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El Ovallino
La comuna tiene nueve caletas, las cuales, con sus particulares atractivos llaman al visitante. Un programa de fomento busca mejorar los servicios de estos lugares y potenciar un turismo responsable.

Estefanía González

Ovalle

 

En la Provincia de Limarí sólo Ovalle tiene zona costera y si bien no se trata de un atractivo conocido de manera masiva como sí lo son las playas del resto de las provincias de la región, este sector tiene atractivos únicos.

 

En total son nueve las caletas artesanales de la comuna, la más conocida Caleta el Toro, adyacente a la desembocadura del Río Limarí, un humedal con rica biodiversidad y una extensa playa, que además fue declarado como Santuario de la Naturaleza y sitio Ramsar, también está caleta Talcaruca, Totoral, El Sauce, De Talca, Talquilla, Sierra, Limarí, y La Cebada.

Con el objetivo de potenciar el turismo responsable en estas zonas es que se está trabajando para dar a conocer estas caletas y también en dotarlas de servicios turísticos, así lo indicó Eric Castro, encargado de Fomento Productivo y Turismo de la municipalidad de Ovalle.

“Nosotros tenemos un objetivo súper complejo y progresivo”, sostuvo, asegurando que el trabajo que se está haciendo es a largo plazo, cuyo primer paso es dar a conocer la existencia de estos territorios, “la visibilildad es fundamental para el desarrollo del territorio”.

“Después de eso, por varias acciones, hemos tratado de entregar un desarrollo social, como cimiento base para que las caletas tengan un desarrollo ligado al turismo”, añadió Castro, asegurando que las caletas “tienen ventajas comparativas tremendas, con idiosincrasias particulares.  Falta desarrollo, pero vamos en la dirección y el camino correcto para que en un futuro, me atrevería a decir de 5 a 10 años más, las caletas se visibilicen de la mejor forma posible para que puedan entregar alimentación y alojamiento que es lo más importante al momento de poder desarrollar esta actividad económica”.

Uno de los puntos más complejos de resolver es el acceso a estos sectores, puesto que los caminos son de tierra, llenos de curvas y no siempre en el mejor estado de conservación. “Los caminos son un tema que ciertamente hay que trabajar más duro que nunca, porque es el punto crítico que tenemos, sin embargo, ha habido avances en la apertura de  embarcaderos, hay plantas desalinizadoras en caleta El Toro, Talcaruca y Sierra en donde ha impactado de manera muy positiva”.

 

CARACTERÍSTICAS ÚNICAS

 

Parte de las características que hacen únicas a las caletas de Ovalle son las particularidades de cada una de ellas, se trata de territorios donde sus habitantes se dedican principalmente a la extracción y recolección de huiro. “Son lugares que son muy peculiares, por ejemplo, en Talcaruca las piedras tienen una forma muy especial, la vista panorámicamente de Caleta Sierra es muy atractiva, en caleta El Toro con la desembocadura y su flora y fauna, La Cebada tiene dunas para hacer sandboard”, explicó Castro, añadiendo que el trabajo va en la línea que “las personas tengan otra alternativa o actividad económica para desarrollar ahí en la caleta”.

“Estamos trabajando en turismo responsable, hemos puesto señalética para evitar que los visitantes dejen basura en cualquier lado, tampoco podemos decir que vayan todos, porque entendemos que la capacidad que tiene el sector no es para que las personas vayan de forma masiva. Hay que ir paso a paso pero creemos que es el camino para el desarrollo de estas caletas”, puntualizó el encargado de fomento productivo y turismo de Ovalle.

 

SERVICIOS DE PASO

 

Otros de los territorios que están desarrollando servicios turísticos son las comunidades rurales que se encuentran entre la carretera y la costa, tal es el caso de el Peral Ojo de Agua, comunidad agrícola por la que hay que pasar sí o sí para llegar al Parque Nacional Fray Jorge.

“Tenemos servicios básicos, alojamientos, camping, cabañas, se puede encontrar alimentación, colaciones, esta funcionando la feria artesanal, con artesanía 100% local y un vivero nativo de un vecino de la zona”, indicó Natalie Cortés, habitante de El Peral Ojo de Agua, quien sostuvo que aprovechando el continuo paso de turistas hacia el bosque valdiviano, están potenciándose turísticamente, sobre todo con servicios astronómicos, ofreciendo tours y astrofotografía en una zona con bajísima contaminación lumínica.

“La mayoría de la gente que pasa por nuestra comunidad viene atraída por el Parque Nacional Fray Jorge que sin duda es un atractivo imperdible, un bosque húmedo que sobrevive en nuestro secano costero, entonces la idea en ese camino es tener nuestra propia identidad, que si bien la gente viene atraída por Fray Jorge nosotros también mostrar lo nuestro , de nuestra biodiversidad y cielos y en este camino estamos bien entusiasmados con que nuestros vecinos de nuestras comunidades rurales y de las caletas puedan unirse a esto y ojalá ir diversificando los servicios para los turistas que llegan atraídos por Fray Jorge y en ese camino”, añadió Cortés.

 

 

 

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