiamiento entregado por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional, al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) del Ministerio de Agricultura, organismo que este miércoles, en los terrenos de don Idelmo, dio el vamos oficial al Programa de Desparasitación de Ganado Mayor y Menor que sube a las veranadas en Argentina.

El gobernador del Limarí, Darío Molina, explicó que en total, fueron más de 300 millones de pesos destinados por el Consejo Regional para financiar el programa, el cual beneficiará a algo más de 400 crianceros de las tres provincias, y a un total de 75 mil cabezas de ganado caprino. La autoridad explicó además, que ya está todo listo para que los crianceros puedan cumplir con todos los procesos administrativos para subir hacia Argentina.

“Ya comenzamos este trabajo con una ventanilla única en la gobernación, con todos los organismos competentes vinculados a esta actividad, donde estará la PDI, el SAG, la seremi de Agricultura y la gobernación, para así darle la mejor atención a nuestros crianceros” señaló.

En ese contexto, el seremi de Agricultura, Rodrigo Ordenes, explicó que la situación climática que vive la región de Coquimbo hace necesario que los animales deban subir a la alta montaña en búsqueda de mejores pastos, pues “las posturas nuestras están muy escasas producto del déficit de precipitaciones que hemos tenido. Estamos con un 60 o 70% de déficit hídrico, lo cual repercute muy fuerte en las praderas nacionales. En cambio el lado argentino, tiene mejores condiciones” explicó, asegurando además, que “nos interesa ver si nuestros crianceros que van a las veranadas, pueden subir anticipadamente a las cordilleras argentinas y puedan tener el pasto para alimentar a su ganado”.

Por su parte, el consejero regional y también presidente provincial de los Crianceros del Limarí, Juan Carlos Codoceo, recordó que el rubro caprino “representa productivamente un sector muy importante en la región de Coquimbo, pero también, culturalmente, es un sector que hay que cuidar y en eso, todas las autoridades estamos mancomunadamente trabajando para mejora la calidad de vida de los crianceros”.

FINANCIAMIENTO POR DOS AÑOS

Una de las novedades para este año en esta materia, es que el financiamiento otorgado al Programa de Desparasitación tendrá por primera vez, una permanencia por dos años, con el fin de asegurar las temporadas 2018-2019 y 2019-2020.

Gonzalo Vega, director regional (s) del Servicio Agrícola y Ganadero, explicó que estos recursos “van a permitir no solamente que hagamos la desparasitación y la certificación del ganado que va a Argentina, sino también que hagamos una vigilancia cuando el ganado regrese a territorio chileno, para que no traigan ninguna enfermedad que pueda afectar nuestro patrimonio sanitario”.

En ese contexto, Vega subrayó que el rol de su institución es velar por el patrimonio zoosanitario del país y  dar cumplimento a  los requisitos sanitarios que impone Argentina con el objetivo de que “nuestro ganado pueda ingresar con un certificado de exportación temporal hacia territorio argentino, en este caso, Calingasta, que es una zona declarada libre de fiebre aftosa, por lo tanto, lo que estamos haciendo hoy en terreno es desparasitando tanto en la provincia del Choapa como en la provincia del Limarí, más de 75 mil de ganado entre los que se consideran caprinos, ovinos, caballares, mulares, bovinos y canes”.

Mientras, desde su experiencia como criancero, don Idelmo Elgueda ve con buenos ojos el que se facilite la subida hacia las pasturas argentinas, ya que de no contar con este financiamiento público, la desparasitación debería ser cubierta por cada criancero de forma particular.

“El hacerlo nosotros solos nos costaría muchísimo dinero” dice, esperando de esta forma, poder recuperar su producción de leche y queso mientras esté en la cordillera.

“Acá hemos estado aguantando no más, si es que llovía o no, pero no ha pasado nada. Los animales se están sosteniendo con las hojitas de monte no más, porque pastito ya no hay. Lo poco y nada que hubo lo quemó la helada. De hecho en años malos, siempre nos hemos salvado allá arriba. Vamos a contar con buena lecha y buenos quesos, y vamos a estar con los animales más gorditos” concluye.

 

 

 

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