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Roberto Rivas Suárez
Son 53 años de trabajo fuerte. Nadie dijo que sería fácil, pero la constancia deja sus frutos. Así lo entiende el fundador de Empresas Dabed celebrando un nuevo aniversario de la organización comercial

Se celebran como saben hacerlo. Cómo lo han hecho 52 veces antes. Con alegría, trabajando, pero con alegría. En medio del trabajo cotidiano, atendiendo a los clientes en el mostrador, despachando materiales, haciendo pedidos a proveedores, esta semana los trabajadores y directivos de Empresas Dabed abren un paréntesis para cantar el cumpleaños a la institución. Vale la pena hacerlo, porque ya son 53 años de fundada.

En medio de la celebración, mariachi incluido, el fundador Roberto Dabed toma la palabra para agradecer a sus compañeros de trabajo y a sus clientes y proveedores por todo el apoyo recibido en más de cinco décadas.

Entrevistado por El Ovallino, explica que al momento de abrir el negocio, nunca imaginaron poder celebrar esa cifra.

”Cuando uno emprende una aventura de un tamaño así, los primeros años son muy duros, entonces nunca imaginamos llegar a 53 años, porque es algo que uno no ha pensado, porque el desafío es día a día y los años van sumándose y van pasando, entonces uno no se da cuenta de cómo va pasando ese esfuerzo permanente y diario”.

Grandes desafíos

Recuerda Dabed que el apoyo que han tenido desde un principio ha sido muy grande, y eso les ha fortalecido, incluso les preguntaban cuando se expandirían a Illapel o a la Serena.

“Yo a Illapel no me voy porque tengo familia con un negocio similar, y no me voy a meter en su territorio. Pero se dio el caso de Salamanca, de La Serena, de Coquimbo, y cómo a los desafíos siempre le hemos puesto la cara y los hemos aceptado, la verdad es que nos gusta tratar de salir adelante”.

Explica que hay experiencias todos los días y que cada día se va aprendiendo algo para repetirlo si es bueno o desecharlo si no sirve, pero que es un aprendizaje permanente.

“Cuando sacamos cuentas de que son 53 años, me parece increíble que todavía estemos parados con ganas de hacer las cosas, y con la misma energía que en un principio”.

 

Puertas abiertas

Indica Don Roberto que el ser nieto de inmigrantes es una razón para abrirle las puertas a quienes vienen de fuera. “Recuerdo cuando nos contaban cómo sufrían en ese tiempo y de allí uno se va impregnando de ser luchador, y bueno allí que nosotros en las empresas tenemos bastante inmigrantes”, puntualizó.

 

“Estuve a punto de cerrar”

“En algún minuto uno desfallece, yo llegué a tirar currículum porque hubo un momento en el que yo dije ‘de esto no puedo seguir viviendo’ estaba muy restringido, incluso me llamaron de una empresa y estuve a punto de cerrar e irme. Pero luego seguimos adelante y ya ves el resultado”

 

Consejos para el emprendedor

Consultado por cuáles consejos le daría a un emprendedor hoy en día, Roberto Dabed no lo piensa mucho para responder con tres palabras directas: Perseverancia, constancia y esfuerzo.

“Un emprendedor no puede desmayarse ante cualquier cosa, y ser cada día mejor. Yo le digo mucho a los trabajadores: Tú naces con el nombre de Carlos González y vas a morir con el nombre de Carlos González, no te entusiasmes con cantos de sirena, con obtener plata rápido, porque igual quien emprende tiene deudas y se parte con deudas pequeñas y luego se pueden ir haciendo más grandes, entonces cuesta mucho. Yo les diría que tengan paciencia y calma, porque todas las cosas tienen su costo, así que de alguna manera vislumbren el costo que tiene lograr las metas”.

Reconoce que ha tenido la suerte de tener un gran equipo de trabajo. “Yo les recuerdo que estamos destinados a trabajar desde que nos echaron del paraíso, así que debemos hacerlo de la mejor forma, con responsabilidad, para que no se nos transforme en un peso sino en una forma de vida”.

 

 

 

 

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